Victoria Villarruel tuvo su primer round el Senado y poco antes de las seis de la tarde pudo hacer un balance. La escena que se llevó de su estreno en el recinto le dejó un sabor agridulce. La vicepresidenta cumplió su objetivo de conseguir quórum y ejercitó una mayoría circunstancial que le permitió elegir a las autoridades del cuerpo. En público celebró «haberle puesto un freno al kirchnerismo», a partir de la sumatoria que negoció con macristas, radicales y bloques provinciales, pero el costo fue alto: quedó a un paso de perder a Francisco Paoltroni, uno de los siete senadores de su bloque. El disparador fue la interna que se desató para cubrir la presidencia provisional de la Cámara Alta, que finalmente quedó en manos del puntano Bartolomé Abdala.

«La casta me ha dado la bienvenida. Yo me debo a los formoseños. Del autoritarismo vengo y lo padezco junto a todo el pueblo de Formosa. De aquí en adelante voy a votar fiel a mis principios que he recibido desde la cuna. Cómo dijo el presidente ‘no somos manada’ y como dijo también ‘el que las hace las paga'», lanzó Paoltroni cuando la sesión que había comenzado poco despues de las 15 estaba por terminar. Villarruel lo miró con rostro pétreo desde el sillón de la presidencia del cuerpo, pero el mensaje sorprendió a los demás presentes en el recinto, en especial a los dadores de quórum de los demás bloques que luego pusieron el voto para poner a Abdala.

En tres semanas el productor agropecuario Paoltroni pasó de ser el elegido por el presidente Javier Milei para conducir la Cámara Alta a quedarse relegado. Algunos de sus colegas lo han cuestionado por hablar como si hubiera asumido cuando quedaba una compleja negociación por delante para ponerlo en la línea sucesoria. Por fuera de los resquemores inaugurales hubo dos condicionantes externos que provinieron de Formosa. El primero lo lanzó el titular del bloque del panperonismo, José Mayans. Se encargó de recordar que harían valer el rol de primera minoría y que con sus 33 bancas podrían obstaculizar el proceso de designación de Paoltroni. El segundo freno lleva la firma del mandatario formoseño Gildo Insfrán. Luego de asumir su octavo mandato al frente de la provincia, redobló las presiones que había ejercido Mayans y le dio el tiro de gracia a una negociación donde La Libertad Avanza no pudo sostenerlo.

Senador por Formosa Francisco Paoltroni

Así crecieron las chances del puntano Abdala. Había sido el primero en asomar como posible presidente provisional. Fue ministro de Turismo de Adolfo Rodríguez Saá entre 2008 y 2009. Tres lustros después hizo campaña por Milei, pero cuando fue promovido como autoridad del Senado, el Partido Libertario de San Luis cuestionó su nominación. El dato quedó en un segundo plano cuando Paoltroni se fue desinflando en la carrera por la presidencia provisional del cuerpo.

Paoltroni le puso palabras a su malestar en el recinto y de ese modo cerró su primera sesión del Senado. Antes de las expresiones del senador puntano, comenzó a delinearse el ritmo que tendrá, en un principio, la relación entre oficialismo y oposición en la Cámara alta. Con ayuda de senadores del radicalismo, del PRO, de peronistas disidentes y algunos provinciales y los propios, La Libertad Avanza logró el quórum para llevar adelante una sesión que, según la bancada de Unión por la Patria, “no debería existir”.

La sesión fue convocada para elegir el presidente provisional del cuerpo, y el resto de los cargos de conducción del Senado, pero la ahora oposición de UxP denunció la ilegitimidad e inconstitucionalidad de la convocatoria, porque el cuerpo está en receso y la convocatoria a sesiones ordinarias regirá recién en febrero.

LLA logró reunir 38 voluntades y bajó al recinto. Unión por la Patria se negó a prestar quórum pero luego participó de la sesión. El número le permite al oficialismo lograr los votos para designar autoridades. Mayans fue quien sostuvo la posición de rechazo a la sesión y en esa línea lo secundó su par Juliana Di Tullio.

“Sabemos que estamos en receso y que esta sesión no tendría que existir. Esta es una reunión que no es una sesión. Ayer no hubo una reunión de labor parlamentaria solo hubo una reunión ad hoc y eso no existe en el reglamento. Violentar la constitución no es empezar como dice el presidente electo Milei dentro de la ley todo fuera de la ley nada”, expresó la legisladora bonaerense.

Di Tullio advirtió que el martes “se negociaron cargos para hacer esta sesión. Dijeron que les estaban pidiendo dinero para darles del despacho y había autoridades de los bloques que convalidaron las negociaciones que hicieron para tener quorum. Está reunión no existe. Es una sesión invalida”. “Esto ya lo hemos vivido y esto es el co gobierno del radicalismo del PRO, de espacios provinciales, el llamado peronismo cordobesista. Lo hemos vivido muchas veces y la verdad que nunca funciona. Ustedes son el equipo motosierra y nosotros somos la oposición a este modelo”, sentenció.

