El cantautor cubano Silvio Rodríguez fue protagonista de un acto oficial en Cuba en el que recibió un fusil AKM -junto a una réplica- en el marco del Día Nacional de la Defensa, en una escena que volvió a poner en primer plano la escalada política entre La Habana y Washington.
La actividad fue organizada por el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar) y contó con la presencia del presidente Miguel Díaz-Canel y del ministro de las FAR, Álvaro López Miera, quien fue el encargado de hacer la entrega. Según la comunicación oficial, el gesto se inscribe en la doctrina de la “guerra de todo el pueblo” y se presentó como un reconocimiento a la disposición del artista a defender el país ante una eventual agresión externa.

El episodio tiene como antecedente directo un mensaje reciente del propio Rodríguez en su blog Segunda Cita, donde había afirmado: “Exijo mi AKM, si se lanzan. Y conste que lo digo muy en serio”, en alusión a un hipotético conflicto con Estados Unidos. La declaración, difundida ampliamente, sintetiza la profunda convicción de un artista que convirtió su música en un instrumento de identidad y resistencia histórica.
El contexto en que se pronunció Rodríguez
Las declaraciones y el acto se producen en un contexto de creciente tensión diplomática. Desde el gobierno cubano, Díaz-Canel advirtió que cualquier agresión externa encontrará “una resistencia inexpugnable”. En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump calificó a Cuba como una “nación fallida” y dejó abierta la posibilidad de una intervención. En la misma línea, el secretario de Estado Marco Rubio insistió en la necesidad de cambios políticos en la isla.
🇨🇺| En justo reconocimiento a su patriótica disposición de empuñar las armas para defender la Patria, el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias otorgó al cantautor Silvio Rodríguez una réplica del fusil AKM, y un fusil AKM de combate.
— Presidencia Cuba 🇨🇺 (@PresidenciaCuba) March 20, 2026
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Figura central de la nueva trova y referente cultural durante más de medio siglo, Rodríguez sostuvo a lo largo de su trayectoria una defensa explícita de la Revolución cubana y la soberanía nacional. Su reciente posicionamiento, ahora acompañado por un gesto institucional, vuelve a ubicarlo en el centro del debate político y simbólico en la isla.