El invierno los juntó, el otoño los forzó a la convivencia -a la que no se opusieron- y ellos, en esta alegoría, hicieron la primavera. Lo primero fue la película Si yo fuera el invierno mismo (2020), en la que se conocieron durante su rodaje en 2018. Lo segundo, el decreto de cuarentena, que los encerró juntos en San Isidro. Lo tercero fue una creatividad en aumento, que en parte se fue dando y, en mayor medida, fue profundizada por ellos. Si el resultado es el muy bueno Principios (2026), entonces la alegoría puede decir que Wen (Clara Trucco) y Gianluz (Gianluca Zonzini) escribieron una linda fábula cuyo centro es la música, aunque su alma mater es la fantasía, con esa libertad que ofrece a la imaginación. Aquí, algo de ese inesperado pero no por eso indeseado camino.

“Nos conocimos en 2018, cuando empezamos a grabar Si yo fuera el invierno mismo -arranca Gianluz-. Y la pandemia nos agarró en San Isidro, cerca del río. Así que, por suerte, no era un encierro tan terrible. De hecho, fue bastante inspirador. Lo recuerdo como un gran año, si bien fue un año difícil para la humanidad. Teníamos mucho tiempo libre y también mucha inspiración. Era el principio de nuestra relación y fui a vivir a la casa de Wen por unos meses, algo provisorio. Y terminamos viviendo cinco años juntos. Empezamos a producir música, canciones mías, canciones suyas, algunas colaboraciones. Y de repente había canciones que eran de los dos, y pasaron los años y cada vez había más canciones, y el dúo como que empezaba a surgir y a pedir escena.

-La decisión de hacer canciones folk pop con reminiscencias a algo que se hizo acá en los 70…

Wen: Me gusta eso. Porque es verdad que hay algo de eso.

-¿Fue buscado o se fue dando?

Wen: No, la verdad es que, en general, nada es tan buscado. Siempre hay referencias y, de repente, aparecen. Pero no es que decimos: bueno, ahora vamos a hacer este estilo. Y es una mezcla de pop, folclore, rock, menos. Y también está lo lírico, lo lírico como la poesía: la palabra, lo épico. Es un fiel reflejo de cómo componemos y cómo vemos el mundo, básicamente.

Gianluz: Cómo sentimos. En ese momento en que empezamos a hacer música había una humanidad en latencia, con muchas preguntas, muchos enigmas. No sabíamos qué iba a pasar; ahora entendemos un poco hacia qué dirección fue. También vivíamos con El Negri, que nos produce los temas, y con Tomás, que nos hace artes de tapa y videos. En esa casa al lado del río, con otros tiempos, afloraba mucho el inconsciente y las canciones venían de un lugar muy inconsciente y no desde un lugar resultadista o de «hagamos un sonido que se parezca a».

Wen y Gianluz: castillos, criaturas encantadas y un disco que escapa a las modas

-Haciendo una alegoría para que se entienda, en el disco hay historias como de un medioevo argentino, algo que evidentemente no sucedió.

Wen: Encontramos una cierta identidad que es genuina y le dimos un poco de voz.

Gianluz: El disco tiene unas mezclas locas de canciones. Por ejemplo, «Amor y Odio», que es el tema cuatro, tiene algo mucho más moderno y un pulso constante, un beat, y de hecho lo compusimos hace bastantes años y nunca lo sacamos porque era una cosa distinta. Pero fuimos llegando hacia ese lugar cuando estábamos haciendo el disco. No queríamos que fuera solo una cosa trovadora, juglar, que hay mucho de ese lenguaje, sobre todo en nuestros primeros temas. Sino que también pudiera incluir una cosa más moderna sin volverse completamente un signo de la época o de la moda. El disco tiene ese híbrido donde combina algunas cosas más modernas, incluso letras de canciones que hablan sobre la noche, la fiesta y las relaciones de una manera más reconocible, y otras que hablan de castillos, zorros, criaturas encantadas. No hacía falta delimitar el lenguaje y darle más riqueza y complejidad sin perder la fantasía.

Wen: Somos muy de la fábula, de la imaginación, del cuento y de la ficción. Ahora decimos, por ejemplo: «El próximo disco, que sea un disco de música disco», porque tampoco nos queremos quedar con que nuestra identidad es solo el medioevo argentino. Esta unión que tenemos surgió así.

-El disco tiene varios versos poco comunes en estos tiempos. Desde la idea de que «si ganar es matarnos prefiero perder», en «Acuerdo», el tema de apertura, a «si amás solo a los tuyos no es amor», del villancico de cierre.

Wen: Nuestra generación está en cualquiera (risas).

Gianluz: Vemos gente de nuestra edad que es todo lo contrario: que las canciones son exitistas y capitalistas consumistas.

Wen: Y ególatras y narcisistas.

Gianluz: Y de autoproclamación. Hay algo de eso que un poco nos tiene insoportados y nosotros, de alguna manera, nos sentimos incomprendidos dentro de la industria por una manera de producir o de cantar. Y esa incomprensión es la que nos da el motor de hacer llegar esa voz desde nuestra generación y nuestra subjetividad, para que eso también tenga una voz y se cante, y pueda ser una canción que te haga bailar y generar distintas emociones.

Wen y Gianluz: castillos, criaturas encantadas y un disco que escapa a las modas

-Y a todo lo dicho, por lo visto en los videos, hay que agregarle mucho laburo en la escena.

Gianluz: Yo vengo de la actuación, mucho del teatro. Y componía y cantaba en obras de teatro.

-Bien. ¿En ese sentido es que eligieron un teatro como el Empire para la presentación?

Wen: Cuidamos mucho la escena porque a ambos nos gusta mucho el teatro. Por eso ahora se viene toda otra etapa de poner en escena todo eso que suena, que es un montón: tiene un imaginario muy amplio.

Gianluz: Estábamos buscando algo que mantuviera un poco la esencia, porque los lugares que nos proponían tenían algo más rockero, industrial, y este proyecto tiene otra cosa, como de otro tiempo, de otra elegancia. Y un amigo mío, Manuel Armelo, que laburó en La Organización Negra y tiene mucha data, me habló de este lugar. Fui y me pareció increíble. Tiene un techo art déco, las butacas… Sí, hay algo en la elección del lugar que responde a la estética de Principios, este disco. El próximo, si es disco, lo hacemos en New York City, que lo inauguró The Police (risas).

Wen y Gianluz – Principios

Disponible en plataformas. Presentación oficial: 15 de agosto, a las 21, Teatro Empire (Hipólito Yrigoyen 1934, Buenos Aires).