Todavía en enero, con el verano especialmente caliente en Buenos Aires, River empezó con un triunfo un año en el que deberá reconciliarse con su gente tras un 2025 con olor a nada. El 1 a 0 ante Barracas Central en el poceado césped del estadio Claudio Chiqui Tapia supone además un paso adelante en el juego: el equipo de Marcelo Gallardo, aún ante un rival muy flojo -pero que también participará en la Sudamericana-, completó un buen partido desde el mediocampo, uno de sus principales déficits en la temporada pasada. Aunque quedan muchos puntos por mejorar, en especial en el ataque, River ganó en el resultado y avanzó en la construcción de fútbol.

A River, por ejemplo, todavía le faltará resolver quién hará los goles: si se suman los dos partidos amistosos en Uruguay, el equipo de Gallardo convirtió dos goles en 270 minutos, ambos de Gonzalo Montiel, es decir un defensor. Al que convirtió de penal ante Millonarios de Colombia en Montevideo, el campeón del mundo en Qatar 2022 le sumó este sábado uno de cabeza tras un centro de Juan Fernando Quintero. No deja de ser una ironía: River le ganó a Barracas con una de las habituales armas del local.

«Me voy con buenas sensaciones, estamos con un enfoque muy claro, era importante ganar sin sobresaltos», dijo Gallardo tras el partido. «Hoy se vio un equipo con otra intensidad y otras intenciones, son tres puntos muy importantes para lo que viene», agregó Montiel. «Me sentí muy bien. Hacía mucho calor pero eso fue para los dos equipos», agregó el catamarqueño Aníbal Moreno, el ex Racing y Newell’s, uno de los debutantes.

River se reforzó en el mediocampo -Moreno, la figura en el estreno, y Fausto Vera, un punto por debajo- y en la defensa -buen partido también del uruguayo Matías Viña-. Además, repescó en la zona de creación a Tomás Galván, que a sus 25 años jugó por primera vez como titular en River a la vuelta de cuatro préstamos seguidos, en Colón, Tigre, Defensa y Justicia y Vélez. Pero sorpresivamente no trajo delanteros. Aunque Gallardo dijo ayer que River sigue a la búsqueda de incorporaciones -el libro de pases cerrará en marzo-, y dio a entender que Sebastián Villa no llegó por una cuestión económica, suena extraño que River no se haya reforzado en el ataque. 

El partido contra Barracas volvió a confirmar que River carece de un goleador. Aun lejos de tener peso en el partido, Sebastián Driussi al menos remató dos veces al arco, una en cada tiempo, mientras Facundo Colidio no lo hizo nunca: el rubio casi no entró al área local. Ian Subiabre y Maxi Salas, ingresados en el segundo tiempo, desperdiciaron cada uno una situación insólita para ratiicar que ese problema de 2025, un equipo peleado con el gol, parece mantenerse en 2026.

El inicio del Apertura también es el inicio del Campeonato de la Liga, un torneo que sumará las 16 fechas del Apertura y los 16 del Clausura, en definitiva la tabla anual que el año pasado la AFA le concedió polémicamente a Central. Un dato central todavía no es conocido por muchos: en la anteúltima fecha, o sea la 31 de 32, Boca-River se enfrentarán en la Bombonera.

Más allá de que el Apertura se definirá en los playoffs -y entonces un equipo puede ganar los 16 partidos del torneo pero quedar eliminado por penales tras un empate en octavos de final-, el superclásico puede ser decisivo para el Campeonato de Liga. O Boca puede dar la vuelta olímpica ante River o River ensayarla en la Bombonera. Es decir, River sumó tres puntos en una tabla que al final de año cambiará el humor general. Con el mismo objetivo, Boca debutará esta tarde ante Riestra en la Bombonera.

Con Franco Armani y Ezequiel Centuríon lesionados, en River también debutó un arquero de las inferiores, Santiago Beltrán, que casi no tuvo participación: Barracas jugó muy por debajo de lo que había mostrado en 2025. River dominó como lo había hecho pocas veces en su pobrísimo año anterior: impuso condiciones y cambió el ánimo para su primer partido como local, este miércoles ante Gimnasia, por la segunda fecha del Apertura.

Será el reencuentro de River con su público tras mucho tiempo: las últimas tres fechas de 2025 fueron como visitante, con derrota ante Boca, empate contra Vélez y eliminación frente a Racing. Aún así, incluso antes de esa serie de fracasos, el público había despedido a River tras la derrota 1-0 justo ante Gimnasia con un canto de protesta: «Que se vayan todos». El 2026 recién empieza pero al menos River cortó su hemorragia de derrotas.«