Como todo lo que hacen los capitostes ultraderechistas que gobiernan el Estados Unidos y países “amigos”, no sólo tiran a la banquina a quienes ya no les sirven, sino que gozan de hacerlo con un grado de humillación ostensible. Fue lo que hizo el secretario de Guerra estadounidense con el jefe del Estado Mayor del Ejército, Randy George, y otros dos altos mandos de las Fuerzas Armadas, echados sin mayores explicaciones este jueves. Tres que se suman a otros 23 oficiales “retirados” en 14 meses de gestión. En medio de las mayores amenazas contra Irán y cuando el presidente Donald Trump jura que desplegará tropas en el país persa, al que pretende volver “a la Edad de Piedra” si no aceptan antes de este lunes sus condiciones para una rendición, no suena a que todo esté marchando de acuerdo a algún plan en la aventura desatada con Israel el 28 de febrero pasado. De hecho, las fuerzas iraníes acaban de voltear dos aviones militares -un F-15 y un A-10- y dos helicópteros Blackhawk y los estadounidenses buscaban desesperadamente a uno de los pilotos antes de que lo encontraran los iraníes.

No es mucho lo que se dijo sobre la exoneración del general George, convocado por el jefe del Pentágono para pedirle el retiro de manera inmediata. Sólo un mínimo agradecimiento “por servicios prestados”. Pero lo que nos e dijo impacta profundamente. Nadie echa el DT de un equipo que según Trump está ganando y en dos o tres semanas volverá a casa con los objetivos cumplidos. Más bien, desde los pasillos de los cuarteles se deslizo, con bastante verosimilitud, que la cúpula militar está en absoluto desacuerdo con la ofensiva militar. Temen otro desastre como lo fueron las dos décadas en Afganistán e Irak. Dos países que, por cierto, no tenían ni la población ni el nivel de desarrollo que alcanzó Irán.

Se entiende así que, como detalla Eric Calcagno en su columna, en la Casa Blanca -y en Tel Aviv- vean como el real objetivo la destrucción del aparato científico, tecnológico y militar de Irán. De una parte importante de los expertos nucleares se había encargado Israel en junio pasado. En lo que va de esta guerra la destrucción de universidades de alto nivel y de las instituciones de formación van en el mismo sentido. Ya que se está demostrando una resistencia que no se esperaban con armamento muy sofisticado de factura propia, la única forma de terminar con una cultura milenaria como la persa sería emular los romanos hicieron con Cartago: enterrar al país una alfombra de sal para que nada vuelva a crecer.

Mientras tanto, los que demuestran haber vuelto a la Edad de Piedra son los líderes extremistas israelíes, que festejaron en esta semana la aprobación en el Parlamento de una ley que castiga con la pena de muerte a los palestinos hallados culpables de delitos considerados por un tribunal militar como actos terroristas. Sólo a palestinos, no así a colonos que ocupan ilegalmente sus territorios por acciones similares. Ellos serían juzgados por jueces civiles.

Trump echa generales y promete volver Irán a la Edad de Piedra

Al conocerse esa decisión ampliamente votada en la Knesset -celebrada con champagne por su principal impulsor, el supremacista ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben Gvir- el titular de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, convocó a una huelga general, que tuvo alto acatamiento en Hebrón, Ramallah y Nablus. A los rechazos en la mayoría de los países occidentales se sumó la ONU. Hubo quien recordó que la pena capital no se suele aplicar en Israel y señalan que la última persona en ser ejecutada fue, en 1962, el criminal nazi Adolf Eichmann, que estuvo viviendo en Argentina hasta que agentes del Mossad lo capturaron en la localidad bonaerense de San Fernando para ser juzgado.

Este jueves, la administración Trump pidió la renuncia también de la fiscal general, Pamela Bondi. La rubia abogada hasta no hace tanto considerada “amiga leal” del magnate inmobiliario, quedó mal parada con la gestión de la crisis de los Archivos Epstein. No porque haya abierto totalmente los expedientes, más bien los intentó cajonear todo lo que pudo. Pero ella era un fusible de una crisis que en gran medida, para los analistas, explica la sumisión que Trump demuestra para con las apetencias expansionistas del primer ministro Benjamin Netanyahu. Una sumisión que ya le costó las renuncias de varios fieles seguidores del movimiento MAGA, como el exdirector de Contraterrorismo, Joe Kent. Dentro de ese club de ExMAGAs se dice que Trump no ceja en su voluntad de sostener a Israel hasta la ultima gota de sangre estadounidense.

En reemplazo de Bondi, interinamente quedó en funciones Todd Blanche, el número dos de esa cartera. Dejó el prestigioso estudio Cadwalader, Wickersham & Taft para abrir un bufete y ser abogado de Trump en un juicio penal en que el reo terminaría condenado por 34 cargos, el hombre funge como incondicional del Salón Oval.

Trump echa generales y promete volver Irán a la Edad de Piedra
Foto: Agencia Noticias Argentinas

En lugar de George, Hegseth designó a Chris LaNeve, hasta ahora su asistente. Los otros despedidos del jueves son el general David Hodne, titular del Comando de Entrenamiento y Transformación, y el otro es el jefe de capellanes del Ejército, el general de división William Green Jr.

Un artículo de a principios de marzo del periodista independiente Jonathan Larsen en la plataforma Substack muestra denuncias de suboficiales que se quejaban de un comandante que les dijo que la guerra de Irán “es parte del plan de Dios” y que Trump fue «ungido por Jesús para encender la señal en Irán para provocar el Armagedón y marcar su regreso a la Tierra». Hay quienes sostienen que el extremismo religioso de Hegseth, que se autodefine como un Cruzado, no resulta compatible con otras interpretaciones sobre el rol de los militares en Estados Unidos.

Teherán, a todo esto, denunció que aviones estadounidenses e israelíes bombardearon nuevamente las inmediaciones de la planta nuclear de Bushehr. «Debido a la onda expansiva y la metralla, uno de los edificios anexos de la central eléctrica resultó dañado y, lamentablemente, uno de los empleados del departamento de seguridad física de la central falleció en el acto», cita la agencia Europa Press. El director general del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, advirtió sobre los riesgos de una fuga radiactiva ante nuevos ataques.

La OTAN no teme al socio atlántico

Donald Trump no puede con su genio y volvió a emprenderla contra los líderes de la OTAN por negar su apoyo contra Irán. No contento con haberlos humillado con Groenlandia y por dejarlos solos contra Rusia en Ucrania, ahora les refriega que “son un tigre de papel”, y amenaza con dejar la organización atlántica.

El primero en no sumarse a la aventura iraní fue el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. Pero también Alemania, Francia e Italia están avisando que ya no les mueve el amperímetro la violencia verbal del socio del otro lado del océano. Emmanuel Macron le pidió “estar a la altura” de los compromisos, algo similar a lo que reclaman desde Berlín. Giorgia Meloni, más cercana ideológicamente a las ultraderechas, ironizó: “Genial… ¿Entonces deberíamos cerrar sus bases, cortar el comercio o simplemente asaltar McDonald’s?”

Lo de Sánchez va por otro lado. Cuestiona a Israel en Gaza y a EE UU en Irán y lo tildan de “la némesis de Trump en Europa”.