Después de décadas vinculadas a los confines de la galaxia audiovisual, Star Wars y Martin Scorsese por fin convergen en un proyecto cinematográfico que promete marcar un hito en la saga. El más reciente tráiler de The Mandalorian and Grogu confirmó lo que el fandom sospechaba: el aclamado director de cine se incorpora al universo creado por George Lucas, no detrás de cámara ni como asesor creativo, sino dando vida -o mejor dicho, voz- a un personaje en la próxima película que expande la historia de The Mandalorian más allá del streaming.

La película, prevista para estrenarse en cines el 22 de mayo de 2026, retoma la narrativa del cazarrecompensas Din Djarin, interpretado por Pedro Pascal, y su compañero Grogu. Este largometraje no solo busca capitalizar la enorme base de fans de la serie original de Disney+, sino también llevar el relato a una escala cinematográfica con producción y elenco de primer nivel. A Pascal se suman nombres como Jeremy Allen White, conocido por su trabajo en The Bear, y Sigourney Weaver, cuya participación había sido anticipada con expectación. En ese contexto, la presencia de Scorsese constituye una sorpresa mayúscula.

Martin Scorsese debuta en Star Wars: será parte de la esperadísima película "The Mandalorian and Grogu"
El gran Martin Scorsese.

La imagen que circula desde el tráiler lo muestra como la voz de un comerciante ardenniano, un alienígena con múltiples brazos que interactúa con Din Djarin en una escena ambientada en un mercado galáctico. No se trata de un papel protagonista, pero sí de un cameo vocal que posiciona a uno de los directores más influyentes del cine contemporáneo dentro de la mitología de Star Wars. La decisión de incorporarlo puede leerse no solo como un guiño a su condición de cineasta legendario, sino también como un gesto de apertura de la franquicia hacia figuras externas al formato tradicional de grandes sagas de ciencia ficción.

Star Wars, Scorsese y un valor simbólico

Que Scorsese se involucre en Star Wars tiene un valor simbólico considerable si se tiene en cuenta su trayectoria. Reconocido por películas como Taxi Driver, Goodfellas y The Departed, el director ha sido históricamente respetuoso con la narración cinematográfica tradicional y crítico en distintos momentos con ciertos aspectos de la cultura pop mainstream. Su inclusión en este proyecto demuestra un cruce de universos culturales que, hasta hace poco, parecían poco proclives a mezclarse: el cine de autor y la industria de grandes franquicias mediáticas.

La película en sí se inscribe en un momento de transición para Star Wars. Tras una trilogía de episodios de la “nueva era” que recibió críticas mixtas, Lucasfilm ha venido expandiendo su narrativa a través de series de televisión –The Mandalorian, The Book of Boba Fett, Ahsoka– antes de volver a apostar por la pantalla grande. The Mandalorian and Grogu representa ese regreso al formato clásico, aunque con una estructura narrativa que conserva elementos de serialización y desarrollo episódico.

Martin Scorsese debuta en Star Wars: será parte de la esperadísima película "The Mandalorian and Grogu"
Grogu y The Mandalorian.

La incorporación de Scorsese, por tanto, no es solo un dato curioso de elenco: es un síntoma de cómo las grandes franquicias buscan legitimar sus productos a través de figuras reconocidas más allá del género que las hizo famosas. No hay información oficial aún sobre si otros cineastas de renombre se sumarán a esta tendencia o si la participación de Scorsese será un caso singular. Pero el hecho de que su voz forme parte de una producción Star Wars aparecerá en los créditos de una película que -como toda historia galáctica- tiene millones de ojos sobre ella mucho antes de llegar a las salas.

Para el público argentino y global, la noticia ha reavivado la conversación sobre la relación entre cine de autor y entretenimiento blockbuster. Que un director con una filmografía tan respetada se cruce con un ícono cultural como Star Wars es una doble invitación: a repensar las fronteras del cine comercial y a anticipar cómo ese cruce puede transformar, incluso de forma sutil, la manera en que se cuentan historias en las galaxias, muy, muy lejanas.