Después de lograr su liberación, el gobierno de Venezuela anunció que el empresario Álex Saab se sumará como miembro plenipotenciario a la mesa de diálogo promovida por México e instaurada en Barbados, con la opositora Plataforma Unitaria. Saab ya había sido propuesto para integrar esa mesa antes de su detención en Estados Unidos acusado de lavado de activos y de ser «testaferro» del presidente Nicolás Maduro.

Con su liberación, como parte de un acuerdo bilateral que incluyó el intercambio de unas 30 personas, Saab fue recibido con honores en Caracas por Maduro. «Quiero darle la bienvenida a este hombre valiente, patriota, que resistió 1280 días, 40 meses, en las condiciones más adversas, más dolorosas de secuestro, cárceles inmundas, torturas físicas, torturas psicológicas, amenazas. Después de 1280 días de secuestro ha triunfado la verdad, ha triunfado la justicia», dijo Maduro tras la reunión del miércoles.

El anuncio de su inclusión en el diálogo lo hizo el titular de la Asamblea Nacional y jefe de la representación del Ejecutivo, Jorge Rodríguez, quien explicó que se trata de «la misma columna vertebral que surgió de la firma del memorando de entendimiento en agosto de 2021 en la Ciudad de México».

Rodríguez indicó que la esposa de Saab, Camila Fabri, se mantendrá también como integrante de la delegación para las conversaciones con la Plataforma Unitaria, que reúne a casi toda la oposición venezolana y proclamó como candidata presidencial a la coordinadora del partido Vente Venezuela, María Corina Machado. La dirigente opositora no forma parte de la mesa de Barbados, aunque dice que está involucrada «para contribuir a que se logre el objetivo de unas elecciones libres y que los intereses de los venezolanos estén íntegramente representados, por encima de cualquier otra consideración», según afirmó el jueves en un comunicado.

La liberación de Saab se dio en el marco de un acercamiento entre Venezuela y los Estados Unidos, producto de la necesidad de compra de petróleo del gobiero de Joe Biden y de los fracasos de intervención promovidos por su antecesor, Donald Trump. A cambio de aliviar algunas sanciones económicas, Maduro se comprometió también a promover una apertura democrática y dialogar con la oposición.

La administración Biden reclamó a cambio que «antes de fines de noviembre» Caracas comience a liberar a los cientos de opositores que mantenía presos y a levantar las inhibiciones electorales que pesan sobre decenas de dirigentes.

De hecho, el acuerdo implicó también la liberación de 19 opositores presos en Venezuela, entre ellos seis sindicalistas y un capitán del Ejército, según medios locales. Casi en simultáneo, la Casa Blanca comunicó que el presidente Joe Biden decidió «indultar» a Saab, a cambio de diez estadounidenses presos en territorio venezolano.

La fiscalía estadounidense acusaba a Saab y a su socio, el colombiano Álvaro Pulido, de transferir 350 millones de dólares obtenidos ilegalmente en Venezuela para blanquearlos a través de Estados Unidos.