El mandatario cumple hoy 80 años. Expresó su deseo de que sea un "día de paz". La situación interna y la de Irán lo contradicen.

La gran pregunta es: ¿a quién beneficia este Mundial? A la FIFA y especialmente a Gianni Infantino, su máximo dirigente, quien obtendrá 13 mil millones de dólares de ganancias. Lo que lleva a denominar esta Copa del Mundo «como la más cara de la historia».
Pero a pesar de las críticas por el altísimo costo de las entradas, los hoteles y el transporte, ni la FIFA ni el gobierno hicieron un gesto para adecuar los precios a miles que tendrán que conformarse por ver los partidos por los medios. La excepción es Nueva York, cuyo alcalde Zohran Mamdani dispuso que se colocaran pantallas gigantes en los cinco boros neoyorquinos, donde 10 mil personas podrán ver los partidos gratuitamente. Y para el 19 de julio, la final del torneo, se realizará una fiesta en Central Park para festejar la conclusión del gran evento.
Pero EE UU está enfrentando otros problemas previos al inicio del máximo torneo del fútbol. Tiroteos masivos, revisiones inusualmente estrictas a la selecciones, denuncias de represión, amenazas de paros laborales y una investigación por fraude en la venta de entradas.
Los principales incidentes destacados los ubicamos en Penn Station, la mayor estación de trenes de Nueva York. Allí, a 20 minutos del Estadio Metlife de Nueva Jersey, donde se jugará el final del Mundial, seis personas fueron heridas con un arma blanca. También en Kansas City, cercana a la concentración de United Kington se produjo otro incidente: nueve personas fueron heridas con armas de fuego.
En cuanto a Controles Fronterizos y Seguridad, las delegaciones de Senegal y Uzbekistán fueron sometidas a polémicos protocolos de seguridad a su llegada a EE UU, incluyendo revisiones exhaustivas y retenciones en aeropuertos, que causaron malestar en las Federaciones. Entre las situaciones más conflictivas mencionamos la deportación del árbitro somalí Omar Albukadir, quien fue expulsado al llegar a Miami, a pesar de ser autorizado a participar del Mundial. También el máximo goleador iraquí, Aymen Hussein, sufrió un interrogatorio por 7 horas en migración al llegar. Pero el más afectado es el plantel de Irán, al que sólo se le permite entrar a Estados Unidos a jugar sus partidos e inmediatamente debe retornar a México donde tiene su base de concentración.
Además de estos conflictos, el propio pueblo norteamericano está organizando protestas contra un clima de represión y falta de respeto a los Derechos Humanos. Más de 100 organizaciones, sindicatos y activistas amenazan con paros. El ICE (Servicios de Control de Inmigracion y Aduanas) ingresa o permanece cerca de los estadios para realizar detenciones arbitrarias. Y también varios fiscales generales de Nueva York y Nueva Jersey están investigando a la FIFA por estafas masivas, sobreprecios y venta de entradas fantasmas.
Hoy, domingo 14 de junio, es el cumpleaños de Donald Trump. A pesar que expresó su deseo de tener «un día de paz», los bombardeos contra Irán dicen lo contrario. Para recordarle al presidente sus deseos y promesas, miles de estadounidenses saldrán a las calles de todo el país este mismo domingo, bajo la organización No Kings (No Reyes) en protesta por las 350 mil deportaciones, 59 mil detenciones arbitrarias de inmigrantes, el alto costo de la vida y, por sobre todas las cosas, la falta de respeto a la democracia.
Entre fuegos artificiales y el acecho de una deuda asfixiante, Estados Unidos celebra dos siglos…
Un negociado de Ivanka, la hija presidencial, en sociedad con inversores de Arabia Saudita, Emiratos…
El candidato progresista reclama el recuento. El antecedente del 2021. La fragmentación política y la…
El oficialismo quiere derogar los octógonos negros. Los riesgos de no contar con información clara…
"Los chicos no hablan de fútbol, sino de pronósticos", alertan especialistas. El Gobierno busca combatir…