El Lobo, un represor de la ESMA, recorre Europa en una misión indefinida que lo lleva por varias ciudades, donde toma contacto con superiores y servicios de inteligencia de la última dictadura cívico militar argentina, mientras elude las miradas de los exilados argentinos que pueden identificarlo. Lo sigue de cerca Santiago, un joven que adhiere a los ideales revolucionarios de los años ’70, pero que no se encuentra encuadrado en ninguna organización armada. Es un joven peronista silvestre, que persigue al marino que asesinó a su esposa tras torturarla salvajemente en ese infierno que la Armada montó en Buenos Aires, sobre la avenida Libertador y a metros de la cancha de River Plate. ¿Busca una venganza personal o darle a su derrotero un sentido colectivo de lucha por la justicia y la verdad?
En estas breves líneas se condensa la trama de “Tiempo de Lobos”, una novela narrada por el periodista, escritor y militante Tomás Saraví, cuando se encontraba exilado en Madrid, en 1979 y que ahora, al cumplirse 50 años del golpe genocida, se publica en Argentina bajo el sello de Ediciones Colihue. Un relato que conjuga la tradición de la novela negra y la denuncia sobre el terrorismo de Estado aplicado por el régimen castrense en Argentina, entre 1976 y 1983.
Tomás Saraví nació en 1934 en La Plata, donde 80 años después murió tras dedicar toda una vida al periodismo y la militancia, que lo llevó a vincularse con el mayor Bernardo Alberte, delegado de Juan Domingo Perón en los tiempos de la proscripción. Hizo el colegio secundario en San Isidro y con el correr de los años se radicó en Tandil. En 1976 debió huir del país con su familia y se radicó en España.
Instalado en la capital española junto con su esposa y cuatro pequeños hijos, el autor se vinculó con los grupos de refugiados que llegaban a Europa desde el Cono Sur y con la información que le llegaba montó una red de difusión sobre la represión que se desarrollaba en Argentina y en los países de la región.
Saraví trabajaba haciendo traducciones en una editorial llamada Sedmay, que había lanzado una serie denominada El Club del Crimen, y le propusieron escribir una novela. En su primera edición se denominó Flores para el Lobo, y más tarde en una edición lanzada hace 20 años en Costa Rica se la renombró como Tiempo de lobos, la denominación bajo la cual se edita actualmente en Argentina.
“Es la primera vez que la novela se publica en Argentina y eso es muy movilizante para mí, y todos los que conocimos a mi viejo. Es también importante que el libro se edite cuando estamos cerca de conmemorar los 50 años del último golpe de Estado ocurrido en Argentina”, señaló en diálogo con Tiempo Argentino Juan Saraví, hijo del escritor e impulsor de la difusión de este relato que por primera vez la luz en la tierra natal del autor.
Escrita cuando el gobierno del genocida Jorge Rafael Videla atravesaba su tercer año, Tiempo de lobos, se propone reunir en una narración vertiginosa y por momentos electrizante, las tradiciones del policial negro con una trama de intrigas políticas, como puede verificarse en una buena historia de espionaje, interpretada por personajes redondos, plagados de conflictos personales y cuentas por saldar
La obra se inicia con la llegada de El Lobo, un oficial naval curtido en las catacumbas del terrorismo de Estado, a Estocolmo, donde Santiago, exilado desde hace unos años en Europa inicia una persecución sobre el represor que lo lleva a Hamburgo y luego a París, donde la dictadura había montado el famoso “Centro Piloto”, un dispositivo para seguir a los refugiados y neutralizar lo que consideraban como “una campaña antiargentina en el exterior”.
Santiago busca vengar a su compañera, una militante del peronismo revolucionario que cayó en la ESMA, donde padeció todo tipo de tormentos sin revelar información a sus captores. En el recorrido de ambos personajes se visualizan sus vivencias en tiempos convulsionados.
En el relato también cobra importancia la figura de El Gordo, un hombre de los servicios que recibe a El Lobo en Suecia y lo interroga sobre los Vuelos de la Muerte por encargo del Ejército, en un pasaje que muestra las internas que se jugaban al interior de la dictadura.
Tras la publicación del libro en España, Saraví se radicó en Costa Rica y participó de Radio Noticias del Continente, una emisora instalada por Montoneros en el país centroamericano con el propósito de propagar informaciones contra el gobierno de Videla.
Como lo expresó el propio Saraví cuando en 2006 se editó este libro en Costa Rica, Tiempo de lobos es una historia que versa sobre una lucha que aún continúa y que inició una generación que “no pudo ser derrotada”. «