Vapors of Morphine, la banda liderada por el saxofonista Dana Colley y heredera directa del universo de Morphine, vuelve a presentarse en la Argentina el 29 de abril en el Teatro Vorterix de Buenos Aires, como parte de su gira 2026 por Sudamérica. La visita reencuentra al grupo con un público que lo sigue desde los ’90 y que convirtió a Morphine en una banda de culto con un sonido imposible de encasillar. “Es difícil abstraerse del mundo en crisis, pero la música te permite dialogar con eso”, explica Colley sobre el presente del grupo. “Somos afortunados, podemos seguir girando y tocando en muchos lugares del mundo”.
Esa idea de continuidad atraviesa toda la historia del proyecto. Vapors of Morphine no nació como una banda nueva en sentido estricto, sino como una forma de extender un lenguaje musical que había quedado trunco con la muerte de Mark Sandman en 1999. Morphine había sido una anomalía dentro del rock alternativo: una formación de bajo de dos cuerdas, batería y saxofón barítono que evitó deliberadamente la guitarra y construyó una estética propia, entre el blues oscuro, el jazz y un minimalismo eléctrico.
La identidad sonora del grupo también se sostuvo en la exploración instrumental. Colley recuerda un gesto clave en su formación: “Mark Sandman me sugirió que tocara dos saxos a la vez”. La idea provenía del músico Rahsaan Roland Kirk, que había llegado a ejecutar tres instrumentos simultáneamente, pero en Morphine se convirtió en una marca de escenario. “Es algo que gusta mucho en vivo”, agrega Colley.

El final de Morphine fue abrupto. En julio de 1999, Mark Sandman murió sobre el escenario durante un festival en Palestrina, Italia. La banda se disolvió en el mismo lugar donde había estado tocando. Durante años, ese final pareció definitivo. Sin embargo, una década después, Colley decidió volver a ese repertorio desde otro lugar. Así nació Vapors of Morphine, con la intención de evitar la lógica del homenaje cerrado o la nostalgia congelada.
El nuevo grupo convocó a Jeremy Lyons, músico de Nueva Orleans que había llegado a Massachusetts tras el huracán Katrina. Lyons se incorporó como bajista y cantante, asumiendo parte del rol que había ocupado Sandman, pero sin reproducirlo literalmente. El proyecto empezó a tomar forma en vivo, con una lógica que prioriza el escenario por encima del estudio.
Esta será su sexta presentación en la Argentina. Ese recorrido le permitió generar una amistad con Sergio Dawi, el ex Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. “Yo no hablo español y él no habla inglés, pero nos comunicamos mediante el saxofón. Hay cosas que no se pueden expresar con palabras, ni en inglés ni en es-pañol. Están con vos y surgen en el momento adecuado”.

Esa dimensión improvisada se volvió central en Vapors of Morphine. A lo largo de los años, la formación fue mutando en la batería —con Jerome Deupree, luego Billy Conway y actualmente Tom Arey—, pero mantuvo una idea fija: la música como proceso vivo.
El recorrido discográfico del grupo incluye tres álbumes: The Ever Expanding Elastic Waste Band (2010), A New Low (2016) y Fear & Fantasy (2021). Más que una continuidad estricta, funcionan como registros de una banda que privilegia el directo y la transformación constante del repertorio.
“Llevamos un tiempo sin lanzar un álbum. Es muy difícil estar todos en la misma habitación por lo grande que es Estados Unidos: no todos vivimos cerca. Pero somos una banda que sucede arriba del escenario. Tenemos un repertorio amplio y nos gusta mucho tocarlo en vivo. Eso le hace bien a la banda, creo que es saludable. Tenemos como 300 canciones ya. Es un repertorio enorme, más de lo que podemos tocar”, puntualiza Colley.

En paralelo, el saxofonista observa cómo el legado de Morphine sigue circulando entre nuevas generaciones. “Me contactan por Instagram músicos jóvenes que descubren el saxofón a través de lo que hicimos. Eso me sorprende mucho y lo disfruto”.
Colley también reflexiona sobre el lugar del saxo dentro del rock, un instrumento históricamente periférico en ese género pero central en su identidad artística: “Tiene algo muy expresivo, puede estar en muchos lenguajes distintos”, señala.
La gira 2026 incluye presentaciones en Buenos Aires, Montevideo, Santiago de Chile y Brasil, antes de continuar por Europa. “Nos gusta tocar en vivo, eso mantiene viva la banda. Seguimos tocando porque nos hace bien. No hay otra razón más complicada que esa”, concluye Colley. «
Vapors of Morphine
29 de abril a las 21 en el Teatro Vorterix, Av. Federico Lacroze 3455 (CABA).