El senador por la provincia de Santa Fe, Marcelo Lewandowski (UxP) expresó que «esta discusión reglamentaria no le importa a nadie. Lo que importa es lo que le va a pasar a la población. Esta es la realidad: 39 senadores van a acompañar las medidas que mande el gobierno nacional. Nosotros queremos que a Argentina le vaya bien pero no que afecten los derechos de los trabajadores y los jubilados. No estamos en desacuerdo con que designen al presidente provisional, pero entendemos que esto no es reglamentario. Ya ganaron. Juntaron 39 y si no convocaron a extraordinarias y hay que esperar a ordinarias tienen que elegir la autoridades después del 28 de febrero. Sabemos que vamos al precipicio a partir de lo que anunciaron ayer».

Desde el armado oficialista respondió Juan Carlos Romero: “A esta mayoría la une el cansancio de la prepotencia de 20 años en este recinto. El argumento de que no estamos en extraordinarias u ordinarias no tiene nada que ver. El día 4 se pidió una reunión de labor parlamentaria para que en base al artículo 156 del reglamento se discuta la designación de las autoridades. Ni nos contestaron. No encuentro en la Constitución ningún artículo que le impida sesionar al Senado. El artículo 58 dice que el Senado nombrara presidente provisional. De aquí a marzo por culpa de ustedes está cámara quedaría acéfala”, expresó.

Villarruel pudo designar a Abdala, a María Laura Izzo en la primera vicepresidencia y a Agustín Giustinian, estrecho colaborador de Federico Pinedo durante la gestión macrista, en la vicepresidencia segunda, y luego del misionero Humberto Schiavoni, que condujo el bloque del PRO.

El Senado tiene tres vicepresidencias debajo de la provisional. Ante el planteo de UxP para invalidad la sesión, la UCR pidió reservar la vicepresidencia para el panperonismo. Quedaría en manos de Di Tulio, pero será cubierta cuando concluya el período de extraordinarias. El titular del bloque radical, Eduardo Vischi, también propuso a Carolina Losada en la vice primera, mientras que el correntino Carlos “Camau” Espínola impulsó en la vice segunda a  Alejandra Vigo, esposa del exgobernador cordobés Juan Schiaretti.

El desarrollo de la sesión, salvo el episodio de Paoltroni, estuvo dentro de los márgenes previstos en la reunión de labor parlamentaria del día anterior, donde Villarruel cerró un acuerdo con todos los aliados posibles para confrontar con el panperonismo. El tono del debate fue subiendo y Di Tullio les recordó que no había sido una reunión formal de labor sino «un encuentro de amigos». Fue la base argumental para bajarle el precio y denunciar negociaciones de cargos a cambio del quórum. «Lo que no dicen es que ellos también participaron de la negociación, pero le cargan las culpas a los demás bloques», se quejó una fuente de LLA.

La discusión y los cruces por la presidencia provisional y las secretarías fue el preludio de una votación a mano alzada que definió la correlación de fuerzas en las comisiones. Todo dependerá de la convocatoria a extraordinarias que haga Milei. También deberá definir el temario y, por sobre todo, enviar los proyectos de ley que todavía no ven la luz.

Cuando llegue ese momento, Villarruel no estará atada a la fragilidad de su bloque. El acuerdo que le permitió llegar a 39 voluntades también fue la llave para delegarle la facultad de conformar las comisiones en forma proporcional a la composición del recinto. Gracias a esa votación, Villarruel podrá nombrar e integrar las comisiones.

Los 39 votos fueron un primer examen circunstancial, que podría repetirse en la Cámara de Diputados, pero en este caso permitió definir una articulación de mayoría. Además de permitirle esa facultad, quedó establecido que la articulación de bloques junto a LLA podrá contar con 11 senadores en las comisiones que tengan 19 integrantes, por ejemplo. De ese modo, la articulación de LLA junto a la UCR, el Frente PRO, Cambio Federal, Unidad Federal, Por Santa Cruz, Juntos Somos Río Negro, Partido por la Justicia Social y Frente Renovador de la Concordia, les permitió marcar la cancha en las comisiones como si fuera una mayoría, aunque la heterogeneidad de los aliados siembra dudas sobre su cohesión.

Las Comisiones Bicamerales estarán compuestas de manera proporcional de cada bloque. La Bicameral de Tratamiento Legislativo tendrá un tratamiento distinto porque ese grupo de bloques tendrá ocho representantes del Senado cuando actualmente tiene cinco.