La Ciudad más rica del país tomó la decisión política de no contener la crisis que atraviesan millones de personas que a diario utilizan el medio público de transporte por el distrito porteño. Un claro ejemplo de ello es el aumento mensual del subte que, cada incremento, se coloca por encima de la inflación local (y nacional).
En los próximos días, de acuerdo a lo informado a éste medio, la empresa Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) publicará, con el aval del gobierno porteño, una licitación millonaria para instalar nuevas puertas de seguridad para que los usuarios no puedan evadir el pago del boleto.
Obras en el subte
La obra tiene por objetivo la renovación de 35 equipos. Más allá de los vericuetos que caratulan a la contratación, el proyecto apunta en simples palabras, a neutralizar la evasión en el pago de la tarifa del Subte que, en los últimos días, alcanzó un nuevo incremento que superó los 1400 pesos ($1414) y que cada mes seguirá aumentando por encima de la inflación.
La contratación de estas nuevas “puertas anti evasión” incluye “la provisión de materiales, mano de obra, equipamiento, herramientas, estructuras auxiliares y las tramitaciones que corresponda efectuar ante los organismos gubernamentales o del sector privado”, detallan en el documento que todavía no fue publicado.

“En los últimos años se ha observado un aumento significativo en el uso irregular de las instalaciones por parte de ciertos usuarios, particularmente en lo que respecta a la evasión del pago de la tarifa”, argumenta la empresa SBASE en el documento de la contratación.
El gasto que se realizará en estas nuevas puertas de seguridad, que aún no está definido por la empresa SBASE, va de la mano con otras medidas que tomó el GCBA para que las y los usuarios que no puedan pagar el excesivo valor del boleto del Subte, no evadan los molinetes.
En Julio del año pasado, mientra el Jefe de Gobierno comenzaba a incrementar el costo del viaje, la Ciudad contrató de forma ilegal, a Rebor Seguridad S.A. Una empresa especializada en seguridad privada que posicionó a cientos de hombres vestidos con traje negro en cada estación de la red de Subtes.
Tiempo realizó en agosto del año pasado un informe para conocer “quiénes son los «hombres de negro» que infunden temor a los usuarios del Subte”. Por entonces, en pocos meses, el boleto de Subte pasó de $125 a 650 pesos y a fin de año ya se encontraba en 757 pesos.
Los hombres de negro, puestos detrás de los molinetes, ejercen una violencia simbólica que se transforma en física si alguien quiere pasar sin pagar el boleto. La función que cumplen viola el convenio firmado con Metrovías, actualmente vigente bajo la nueva fachada de la empresa y el cambio de nombre: EMOVA.
El artículo 455 de la Ley 5688 que refiere al “Sistema Integral de Seguridad Pública de la Ciudad”, ordena que el personal debe “llevar consigo la credencial que acredite su habilitación debiendo exhibirla cada vez que le sea requerida” además de contar con una “identificación visible de nombre, apellido y número de registro en su uniforme”. Situación que la empresa no cumple.