El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, confirmó este miércoles que la posición de España en el conflicto de Estados Unidos e Israel contra Irán es «No a la guerra», a la vez que aseguró que no teme las «represalias» por mantener esta postura.
En una declaración institucional desde La Moncloa, Sánchez comparó este conflicto con la guerra de Irak iniciada en 2003 por Estados Unidos y alertó sobre las consecuencias negativas que trajo para la vida de los ciudadanos. «El mundo, Europa y España ya han estado aquí antes», ha alertado.
Aunque reiteró su rechazo al «terrible» régimen de los ayatolás en Irán, subrayó que «no se puede responder a una ilegalidad con otra» y por tanto llama al cese de las hostilidades y a una solución diplomática al conflicto.
Después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazase a España con un embargo comercial por no ceder las bases militares de Rota y Morón para la operación, Sánchez se reafirmó en su posición señalando que en España no va a ser «cómplices» de algo que es «malo para el mundo, simplemente por el miedo a las represalias de alguno».
En una intervención de unos 20 minutos, Sánchez defendió que la posición de su Gobierno es «clara y consistente» e igual a la que mantiene en otros conflictos como el de Ucrania y Gaza. «No a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a los más indefensos, a la población civil», señaló.
«En segundo lugar, no a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de bombas y, finalmente, no a repetir los errores del pasado. En definitiva, la posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras, no a la guerra», manifestó, recuperando el lema de oposición a la guerra de Irak de hace dos décadas.
El jefe del Ejecutivo señaló que hace 23 años otra administración estadounidense, en este caso la de George Bush, «nos arrastró a una guerra en Oriente Medio», lamentó. En teoría, dice, se inició para eliminar las armas de destrucción masiva, llevar la democracia al país y garantizar la seguridad global, pero «produjo el efecto contrario».
Este conflicto, continuó, desencadenó la mayor oleada de inseguridad en Europa «desde la caída del muro de Berlín», generó un aumento «drástico» del terrorismo yihadista, una crisis migratoria en el Mediterráneo oriental y un incremento generalizado de los precios de la energía y por tanto del coste de la vida.
«Ese fue el regalo del trío de las Azores a los europeos de entonces, un mundo más inseguro y una vida peor», lanzó, en referencia a Bush, al primer ministro del Reino Unido, Tony Blair y al presidente español José María Aznar.
Vamos avanzando. Ahora toca sacar a los 8000 soldados de Trump de nuestro territorio y dejar de comprar armas a EEUU. La OTAN no es buena para España ni para Europa. El gobierno de EEUU es un peligro para la humanidad. “No a la guerra” en boca del gobierno debe implicar actos pic.twitter.com/G7kSxVaMo0
— Pablo Iglesias 🔻{R} (@PabloIglesias) March 4, 2026
Críticas a Trump y Netanyahu
Sánchez cree que «no están claros» los objetivos de Estados Unidos e Israel, que el pasado sábado iniciaron los ataques sobre Teherán y mataron al líder supremo Ali Jamenei. Pero dice que hay que estar preparados para una guerra «larga y con numerosas bajas» y también con consecuencias económicas a escala global. De hecho ya se están apreciando incrementos de precios en el petróleo y el gas, apunta.
Aunque piensa que aún es pronto para saber qué consecuencias tendrá este conflicto, asegura que no serán buenas y defiende su posición contraria. «Desde España estamos en contra de este desastre porque entendemos que los gobiernos están aquí para mejorar la vida de la gente» y no para empeorarla, dijo, y lanzó una dura crítica a Trump y al presidente de Israel, Benjamin Netanyahu, aunque sin mencionarles explícitamente:
«Es absolutamente inaceptable que aquellos dirigentes que son incapaces de cumplir con sus propias necesidades, usen el humo de la guerra para ocultar su fracaso y llenar de paso los bolsillos de unos pocos, los de siempre, los únicos que ganan cuando el mundo deja de construir hospitales para construir misiles», lamentó.
Sanchez afirmó que su Gobierno está preparando medidas para paliar los posibles efectos económicos de la guerra y ,además, va a trabajar con los países de la región que apuestan por la paz y con aliados europeos para una respuesta «coordinada» y eficaz.
Asimismo seguirá «exigiendo» el cese de las hostilidades y la resolución diplomática del conflicto como miembro «de pleno derecho» de la Unión Europea y de la OTAN porque, subrayó Sánchez, la guerra también afecta a los europeos y a los españoles. «Por eso tenemos que exigir toda la resolución a Estados Unidos, a Irán y a Israel, para que paren antes de que sea demasiado tarde».
BB con Europa Press