En un panorama audiovisual siempre saturado de dramas médicos, The Pitt se transformó en una de las series del momento al trascender los límites de un subgénero histórico, con una apuesta clara: el realismo como eje narrativo. La ficción fue creada por R. Scott Gemmill, con experiencia previa en ER (Emergencias), y está protagonizada por Noah Wyle, también parte de aquella producción. La historia sigue a un grupo de médicos, enfermeros y trabajadores de la salud en la guardia de un hospital de Pittsburgh, a lo largo de un único turno. Cada hora corresponde a un capítulo, un recurso que potencia el ritmo y la tensión dramática. Desde su primera temporada —que se desarrolla a partir de  un tiroteo masivo durante un festival—, combina adrenalina con una mirada crítica sobre el sistema sanitario estadounidense.

La segunda —cuyo último episodio se emitirá este jueves 16 de abril— retoma esa línea y la expande con problemáticas actuales, como los recortes a programas de salud pública impulsados durante la gestión de Donald Trump. En ese marco, la trama generó preocupación en torno a la salud mental del doctor Robby (Wyle), quien dirige el departamento. Ese cruce entre lo estructural y lo individual se sostiene en un trabajo constante con médicos y enfermeros que asesoran tanto en el guion como en la puesta en escena. Así, The Pitt incorpora temas sociales sensibles sin caer en el sensacionalismo, como los conflictos vinculados a la intervención del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

Tiempo habló con la más reciente incorporación al elenco, Laëtitia Hollard, quien interpreta a la joven enfermera Emma Nolan en su primer día de trabajo. La actriz, afrocaribeña y oriunda de Wisconsin —la diversidad étnica es otra de las marcas de la serie—, reveló detalles sobre el detrás de escena. Para Hollard, el realismo no es un discurso: es una práctica cotidiana en el set. “Siempre tenemos un médico y enfermeras reales en el set. Así que constantemente hay gente que nos dice qué se siente real y qué no. Y, si algo no se siente real, lo cambiamos”, explica. Ese trabajo se complementa con la presencia de guionistas provenientes del ámbito médico y refuerza una lógica de precisión constante.

La preparación para escenas específicas también marca la diferencia. Sobre un episodio centrado en una víctima de violación, en el que Emma tiene un rol destacado, la actriz detalla: “Tuve el guion alrededor de un mes y medio antes. Querían que fuera a espacios de atención a víctimas de abuso sexual para observar y aprender de los profesionales reales”. Esa experiencia, agrega, le permitió comprender no solo los procedimientos, sino también la diversidad de reacciones de las pacientes. “Fui con Katherine (Katherine LaNasa, que encarna a la jefa de enfermería Dana Evans) y las dos teníamos preguntas muy específicas sobre cómo es el procedimiento. Fue muy interesante escuchar que estos casos no son siempre iguales: algunas personas llegan en estado de angustia, otras llegan sabiendo que quieren hacer la denuncia. Como profesional de la salud, es importante estar ahí como la persona que ayuda y brinda el cuidado”.

El aprendizaje técnico forma parte del día a día del elenco. “En el camarín tenemos como tres libros médicos. Estamos hojeándolos entre toma y toma, aprendiendo cosas y absorbiendo la mayor cantidad de conocimiento médico posible”, cuenta. Sin embargo, aclara que su personaje atraviesa ese saber desde la inexperiencia: “Necesito tener el conocimiento teórico, pero parte de la práctica todavía puede estar en un nivel de principiante”.

Esa dimensión resulta central en la construcción de Emma. “Interpreto a alguien nuevo en ese entorno. No hay forma de prepararse para el primer día en urgencias de un hospital”, señala. “Emma es alguien que se preocupa mucho y a veces es difícil ocultar lo que sentís cuando pasan cosas impactantes frente a vos”. Para la actriz, esa exposición emocional habilita la identificación del público: “Muestra todo lo que siente. Podés ver tu primer día en cualquier trabajo y cómo es cometer errores cuando no tenés experiencia”.

A diferencia de otros personajes, la lógica interna de Emma no pasa por demostrar conocimiento, sino por el cuidado. “Siento que el objetivo de Emma es ser esa persona amable que hace que los demás se sientan mejor”. Esa elección, explica, también pone en tensión ciertos prejuicios: “La gente piensa que las mujeres jóvenes y amables no son fuertes. Pero Emma tiene mucho más que ese exterior sonriente”.

Sobre el rodaje, la actriz describe una metodología que acompaña esa búsqueda de realismo. “No podés tener tus guiones en el set. Es mucho más parecido al teatro y requiere de un elenco que no le tenga miedo al trabajo duro”. Esa inmersión tiene efectos por fuera de la ficción. “A mí me inspiró a ir a participar en la huelga de enfermeras en Nueva York”, revela.

Hollard seguirá en la ya anunciada tercera temporada y remarca que una de las escenas que más la impactó fue cuando su personaje sufre un ataque físico. «No porque necesariamente me haya pasado a mí, sino porque en esa coreografía de pelea todo es falso. Pero tu cuerpo, como actriz, siente lo que es estar en esa situación. Entonces te genera empatía enseguida».

Ya en su primera temporada The Pitt recibió numerosos premios y nominaciones, y fue renovada anticipadamente para una tercera entrega, incluso antes del estreno de la segunda. Todo indica que llegará en enero de 2027, con un esquema de lanzamientos anual. Por ahora, se sabe que el salto temporal no será de diez meses, como ocurrió entre la primera y la segunda, sino mucho menor. La expectativa es alta, sobre todo por el futuro del doctor Robby. «

The Pitt

Creada por R. Scott Gemmill. Elenco: Noah Wyle, Laëtitia Hollard, Tracy Ifeachor, Patrick Ball, Katherine LaNasa. Por HBO-Max.