Una propuesta para conocer en familia y descubrir el trabajo con la tierra es parte de la experiencia del turismo rural en la Argentina. Sucede en el territorio bonaerense donde hoy cuenta con todas las producciones posibles, entre ellas una que ofrece conocer su historia y sus beneficios: El Kiwi.
Dicen, además, que este fruto es más bueno que Lassie: Favorece la salud digestiva, aporta fibras, fortalece el sistema inmune, es antioxidante y es fuente de ácido fólico entre otros beneficios.

La actividad es muy cerca, a unos 185 km de CABA en Saladillo (@turismosaladillo), un destino que integra el Corredor de la Ruta 205 y que suma actividades al aire libre como el famoso vivero del pueblo de Cazón y las localidades cercanas como Roque Pérez, General Alvear, Tapalqué y los pueblos turísticos y parajes que contienen. Almacenes de campo, historias y mucha pero mucha ruralidad.
Los impulsores Oscar De Luca y su compañera, Ángeles Della Torre comenzaron en 2009 con 20 plantas. Hoy son más de 500 y en los primeros dos años producían para vender sólo en saladillo. “Actualmente llegamos a muchas ciudades dentro de la Provincia de Buenos Aires e incluso entregamos pedidos al costado de la ruta en parajes donde la gente no tiene acceso a ir”, explicó Oscar sobre el proyecto: Kiwis Saladillo.
Hace 6 años se comenzó a posicionar la marca, la registró y a través del Ministerio de Desarrollo Agrario certificó los kiwis como agroecológicos. Esto permitió dar la seguridad al consumidor de que no utilizan agroquímicos.

“Puedo decir que Kiwis Saladillo es un sello saladillense reconocido y posicionado por la calidad, dulzor y trazabilidad de la fruta. Sumamos también un valor agregado con los kiwis, esperamos a que madure y comenzamos a prepararlos. Lo que hacemos es pelarlos, embolsarlos y finalmente se frisa, esa es la materia prima que vamos utilizando a medida que vamos produciendo y hoy estamos elaborando artesanalmente no solo mermeladas de kiwi sino también de naranja con producción propia”, contó Ángeles.
“Somos productores adheridos al Programa Mercados Bonaerenses en la Provincia de Buenos Aires, que nos permite ir a todas las ciudades sin restricciones para vender nuestros productos y poder ofrecer el beneficio del 40 por ciento de descuento con la cuenta DNI”, detalló la productora quien además estudió Turismo Rural en la UBA.
El origen del kiwi
El trabajo productivo general comenzó con 150 plantas de cítricos entre limones, naranjas y mandarinas. “Junto con los kiwis yo lo llamo el camino de la vitamina C porque en marzo, abril, mayo hay kiwis y después de junio y julio llegan los cítricos en otoño. Ya tenemos 300 plantas de cítricos más las 500 de kiwis”, cuenta la Ángeles.
El programa consiste en ser cosechero por un día. “Se interactúa respondiendo preguntas y dudas sobre cómo crecen las plantas y ahí empezamos el circuito dentro de la plantación, mostramos nuestras variedades de kiwis y de ahí nos trasladamos a la parte de cítricos para terminar en la matera, donde se pueden degustar las mermeladas. Cada uno puede llevar su mate, sentarse y disfrutar la paz y la naturaleza. Es un momento donde se interactúa y se comparte la experiencia”, dijo Angeles.
La gente se prende. “Es una actividad muy linda porque los turistas disfrutan de cortar y elegir su propia fruta. El recorrido turístico dura aproximadamente 2 horas”, expresó.
El kiwi es una fruta original de las zonas subtropicales de China, el nombre se lo dio Nueva Zelanda, uno de los principales países productores y el nombre deriva de su parecido con los kiwis, unas aves muy pequeñas y sin alas, de color marrón que proliferan en ese país.
