Luego de que el Ejecutivo provincial anunciara aumentos para los efectivos de la Policía de Santa Fe, numerosos uniformados retomaron las protestas en la noche del lunes en varias ciudades. En Rosario, en particular, hubo una concentración de agentes y familiares frente a la Jefatura, ubicada en Ovidio Lagos al 5200, que incluyó quema de cubiertas. La situación escaló en tensión con un intento de desalojo, y la movilización continuaba hasta la madrugada de este martes. El ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, adelantó que dará una conferencia de prensa por la mañana para informar sobre los hechos sucedidos en la Unidad Regional II, que incluyó el retiro de patrulleros en la ciudad.

El descontento de los uniformados, en especial quienes no fueron alcanzados por los beneficios de aumentos, bonificaciones y otras medidas referidas a alojamiento y contención en salud mental , se expresó con contundencia en Rosario. Fuentes del Gobierno, no obstante, aseguraron que el patrullaje en Rosario no se resintió durante las horas de la protesta. Agregaron que unos 80 móviles permanecían en tareas operativas, y que a ellos se agregan los del Comando Unificado de Fuerzas Federales.

Es más, voceros de la administración provincial señalaron que hubo otros condimentos en la protesta. De acuerdo al oficialismo, «fueron identificados allegados a personal policial desplazado por esta gestión, actualmente imputados y con prisión preventiva». Además, prometieron firmeza contra los uniformados que se sumaron a la movida: «Los efectivos que hicieron abandono de servicio recibirán duras sanciones», señalaron.

En la madrugada de este martes se podía ver a numerosos patrulleros y motocicletas de la fuerza apostados sobre Ovidio Lagos a la altura del cruce con calle Gutiérrez, en la mano sur-norte. El Centro Integrado de Operaciones Rosario (Cior) avisó sobre un corte de tránsito en ambos sentidos y recomendó evitar la zona durante las primeras horas de la jornada.

Protestas similares se registraron en otras ciudades. Por ejemplo, Rafaela, Reconquista y Vera. Y en la capital provincial, donde la concentración fue frente a la sede de Gobierno.

Al menos 20 pases a disponibilidad

el ministro de Justicia y Seguridad provincial, Pablo Cococcioni, denunció que sobre reclamos legítimos de los agentes se montaron familiares de efectivos desplazados de la fuerza por graves hechos de corrupción. Y adelantó que ya hay «al menos» 20 pases a disponibilidad de personal que atentó contra el servicio de seguridad, a la para que avanza la investigación interna sobre los hechos.

El funcionario fue más allá: dijo que hay un intento de «golpear una política de seguridad exitosa» llevada adelante por la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro en coordinación con el Ejecutivo nacional. Hoy, con su ministra homóloga, Alejandra Monteoliva. Y que esa política, agregó, permitió reducir los hechos delictivos y sobre todo la violencia que azotaba particularmente a Rosario.

Cococcioni ofreció una conferencia de prensa con la habilitación de unas pocas preguntas pocas horas después de las concentraciones en varias ciudades de la provincia iniciadas en la tarde del lunes. El ministro admitió que las movilizaciones de agentes y familiares resintieron las tareas de seguridad en Rosario. «El patrullaje se sostiene con esfuerzos, pero no con normalidad», fue su síntesis del cuadro de situación. E insistió en que se identificaron promotores de la protesta ajenos a los reclamos salariales y de mejoras en las condiciones de trabajo. La referencia, otra vez, fue a personal desplazado de la fuerza tras investigaciones por hechos de corrupción agravados por cometerse con el uso del uniforme.