En su ya amalgamado rol de articulador, este mediodía Diego Santilli recibe al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, en Casa Rosada. El encuentro, que forma parte de la ronda de reuniones que el flamante ministro del Interior busca completar con los gobernadores aliados, se enmarca en la disputa que la Ciudad de Buenos Aires (CABA) arrastra con Nación, por la deuda del monto de coparticipación que la administración capitalina recibe desde el 2022.

El conflicto, que se originó en tiempos de Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad y Alberto Fernández en el Ejecutivo, se extendió hasta esta gestión que, pese a mostrarse abierta al diálogo, no dio grandes avances en la resolución del caso.

El pedido de Jorge Macri para incluir la Coparticipación en el Presupuesto 2026

En concreto, al igual que su antecesor, Macri reclama que el estado nacional cumpla con el fallo de la Corte Suprema ejecutado en 2023, en el que se estableció la devolución del 1,55% del porcentaje de recursos recibidos por la Ciudad que fueron reducidos en 2020 en medio del levantamiento que la policía bonaerense llevó adelante por reclamo salarial.

En diálogo con la prensa acreditada, el jefe de gobierno porteño reconoció que las conversaciones con el oficialismo nacional están abiertas. «Estamos evaluando cómo hacer para que se cumpla el pago de la deuda por coparticipación, entendiendo que para el gobierno es un monto relevante, por eso estamos haciendo un esfuerzo para llegar a un acuerdo», sostuvo.

Jorge Macri le pidió a Santilli que Nación pague la deuda por coparticipación y ancló su acompañamiento al Presupuesto 2026 con la resolución del reclamo
Jorge Macri reclama a Nación la deuda por coparticipación.

En este mismo sentido, el jefe de gobierno porteño reclama a los interlocutores de Javier Milei que el Ejecutivo cumpla con el pago para subsanar la deuda por $274.000 millones que acumula desde hace dos años. Al respecto, Macri advirtió: «hay un acuerdo firmado en la Corte que establece que el pago de la coparticipación no es por goteo, sino semanal y estamos dispuestos a mantener ese formato.»

Pese a la buena predisposición que mostró, el primo del expresidente quiere que el Gobierno no sólo se comprometa a cumplir sus obligaciones de palabra, sino que éste pago de deuda «por goteo» sea plasmado en el texto del Presupuesto 2026, donde se contemple las exigencias de la Ciudad más poblada del país. «Pero pedimos que esto esté expresado en el presupuesto. Ahora está todo en manos del gobierno, que van a evaluar nuestro pedido y ver cómo se puede incluir», lanzó.

De la cumbre en el Salón de los Escudos de la Casa Rosada también participan el jefe de gabinete, Manuel Adorni, y la jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Legislatura, Pilar Ramírez. Macri, además, llegó acompañado de su jefe de gabinete, Gabriel Sánchez Zinny y el ministro de Hacienda, Gustavo Arengo.

La diputada porteña, mano derecha de Karina Milei, fue la encargada de consolidar el armado libertario en territorio macrista, lo que originó un punto de no retorno en la relación entre los primos Macri y los hermanos Milei. Los bloqueos en el parlamento capitalino ejecutados por la ex funcionaria de Aerolíneas Argentinas fueron los principales dolores de la cabeza que el ex intendente de Vicente López debió afrontar en su segundo año de gestión.

Pese a estos desencuentros, el jefe de gobierno rescató la figura de la legisladora karinista y afirmó que «Pilar Ramírez es con quien hablamos todo el tiempo, es nuestro vínculo con la nación. Hace varios meses estamos en una buena sintonía, nosotros queremos que al gobierno le vaya bien y creemos que si eso ocurre también va a ser beneficioso para la Ciudad.»

Jorge Macri le pidió a Santilli que Nación pague la deuda por coparticipación y ancló su acompañamiento al Presupuesto 2026 con la resolución del reclamo
Javier Milei junto a Jorge Macri en Casa Rosada.

Pese a que el jefe de gobierno porteño se mostró intransigente con su reclamo por introducir la coparticipación en el Presupuesto 2026 a cambio de acompañamiento del mismo, lo cierto es que el poder de Jorge Macri tanto en Diputados como en el Senado es prácticamente nulo.

De los doce integrantes del bloque amarillo en la cámara baja, sólo Daiana Fernández Molero y Álvaro González responden a los intereses de la Ciudad, pero ninguno de ellos al poder del jefe de gobierno. La misma situación se repite en la Cámara alta, donde la capacidad de acción del PRO es aún menos efectiva.

Como contó este medio, el traspaso de figuras amarillas al espacio violeta enfureció al macrismo, que alertó que no continuará acompañando de manera desprovista al Ejecutivo en todas las votaciones como ocurrió hasta aquí. El bloque de La Libertad Avanza logró hacerse de un puñado de legisladores que antes pertenecían al bloque PRO y consiguió posicionarse como la primera minoría en Diputados con 95 bancas propias, por lo que el acompañamiento o no de la ya reducida bancada es subestimada dentro del oficialismo.