Mañana cumple 80 años Susana Giménez, una de las figuras emblemáticas de la farándula argentina y el más acabado ejemplo de la “diva de derecha”. El título (cinco palabras) de la película de 1979 en la que interpretó a una mujer que contrata a Alberto Olmedo como el abogado que debe tramitar su divorcio, se leerá en vertical si se responden estas 18 preguntas.

1. ¿Cuál es el segundo apellido de María Susana Giménez?

2. Celebrada como “diva de derecha”, en 2010 recibió el Martín Fierro de Platino, instituido el año anterior. ¿Quién lo había recibido antes? (apellido)

3. Susana se casó con Mario Sarrabayrouse a los 17 años, embarazada de su única hija. ¿Cómo se llama la hija?

4. En 1967 apareció por primera vez en la tapa de una famosa revista, posando en la discoteca Mau Mau. ¿Qué revista?

5. La película de 1974 que consolidó la fama de Susana, dirigida por Daniel Tinayre, cuenta la convulsionada historia de amor entre una joven humilde y el trabajador de un frigorífico, que además es boxeador. A él le dicen Cholo. ¿Y a ella?

6. Su rostro se había hecho famoso en una publicidad de jabón, en 1969, donde hacía su mítico “shock”. ¿De qué marca?

7. En 1975, Susana interpretó, en su primera película con Olmedo, un papel que la censura eliminó del título, que quedó con puntos suspensivos: “Mi novia el…” ¿El qué?

8. En septiembre de 1985 fue la primera argentina en posar desnuda para una famosa revista. ¿Cuál?

9. Volviendo a aquella película de 1974, ¿quién interpretó al Cholo y fue hasta 1978 la pareja de Susana?

10. Tras su paso por el teatro de revistas, en los ’80 Susana tuvo dos grandes éxitos teatrales haciendo comedia musical, primero con “La mujer del año” y luego con Arturo Puig y su entonces pareja, Ricardo Darín, en una obra inspirada en la película Una Eva y dos adanes, protagonizada por Marilyn Monroe en 1959. ¿De qué musical hablamos?

11. En 1991, debió pagar una fianza para no ir presa por la importación irregular, a nombre de un discapacitado, de un lujoso automóvil que había escondido en su estancia bajo fardos de alfalfa. ¿De qué marca?

12. Su último show en la revista había sido en 1982, con Juan Carlos Calabró, en el teatro El Nacional, suspendido tras el incendio que lo destruyó. ¿Cómo se llamaba ese espectáculo?

13. En 1998 puso fin a su segundo matrimonio arrojándole a su marido un cenicero por la cabeza. ¿Cuál es el nombre de pila de ese expolista que recibió 10 millones de dólares por el divorcio?

14. Durante la dictadura, había filmado varias comedias picarescas con Olmedo y Jorge Porcel. En tres de ellas, A los cirujanos se les va la mano, Las mujeres son cosa de guapos y Un terceto peculiar, compartió cartel con otra famosa vedette. ¿Quién?

15. Su gran éxito en televisión comenzó en 1987 con Hola Susana, inicialmente un show de concursos telefónicos, copiado del que conducía una actriz y cantante italiana, que se titulaba “Pronto, ….?” ¿Quién?

16. En 1999 fue el último protagónico en cine de Susana, una comedia junto a Luis Brandoni titulada Esa maldita …. ¿Qué?

17. Fue procesada por fraude en 1997, cuando lanzó en su programa una línea telefónica a beneficio de la Fundación Felices Los Niños, que sólo el recibió el 2% de lo recaudado. El negocio lo armó la firma Hard Communication, liderada por el empresario Jorge Born, el exjefe montonero Rodolfo Galimberti –que lo había secuestrado 25 años antes– y el novio de Susana, Jorge Rodríguez. ¿Cuál es el apodo de Rodríguez?

18. ¿Y cómo se apellida el cura que dirigía esa fundación, luego condenado a 15 años de cárcel por abuso sexual infantil?

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
La diva de derecha que huye de los impuestos

En estricto cumplimiento de los mandatos que construyen a una “diva de derecha”, Susana Giménez apoyó públicamente los gobiernos de Carlos Menem y Mauricio Macri, fustigó a las administraciones kirchneristas y saludó la llegada de Javier Milei: “Estoy contenta. Hay que ayudarlo”, dijo. Se mostró a favor de la pena de muerte, conmovida por el asesinato de su florista, en 2009, con una frase que sigue rankeando alto en el discurso de la mano dura: “El que mata tiene que morir”. Y se queja sistemáticamente de los impuestos, particularmente los que gravan la riqueza.