Tras los dos años de vaciamiento de Alberto Baños y los pocos meses de Joaquín Mogaburu, el Gobierno Nacional nombró esta semana a su tercer subsecretario de Derechos Humanos, Leonardo Szuchet, exfuncionario del área durante el mandato de Mauricio Macri.
Su designación fue confirmado este miércoles en el Boletín Oficial, en un decreto que tiene la firma del presidente Javier MIlei y del ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques, aunque desde el Ministerio ya se había informado la decisión de que asumiera en el cargo.
La llegada de Mahiques a Justicia provocó cambios en las jefaturas de todas las áreas que seguían a cargo de funcionarios cercanos a Santiago Caputo. Así, a la salida de Mariano Cúneo Libarona le siguieron Sebastián Amerio de la secretaría de Justicia, Alejandro Melik de la Oficina Anticorrupción y Daniel Vítolo de la Inspección General de Justicia.
Si bien Mogaburu, secretario en el Tribunal Oral Federal 7, intentó seguir en el cargo, finalmente también debió salir tras apenas 3 meses, tiempo en el que sólo se le recuerda un intento por dar de baja la prisión domiciliaria de MIlagro Sala.
El nuevo subsecretario de DDHH
Szuchet es abogado penalista y ya tuvo un paso por el Derechos Humanos durante la presidencia de Mauricio Macri. En 2015, ingresó de la mano del entonces secretario Claudio Avruj, con quien ya había trabajado en la Ciudad de Buenos Aires. Entonces, Szuchet fue subsecretario de Asuntos Estratégicos en Derechos Humanos y jefe de Gabinete.
Ahora, compartirá nuevamente la gestión con Avruj, hoy a cargo del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, ambas dependencias situadas en el Espacio Memoria Ex ESMA. También volverá a trabajar con Mahiques, quien formó parte del equipo de Germán Garavano en el Ministro de Justicia de Macri.
Habrá que esperar para conocer si este nuevo subsecretario, quien se desempeñó hasta hace poco en la Subsecretaría de la Mujer de la Ciudad, seguirá con la intención de promover el negacionismo que impulsa el gobierno nacional y sus antecesores en el área. También resta saber si continuará con el traslado de la subsecretaría desde su sede en uno de los edificios de la ex ESMA, donde funciona desde 2015.
Quedó para los libros de historia el rol de Baños en esa cartera. Luego de reducir a la mitad la estructura, con despidos masivos y equipos desarmados, y degradar de rango la Secretaría, el ex juez fue a la ONU a negar que los desaparecidos de la última dictadura sean 30 mil y acusar a los organismos de Derechos Humanos de querer “ver a Argentina de rodillas dando explicaciones”.