Una jornada trágica sacudió al norte de Colombia tras confirmarse el siniestro de un avión de pasajeros operado por la empresa Searca, que prestaba servicios para la estatal Satena, que se estrelló este miércoles en la región Norte de Santander, horas después de que informara de que había desaparecido del radar.
Tras varias horas de incertidumbre, la aeronave tipo Beechcraft con matrícula HK4709, fue localizada por campesinos en un sector de difícil acceso cerca de la frontera con Venezuela. Según supo la Agencia Noticias Argentinas, los primeros reportes oficiales indican que el impacto fue de tal magnitud que la estructura quedó «completamente deshecha».
El secretario de Seguridad departamental, Jorge Quintero, fue el encargado de confirmar la noticia que nadie quería escuchar: «No nos dan reporte de ninguna persona viva«.
Satena publicó las identidades de las víctimas mortales y trasladó sus condolencias a los seres queridos de los fallecidos. «Asimismo, dispondremos de todos nuestros recursos en la atención humanitaria para sus familias (y) para esclarecer lo ocurrido», añadió.
Previamente, la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, había informado en redes sociales de que la Dirección de Investigación de Accidentes de la Aeronáutica Civil estaba recogiendo información respecto a la pérdida de comunicación con la aeronave. «Se activaron los protocolos correspondientes», agregó.
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El avión, que transportaba a 13 pasajeros y dos tripulantes, se precipitó a unos 30 minutos del casco urbano de La Playa de Belén.
La operación de recuperación de los 15 cuerpos se presenta como un desafío extremo para el Gobierno colombiano. Además de la geografía escarpada, la zona está bajo la influencia de guerrillas del ELN y disidencias de las FARC, lo que obliga al Ejército y a la Fuerza Aérea a desplegar operativos con estrictas medidas de seguridad para proteger a los organismos de socorro.

La Aeronáutica Civil informó un dato inquietante: la baliza de emergencia del avión nunca se activó, lo que retrasó el rastreo inicial por satélite y obligó a depender del avistamiento de los lugareños. Ante esta irregularidad, se ha dispuesto un equipo de cartógrafos y especialistas para determinar las causas del accidente.
El gobernador de la región ya activó los protocolos internacionales de levantamiento. Mientras se aguarda por mejores condiciones climáticas y de seguridad para el ingreso a la «zona roja», los familiares de las víctimas se concentran en los aeropuertos de origen a la espera de la identificación formal de los restos.
BB con NA y Europa Press