En su búsqueda por convertirse en un emblema libertario, el gobernador rionegrino Alberto Weretilneck se anticipó a los deseos del presidente Javier Milei y entregó en secreto concesiones de cateo minero sobre 10 mil hectáreas de una zona de glaciares del Cerro Carreras, al sudeste de Bariloche, donde se encuentran las nacientes de aguas que conforman una ecorregión de bosques nativos de invaluable vida silvestre. Es el “Cateo Collín”, cuyo expediente 50138-M-25 fue mantenido en la clandestinidad sin publicar en el Boletín Oficial, y apenas aparecer referenciado en el Catastro Minero provincial, según descubrió la periodista e investigadora neuquina, Susana Lara.
Weretilneck entregó secretamente la concesión minera en esa zona de glaciares a la firma Tamar Mining, que integra un grupo articulado de empresas familiares de muy reciente creación bajo el paraguas del hub corporativo Meriodion del Plata (o Meridión SA, según el caso), carente de inscripción legal en la Argentina, al menos con ese nombre: jamás presentó su constitución en el Boletín Oficial ni en la Inspección General de Justicia (IGJ), pese a que dice representar un abanico variopinto de empresas israelíes desde 2012.
El Cerro Carreras es un territorio de conflicto producto de las apropiaciones ilegales de capitales de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), vía testaferros, fideicomisos y sociedades fantasma, que intentan avanzar sobre tierras que le pertenecen a dos comunidades mapuches, la lof Cayunao y la lof Kom Kiñé Mu sistemáticamente hostigadas por sicarios criollos de las empresas emiratíes.
Según el Atlas de los Glaciares argentinos, la zona pertenece a las cuencas de los ríos Manso y Puelo, en un 98,4% cubiertos por bosques nativos. Allí hay 505 glaciares detectados en el Inventario Nacional, de los cuales 104 están dentro de subcuenca de los ríos Manso, Villegas y Foyel. Uno de ellos es el del Cerro Carreras que se proponen afectar cuando faltan tres días para las audiencias públicas donde 80 mil personas intentarán manifestar su desacuerdo con la degradación de la Ley 26.639 de protección de Glaciares que busca habilitar en todo el país lo que Weretilneck ya ensaya pero oculta en Río Negro.
En el Cerro Carreras están las nacientes de los ríos Chubut y Pichileufú, que marchan hacia el Este, y las de los ríos Foyel y Villegas, que corren hacia el Pacífico. El Río Chubut atraviesa la provincia homónima a lo largo de mil kilómetros irrigando diez localidades y una docena de parajes y caseríos rurales hasta desaguar en el Océano Atlántico, por la Bahía Engaño al sur de Rawson.
El gobierno rionegrino le entregó secretamente el cateo de oro, plata, cobre y zinc en el Cerro Carreras a la empresa Tamar Mining, que opera en conjunto con la firma Rexys SA, del mismo grupo. En los hechos, ambas actúan como vehículos operativos de Meridion: Rexys es la gestora del negocio y de relación con el Estado, y Tamar el actor operativo en el territorio.
Rexys se presenta públicamente como el canal “de inversiones de capitales canadienses e israelíes”, mientras que Tamar actuó como operadora local para la prospección de aguas subterráneas para la empresa israelí de aguas Mekorot, contratada en 2022 por el gobierno rionegrino para un relevamiento de recursos hídricos cuyos detalles reveló en exclusiva Tiempo Argentino.
Tamar y Rexys operan yacimientos de oro y plata en Jujuy y Santa Cruz; de cobre zinc y plata en dos minas de la Pampa; de plomo, plata, zinc, oro y cobre en Salta, y de cobre y oro en Catamarca, en todo los casos bajo el paraguas corporativo de Meridion del Plata, el hub carente de registro bajo la Ley argentina.
Lo singular de este grupo es el entramado accionario y societario entre dos familias de larga tradición minera y de representación para transnacionales canadienses e israelíes.
Creada en enero de 2023, Tamar está presidida por la diseñadora gráfica Lara Scolnick, tiene de vice a Silvia René Rodríguez, y como directores a Gastón Scolnick (hermano de Lara) y a Miguel Peral (reconocido geólogo minero y marido de Silvia René). En Rexys se intercambian roles y la presidencia queda para Silvia René Rodríguez y la vice para Lara Scolnick; los directores son los mismos. A todo esto, Gastón Scolnick fue CEO y presidente de Meridion del Plata, el sello madre de Tamar y Rexys, y representante de la firma israelí de tecnología satelital Asterra, proveedora de servicios de inteligencia e información sobre actividades y recursos subterráneos.
Estas firmas presentan otro punto en común: tienen domicilio legal en la calle Manuela Sáenz 323 del porteño barrio de Belgrano, en un edificio sede de otra veintena de empresas y, vaya casualidad, también de la firma Manuela Sáenz Consultora SRL, que ofrece “servicios legales de estructuración de sociedades e inversiones”, entre otros.
En esa misma dirección de Manuela Sáenz 323 fijaron domicilio las firmas IAD Latam y BE Fly, propiedad accionaria en un 100% de los hermanos Gastón y Lara Scolnick. Creada en septiembre de 2020 BE Fly tiene un profuso objeto social que abarca casi todas las actividades posibles de las aeronáutica, desde comercialización de aviones, transporte, reparación e importaciones, entre otros.
IAD Latam juega otro juego. Creada en octubre de 2022 se dedica al tráfico de una amplia gama de equipamiento para “la seguridad y defensa nacional, provincial y municipal”, provisión de “armas de fuego letales y no letales”, personal especializado, software y hardware de vigilancia y “todo tipo de materiales de usos especiales controlados y no controlados por ANMaC”, según detalla en su amplio objeto social.
A este singular bloque polirrubro de empresas con articulación familiar y vinculadas a capitales canadienses e israelíes, cuyo hub corporativo al que reportan no está registrado con su nombre en la Argentina, el gobernador Alberto Weretilneck le entregó en secreto permisos de cateo minero de oro sobre 10 mil hectáreas de una de las zonas periglaciares mas delicadas de su provincia. «