El Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (Macba) festejará sus 10 años el próximo jueves a las 18.30 horas con la inauguración de las exposiciones individuales, “La llave y el testigo” de Diego De Aduriz, y “Visibilidad variable” Pablo Rosales, en el marco de un evento con música en vivo. El Macba abrió sus puertas en 2012 en El Barrio porteño de San Telmo para hacer pública una de las colecciones de abstracción geométrica más importantes del mundo y desde entonces, cuenta con más de 60 exhibiciones, una docena de las cuales tuvieron lugar en museos de Estados Unidos y Europa.

Su fundador, Aldo Rubino (Buenos Aires, 1960) comenzó a coleccionar arte en los años ‘80 y con el paso del tiempo se enfocó y especializó en arte contemporáneo internacional, con énfasis en la abstracción geométrica. En diez años, el Macba amplió su colección que inicialmente fue de 50 obras a más de quinientas en la actualidad, lo que lo ha posicionado como un museo único, tanto a nivel nacional como internacional. Para celebrar el aniversario, el Macba invitó a los artistas Diego De Aduriz y Pablo Rosales y a la curadora Florencia Qualina para el armado de dos exhibiciones que dan cuenta, de forma simbólica, del inicio de un nuevo comienzo.

Diego De Aduriz (Buenos Aires, 1977) presentará “La llave y el testigo”, una invitación a entrar a su mundo místico. La muestra reúne dibujos, videojuegos, pinturas, videos e instalaciones que toman forma de portales abiertos a dimensiones paralelas donde habitan dibujos animados, felinos, hechiceros, pitonisas, percepciones extra-sensoriales, stickers, demonios, seres angélicos y criaturas de póster. En palabras de la curadora: “La llave y el testigo” es un pasaje gradual hacia la iniciación en el culto de Diego De Aduriz.

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En “Visibilidad variable”, Pablo Rosales (Buenos Aires, 1977) exhibe una selección de obras realizadas entre 2001 y 2022; la exposición consiste en un panorama antológico centrado en algunos de los procedimientos estéticos y líneas conceptuales que guían su trabajo. Por un lado, la experiencia urbana es un núcleo que se traza en las referencias arquitectónicas de calles y paredes dispuestas para ser intervenidas a través del uso del stencil; en los recorridos en transporte público o bicicleta; en el avistaje satírico de monumentos y museos destinados a la consagración. Otro aspecto se dirige a la narrativa que Rosales construye sobre la figura del Artista obsesionado con la pregunta ¿Qué es el arte contemporáneo? A través de la Historia del Arte, las herencias de las vanguardias, la biografía y la escritura, flirtea con el desencanto. “Visibilidad variable” es también la retrospectiva de media carrera como profecía auto cumplida.

En la próxima etapa, el Macba buscará abrirse a nuevos lenguajes plásticos. “La abstracción geométrica siempre será una parte fundamental del museo aunque, para los próximos diez años, la institución ha decidido abrir la programación a nuevas líneas curatoriales de la escena contemporánea” señala Aldo Rubino, y agrega “hay un proyecto que esperamos cristalizar a la brevedad, y es el de sumar un nuevo piso de exposiciones. Estos cinco niveles permitirán proyectar muestras dedicadas a la fotografía y el videoarte”.