Un grupo de sobrevivientes de la ESMA y familiares de víctimas solicitó en los últimos días que se reponga la medida de no innovar en el predio donde funcionó el campo de deportes y entrenamiento de la Armada y que fue cedido al club River Plate. El pedido, presentado ante el juez Julián Ercolini esta semana, busca que se preserve ese terreno, donde se cree que fueron incinerados restos de personas que estaban secuestradas.
En 2024, el medio comunitario La Retaguardia reveló que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) había encontrado allí restos de un auto de los años 70, un Fiat 1500 coupé.
Un año después, en 2025, el Laboratorio del Área de Mantenimiento de la ESMA logró identificar el número de chasis y llegar así hasta el último dueño del auto, Daniel Castro, quien reconoció haber estado secuestrado en el centro clandestino de detención.
En su declaración ante la justicia, relató que fue secuestrado el día 3 de diciembre de 1976 y que la patota se llevó también su auto, que se encontraba estacionado en un garage cerca de su casa. Contó que era la primera vez que denunciaba el secuestro, que se prolongó por algo más de un día.
Con ese testimonio, a mediados de marzo el fiscal Eduardo Taiano formuló el requerimiento de Instrucción por el secuestro y los tormentos sufridos por Castro.

A partir de esta nueva información, un grupo de querellantes encabezados por los sobrevivientes Carlos Loza, Carlos Lordikipanidse, Patricia Walsh y Mónica Ditmar, familiares de víctimas, presentaron el 13 de abril un reclamo al juzgado federal 12 para que se preserve el predio.
“Exigimos que se reponga la medida de no innovar declarada oportunamente por el ex Juez de Instrucción Sergio Torres e incorporar el Campo de Deportes y Entrenamiento al Espacio Memoria y Derechos Humanos ESMA porque fue una pieza del engranaje del terrorismo de Estado y por tanto ofrece valor probatorio, institucional y simbólico”, señalaron.
“Este Campo de Deportes da cuenta de las metodologías de exterminio utilizadas, muestra acabada, de la magnitud genocida del plan criminal. Los fundamentos obrantes en la megacausa ESMA arrojan la espeluznante cifra de 40 detenidos-desaparecidos aproximadamente con amplísimas posibilidades de que sus restos hayan sido cremados en el Campo de Deportes de la ESMА”, detallaron. Y advirtieron: “Desproteger ese Espacio de Memoria contribuye a las posturas negacionistas y apologista de quienes aún hoy rechazan el genocidio perpetrado por los grupos económicos locales, las empresas multinacionales, el FMI y las Fuerzas Armadas”.
Esta no es la primera vez que sobrevivientes y familiares reclaman que se anule la cesión del predio. Ya en 2023 habían hecho público su desacuerdo con el acuerdo de la AABE con el club.
Como parte de ese acuerdo para utilizar los terrenos, River financió los trabajos del EAAF que permitieron dar con el auto y durante marzo último inauguró sobre la avenida Cantilo los tres pilares que señalan el lugar como sitio de memoria.