Trabajadores de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires realizaron una jornada de protesta en contra de la decisión del secretario Santiago Cantón de aplicarles descuentos por días de paro. Exigieron también aumentos de sueldo, pase a planta de trabajadores y la estatización de la Línea 144 de atención de casos de violencia de género.
El derecho de huelga es constitucional y el rol de la Secretaría debería ser cuestionar a la gobernadora por descontar los días de paro y violar los compromisos internacionales de derechos humanos que resguardan ese derecho, explicó Cintia Nuncifora, delegada de ATE de esa repartición bonaerense.
Los trabajadores se concentraron desde antes del mediodía hasta las dos de la tarde frente a la Casa de la familia Bettini, donde funciona la sede principal de la secretaría de Derechos Humanos. En un comunicado contaron que en las últimas semanas las autoridades de la Secretaría hicieron correr rumores de descuentos por paros, para amedrentar y desarticular la histórica tradición de lucha de nuestro colectivo de trabajadores. Y explicaron que las amenazas de descuentos surgieron luego de que definieran la necesidad de iniciar un plan de lucha.
Rechazamos la paritaria del 15% y exigimos aumento salarial porque nuestro sueldo está por debajo de la línea de pobreza, explicó Nuncifora. También pedimos pase a planta porque tenemos trabajadores en dos modalidades de precarización: una es el contrato autónomo en el que las chicas no saben cuándo van a cobrar, siempre hay atrasos en los pagos, y otro es la planta transitoria, agregó.
Otro reclamo fue el reclamo de estatización de la línea 144 que denuncian que está tercerizada. En rigor, las operadoras de esa línea para denuncias de víctimas de violencia de género están contratadas a través de un convenio que Vidal bajo el contrato de empleados de comercio.
En la calle los trabajadores indicaron que el descuento de los días de huelga fue la única respuesta que recibieron a sus demandas desde la asunción de la gestión de Cambiemos. Cantón hoy no apareció ni tampoco su jefe de gabinete (Francisco Moner Sanz), y cerraron la puerta para que no entremos, explicó la delegada.
Con la puerta cerrada, la fachada del edificio do nado por la familia del ex embajador en España quedó empapelada con carteles con reclamos. Uno pedía: presentismo para Cantón.