A horas de su vuelta al país tras pasar cinco días en Israel por las celebraciones del Día de la Independencia, Javier Milei recibió esta tarde en Casa Rosada al empresario tecnológico, Peter Thiel. El contenido del encuentro se mantuvo bajo un total hermetismo y se enmarca en la decisión del co-fundador de Pay Pal y Palantir de pasar una temporada en el país para conocer de cerca “el modelo Milei”.
El presidente llegó a la Casa Rosada minutos antes de las 14 de este jueves rodeado por un imponente operativo de seguridad, mucho más amplio del que suele utilizar las escasas veces que visita el edificio de gobierno. Los agentes de Casa Militar rodearon al líder libertario, quien se refugió entre su seguridad para evitar que la prensa logre tomar imágenes de su ingreso al edificio de gobierno.

El encuentro entre Thiel y el líder libertario inició puntual en el despacho del jefe de Estado y contó con la presencia del canciller, Pablo Quirno, quien días antes se había encontrado con el empresario en un almuerzo en la casa del ministro de Desregulación y Transformación del estado, Federico Struzzeneger. De aquel encuentro también participó el asesor presidencial, Santiago Caputo, el economista Lucas Llach y el secretario de asuntos importantes, Lucas “Sagaz” Luna. Según trascendió, el encuentro fue distendido y tuvo como principal objetivo concretar un acercamiento entre los principales referentes de la gestión libertaria, quienes encuentran en el magnate el modelo empresarial que desean tener en el país.
Del almuerzo en el coqueto Barrio Parque también participó el esposo de Thiel, Matt Danzeisen, financista y ex banquero de Wall Street, quien se desempeñó como vicepresidente del fondo BlackRock hasta 2008. Desde ese año, el inversor se convirtió en gestor de cartera en Thiel Capital, una de las empresas del holding que impera el empresario con fuertes vínculos con Donald Trump.
El encuentro entre Milei y Thiel se dio apenas diez días después de que la fintech Palantir publicara su manifiesto tecnológico de veintidós puntos en los que analiza el presente y futuro del mundo empresarial, la geopolítica y la economía del mundo. Entre los ítems más destacados de los proverbios de la empresa del empresario trumpista se encuentra la solicitud de volver a hacer obligatorio el servicio militar estadounidense. “Como sociedad, deberíamos considerar seriamente alejarnos de una fuerza totalmente voluntaria y solo pelear la próxima guerra si todos comparten el riesgo y el costo”, reza el punteo.
Según se pudo reconstruir de diferentes consultas, Thiel se compró una casa en la Ciudad de Buenos Aires con la intención de instalarse para entrevistar de primera mano a empresarios, funcionarios y hasta el Presidente, a fin de comprender mejor en qué está el experimento libertario de Javier Milei. Éste no es el primer encuentro que los barones liberales se encuentran. El primer cónclave se dio en febrero del 2024 en Los Ángeles, cuando el economista disertó en el Milken Institute, un centro de estudios económicos estadounidense.
La segunda vez fue en Casa Rosada, esta vez con un protocolo de encuentro mucho más formal. Aquella reunión tuvo lugar apenas un par de meses después, en mayo del 2024, cuando el primer mandatario ya había dejado explícito su alineamiento con la política de Donald Trump, a quien apoyó durante toda la campaña que culminó con su elección en noviembre de ese mismo año. De esa cumbre también participó el embajador de Estados Unidos, Alec Oxenford, uno de los favoritos del presidente.
Un encuentro sin periodistas cerca
La agenda del presidente en Casa Rosada tuvo lugar en el mismo día que los periodistas acreditados se vieron impedidos a ingresar al edificio por decisión expresa de la Secretaría de Medios y Comunicación dependiente de la Secretaría General de la Presidencia. La decisión, que no fue comunicada oficialmente por ninguna vía, dejó fuera de su lugar de trabajo a más de cincuenta comunicadores que, por tiempo indefinido, se verán imposibilitados de acceder a su lugar de trabajo.
En off the record, desde el gobierno deslizan que la decisión descansa en la investigación judicial que se inició este lunes, impulsada por el general de Brigada, Sebastián Ibáñez, titular de Casa Militar, quien denunció a TN por obtener imágenes del interior de la Casa Rosada. “La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional”, sostuvo el secretario de Comunicación, Javier Lanari.