A sus 82 años, el ícono español vuelve al prime time de la televisión española luego de que se hiciera público el testimonio de dos trabajadoras que denunciaron legalmente situaciones de trata de personas y violencia sexual en un supuesto ámbito laboral. El caso ha tenido un fuerte impacto en los medios de comunicación, dando lugar al debate público y poniendo en cuestión el comportamiento de figuras masculinas con poder (e influencia).

La denuncia refiere a hechos puntuales ocurridos en el año 2021 en Punta Cana (República Dominicana) y en Lyford Cay (Bahamas), lugares donde el ídolo es propietario de residencias vacacionales de lujo. Las acusaciones en cuestión incluyen manoseos, forcejeos, relaciones sexuales no consentidas, humillaciones y un ambiente estilo esclavista bajo su mando.

Una investigación periodística de larga data realizada por elDiario.es y Univisión revisó durante tres años los testimonios de mujeres y llevó adelante un buen trabajo de verificación que permitió recopilar entrevistas de 15 ex-trabajadoras y diversos documentos, entre ellos mensajes de WhatsApp y exámenes médicos, que colaboraron para contextualizar luego las denuncias y de cierta manera, lograron amparar a las denunciantes en medio del proceso de demanda.

El proceso judicial

La denuncia fue presentada ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional, situada en Madrid, el pasado 5 de enero. A partir de esa presentación formal, la Fiscalía abrió diligencias de investigación penal para determinar si corresponde iniciar un proceso judicial por los hechos denunciados. Según trascendió, estas diligencias se llevan adelante bajo secreto de sumario y con medidas destinadas a proteger y resguardar la identidad de las denunciantes.

“Él no puede creerse que es Dios”, afirmó una de ellas. “Acudo a la Justicia para que no siga haciendo lo que hace” y “lo que hace tiene que tener una consecuencia”, sostuvo en otro testimonio.

En este contexto, la periodista del medio Telecinco Paloma García Pelayo reveló que Julio Iglesias estaría preocupado por las publicaciones periodísticas y que se encontraría preparando una respuesta pública a las acusaciones. Según indicó, la imputación vinculada a la trata de personas “complica y agrava su situación”.

El proceso de selección y los exámenes obligatorios

Según la pesquisa, a las mujeres se les exigía someterse a exámenes ginecológicos y pruebas de enfermedades de transmisión sexual, como VIH o clamidia, antes de ser contratadas, vulnerando así su intimidad y deslegitimado sus derechos laborales. En el caso de los exámenes ginecológicos, dos mujeres testifican que Iglesias obtuvo los resultados de forma directa.

El director de elDiario.es, Ignacio Escolar, señala que ellas no fueron las únicas expuestas a situaciones de violencia atribuidas al cantante y que hay un punto importante en la forma en que se llevaba adelante el proceso de selección de personal. Según explica, se elegían mujeres jóvenes de entre 25 y 30 años, a quienes se les solicitaba currículum y fotografías, ofreciendo un sueldo sumamente bajo en comparación con cualquier salario promedio español, alrededor de unos 250 euros.

Mientras la investigación continúa, el tema vuelve a poner en el centro del debate público los vínculos entre masculinidad, poder y violencia, así como las condiciones de vulnerabilidad y precariedad en las que se desarrollan determinadas relaciones laborales, dinámicas que se evidencian en casos mediáticos y que no casualmente recaen sobre las mujeres.

* Periodista y Mg. en Género, Sociedad y Políticas