En medio del tratamiento por la Reforma Laboral, se siguen sumando los despidos y cierres de empresas. A lo sucedido con el frigorífico General Pico (que produce las hamburguesas Paty), donde anunciaron cesantías a casi 200 empleados; y la firma Hilado S.A., que solicitó concurso preventivo de acreedores, se le sumó en las últimas horas el cierre de Fate, con 920 familias en la calle.
Trabajadores de la empresa calificaron la medida como una “maniobra patronal” vinculada al debate de la reforma laboral en el Congreso. Un grupo numeroso de empleados permanece dentro del establecimiento en defensa de los puestos de trabajo mientras el sindicato convoca a concentrarse en la puerta.
““Hoy a las 6 de la mañana, cuando tenía que entrar el turno mañana, la empresa FATE puso un cartel en la puerta donde anunciaba el cierre de la planta después de 80 años. Estamos hablando de una planta que tiene en la actualidad 800 trabajadores bajo convenio, más compañeros de limpieza, gastronomía y administración”, relató Ariel Godoy, operario con 21 años de antigüedad y exdelegado sindical.

Los trabajadores iniciaron una permanencia dentro de la fábrica: “Estamos dispuestos a defender nuestros puestos de trabajo. Hemos entrado con un grupo de compañeros a la planta, estamos haciendo una permanencia y el sindicato está convocando en la puerta al resto de los trabajadores y a organizaciones sindicales, políticas y sociales”.
Y denunciaron presencia policial. “Hay mucha policía dentro de la planta. El secretario general estuvo detenido un momento y lo liberaron. Queremos la intervención del gobernador para retirarla”, afirmó Godoy.
Fate y la Reforma Laboral
Desde el conflicto, los operarios sostienen que el cierre no sería definitivo sino parte de una estrategia empresarial. “Denunciamos que es una maniobra de la empresa. No es casual que lo haga a un día de que se quiera votar la Reforma Laboral en Diputados. No creemos que quieran un cierre definitivo, sino reabrir con trabajadores nuevos, con otro convenio, precarizados y con bajos salarios”, señaló Godoy.
El trabajador cuestionó además el contenido del proyecto laboral en debate. “Es una reforma hecha a medida de las empresas: permite 12 horas de trabajo, despidos con indemnización menor y en cuotas, y hasta rebajar el salario cuando un trabajador se enferma. En empresas como esta hay enfermedades laborales y hasta muertes, imaginate cobrar menos encima de accidentarte”, denunció.

También apuntó contra el abogado empresario Daniel Funes de Rioja: «Es uno de los representantes más grandes de los sectores patronales y el que redactó la ley de reforma laboral, que es totalmente regresiva”.
Godoy criticó la respuesta sindical frente al contexto de despidos. “La CGT llamó a un paro sin movilización. Le exigimos un paro con movilización y un plan de lucha hasta que caiga la reforma laboral y para defender nuestros puestos”, sostuvo.
«Todo el mundo se está enterando ahora»
“Tengo 21 años de trabajo en esta fábrica, soy agravador de cubiertas de camión, fui delegado de base y miembro de la comisión directiva del sindicato. Es una situación muy dura”, reflexionó Godoy.
Mientras los operarios se concentran en la puerta de la planta y otros ingresan para sostener la ocupación, el conflicto suma tensión en un escenario de cierres y despidos que se replica en distintos sectores productivos.
“Todo el mundo se está enterando ahora, desde las 6 de la mañana –acotó–. Había amenazas, pero no sabíamos en qué se iban a convertir. Los compañeros están llegando y van a pelear por conservar los puestos de trabajo”.