Nunca tocó en la Argentina pero agotó dos shows en pocos días. Para la española Rita Payés eso supone una emoción muy grande: “Me hace mucha ilusión, la verdad. Tenía muchas ganas ya de pisar ese país y es todo lo que puedo desear”. El vínculo con el público argentino, que nunca la vio tocar en vivo, la conmueve: “A mí esas cosas siempre me sorprenden, la verdad. No sé si alcanzo a entenderlas”. La visita funciona a la vez como cierre de la gira de presentación de su disco De camino al camino y de apertura de una nueva etapa.
Payés aterriza en Buenos Aires para presentar su tercer disco, el primero integrado exclusivamente por composiciones propias. El paso hacia la autoría total no fue abrupto, sino gradual: “Ha ido todo pasando de manera un poco progresiva”, cuenta en diálogo con Tiempo. Y detalla: “Con mi madre (la guitarrista Elisabeth Roma) hicimos un primer disco todo de versiones. En el segundo ya era un fifty-fifty de canciones mías y de versiones. Y este último es todo original. De alguna manera, ha pasado muy orgánicamente. Yo tenía ganas ya de explorar esa sensación”.

Ese tránsito también redefine su identidad como música. Durante años, se pensó principalmente como instrumentista. “Yo hace muy poco tiempo que me considero cantante. Lo que llevo estudiando es el trombón. De toda la vida pensaba que era trombonista”, admite la catalana. Sin embargo, esa frontera hoy se diluye: “De a poquito me estoy sintiendo cómoda también en otros territorios. Pienso que al final es bonito. Como que todo suma”.
En su música conviven esas capas: el jazz de formación, la canción de autor y una marcada influencia latinoamericana. “Siempre me ha gustado mucho la música vuestra. Tengo mucha admiración hacia lo que se cuece por ahí y ha sido una influencia muy inevitable”, dice.
La proyección internacional de la artista española
El recorrido de Payés muestra una proyección internacional creciente. Su talento llamó la atención de C. Tangana, quien reconoció la influencia de su música en “Comerte entera”. Luego compartieron escenario en los Premios Goya 2022 con una interpretación conjunta de “Te venero”, y Payés formó parte de la gira Sin Cantar ni Afinar Tour del artista madrileño.
Más recientemente, fue invitada a participar en World Music Radio, el disco de Jon Batiste, donde interpreta “My Heart”. En 2024, además, protagonizó una sesión en NPR Music dentro del ciclo Tiny Desk. A lo largo de su carrera, también colaboró con figuras como Jimmy Cobb, Louis Hayes, Scott Hamilton, Andrea Motis, Silvana Estrada, Pedro Guerra, Salvador Sobral y Kiko Veneno, entre otros.
Pero si hay un punto de inflexión en su vida reciente, y, por lo tanto, en su obra, es la maternidad. Payés, de 26 años, fue madre muy joven y no esquiva el impacto que tuvo en su forma de ver el mundo: “Es una cosa muy fuerte. No vuelves a ser la misma”. Y agrega: “Con mis hijas es imposible no sentir una fuente de inspiración constante. Es como la máxima locura crear una persona”.
Esa experiencia también redefine su cotidianeidad como artista. La gira la encuentra viajando con su pareja, el guitarrista Pol Batlle, su madre, y, muchas veces, sus hijas. “Es muy romántico desde fuera, porque puede ser muy tentador ver ahí la familia feliz viajando. Es muy bonito y estoy muy feliz, pero también tiene su cosa, su intensidad”, advierte. La convivencia entre trabajo y familia es permanente: “Tenemos el trabajo dentro de casa todo el rato porque es inevitable”.
Hacer música en familia
El quinteto con el que se presenta oficia a la vez de familia ampliada. Incluye al contrabajista argentino Horacio Fumero. Pero también en los invitados del disco se refleja este espíritu de comunidad y fueron elegidos por afinidad antes que por estrategia: “Son amigos y son personas que admiro mucho musicalmente, personas que de alguna forma me han emocionado”.
En De camino al camino, esa red se materializa en colaboraciones concretas: el guitarrista Yerai Cortés, la cantante La Tania, la saxofonista Eva Fernández y el saxofonista Miguel “Pintxo” Villar, además de su hermano Eudald Payés en trompeta, fliscorno y piano. También participan voces cercanas como Silvia Pérez Cruz y Lucía Fumero.
En cuanto al proceso creativo, dice que no tiene recetas. “No tengo mucho método. Cada canción sale como sale. Yo voy tirando de hilos. Tengo una melodía o unos acordes. O de pronto una palabra que me gusta o un concepto que tengo en la cabeza que me gustaría plasmar de alguna forma y voy tirando así. O sea, no sé si está bien o mal, pero es como lo hago».
La contracara de esa construcción íntima aparece cuando habla del presente de la industria musical. “Creo que no me llevo muy bien con las redes sociales, porque no me gusta nada”, afirma. Y profundiza: “Me siento muy estúpida compartiendo mi vida”. El problema, según describe, no es solo personal. “La gente ya no se interesa solamente por la música. También necesita saber de tu vida, de tu privacidad. Se me hace muy extraño”. Y apunta a una exigencia creciente: “Muchas veces ahora necesitamos destinarle más tiempo a esto que a lo que hacemos en sí”.
La lógica de promoción actual también le genera conflicto: “Para vendernos lo que hacemos es regalar constantemente nuestra música. Es como muy absurdo”. Y advierte: “Te voy regalando cachitos de mis canciones para convencerte, pero con ese cachito ya te sientes saciada y ya no vas al concierto”. Frente a eso, rescata el valor del vivo: “Agradezco muchísimo la gente que sigue apostando por la música en directo, porque parece una cosa muy obvia, pero cada vez lo es menos”.
El paso por Buenos Aires será, entonces, algo más que una presentación. “Es muy bonito cuando vas a algún sitio y realmente te están esperando”, dice. Y en ese encuentro, entre una artista que llega por primera vez y un público que ya la hizo propia, se cifra buena parte del sentido de este momento.
Después, vendrán otras cosas. Payés ya anticipa un nuevo proyecto junto a Lucía Fumero, hija del bajista, con la que grabó un disco: “Es como una hermanita. Hace mucho tiempo que teníamos esto en mente. También es un disco de originales que la verdad es que se está sintiendo muy, muy guay, muy fácil, muy agradable. Nos va a venir bien un parón. Llevamos como seis o siete años girando con esta banda. Y ahora toca cambiar un poquito el proyecto y girar de una manera un poco distinta”.
Rita Payés en Buenos Aires
Los días 23 y 24 de abril a las 21 en La Trastienda, Balcarce 460