Con la participación de delegados y trabajadores de más de 25 medios privados, públicos y autogestivos, el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) celebró su Asamblea General en un clima de fuerte resistencia gremial. Durante la jornada, se aprobó por unanimidad la memoria y el balance del ejercicio 2025, pero el eje central estuvo puesto en la coyuntura política actual: la defensa colectiva del periodismo frente a las “operaciones y difamaciones” provenientes del Poder Ejecutivo y el reclamo urgente por una recomposición salarial que recupere el poder adquisitivo del sector.
La asamblea definió los lineamientos que la delegación llevará al próximo congreso de la FATPREN en Córdoba, donde se discutirá la actualización del Estatuto del Periodista. Asimismo, se ratificó el compromiso innegociable con la defensa de los medios públicos, a pocos días de cumplirse un nuevo aniversario del cierre de la agencia Télam. En un gesto de solidaridad de clase, los trabajadores de prensa votaron aportar al fondo de lucha del SUTNA y participar de la movilización junto a los trabajadores del neumático el próximo martes a Plaza de Mayo.
El plano internacional también tuvo su espacio con un repudio unánime al asesinato de más de 200 periodistas en Palestina, víctimas de los bombardeos en la Franja de Gaza. Hacia el final, la asamblea votó acompañar la convocatoria de la CGT para el próximo 30 de abril, en el marco del Día Internacional de la Clase Trabajadora, consolidando un esquema de unidad con el resto de las centrales obreras frente al ajuste.

El momento de mayor emotividad se vivió durante el cierre a cargo de Pablo Grillo, quien fue recibido con aplausos tras su proceso de recuperación. Grillo, quien se convirtió en un símbolo de la pelea contra la represión estatal durante las coberturas de calle de este gobierno, brindó un discurso que cerró la jornada con un mensaje de esperanza y lucha. Para el SiPreBA, su presencia representa la síntesis de un gremio que, a pesar de los ataques y la crisis del sector, elige mantenerse en pie en defensa de la información como un derecho social.