«Hay imágenes que están ocultas. Hay imágenes que están negadas. Hay imágenes que están siendo reveladas», dice el artista visual José Luis Landet a este diario. Un poco de eso trata la exposición La visión detrás: un salto hacia lo que permanece olvidado bajo los escombros de la furia del consumo, pero está latente y puede decirnos cosas. En esta exposición (y en su obra en general), Landet trabaja con lo que denomina «los desechos culturales». Rescata biografías de artistas anónimos (aunque con ligeras licencias poéticas), enciclopedias heredadas de la historia familiar y hasta los 32 tomos de la obra de Lenin. Con pasión imaginativa y creatividad crítica, el artista construye historias a partir de los objetos que encuentra en los mercados de pulgas.

Foto: Parque de la Memoria

En esta exposición, que tendrá lugar hasta el 12 de noviembre, dos estructuras de hierro forjado dan la bienvenida a los espectadores. La primera obra de la muestra se llama Sólido/blando, es un rectángulo de metal que contiene, a su vez, cuadrados en su interior. Cuelgan de él pinturas y chapas de colores, como si fueran los restos de una civilización perdida. «Es una especie de arqueología distópica. Me imaginé un futuro sin humanos. ¿Qué pasaría si esas estructuras estuvieran años en el fondo del río hasta que algo las saca? La imagen siempre está implícita, aunque se la quiera tapar, aunque haya sido sumergida, siempre hay algún fragmento, algún detalle que nos va a dar cuenta de lo que fue, de lo que es y de lo que puede ser», dice Landet en el marco de una muestra que se desarrolla en el Parque de la Memoria. 

Foto: Parque de la Memoria

Historias, artes visuales y artes escénicas

Hay una sorpresa singular en La visión detrás: se mezclan las artes visuales con las escénicas. El artista trabaja en conjunto con el colectivo teatral La bomba de humo. Este sábado en la inauguración, los actores realizaron improvisaciones a partir de las piezas desplegadas por Landet. «Con La bomba de humo empecé a incorporar cierto humor que en mi obra antes no estaba», dice.

Foto: Parque de la Memoria


Fue en una de las improvisaciones del colectivo que ocurrió algo impactante para el público. Landet tiene una pieza que se llama Ensayo para una partitura de L. Se trata de una colección de 300 hojas rescatadas de los 32 tomos de Lenin, que fueron sumergidas en esmalte sintético negro mate «para que aflore, para que se rebele una frase al azar. Esa frase al azar se puede leer como una partitura que nos dice cómo suena hoy Lenin, qué tiene para decir hoy en este presente y bajo esa operación. Sumergir no es censurar, sino una acción que me permite que se revele algo de la verdad, pero a través del azar y en tiempo presente», apunta el artista. Los actores, entonces, tomaron esa pieza como un oráculo y empezaron a preguntarle cosas a Lenin. Le pidieron al público que hiciera preguntas. Alguien preguntó, por supuesto, por el futuro electoral de Argentina. La respuesta de Lenin los dejó en shock: «Se necesita prontamente una revolución».

Foto: Parque de la Memoria


«De alguna manera, estos aforismos cuando son leídos por los actores empiezan a tener otras capas de sentido», explica el artista y continúa: «Tengo un gran interés por el marxismo. Algunas ideas las aplico en el arte. Me pregunto, por ejemplo, quién produce, quién distribuye y quién consume los objetos socioculturales. A mí eso me sirve para caminar, para seguir pensando y articulando, y esa tríada conceptual es marxista», dice Landet, quien además inventó al personaje Carlos Gómez, un pintor marxista cuya producción se encuentra actualmente exhibida en Ficciones reales, en el Centro Cultural Kirchner.

Foto: Parque de la Memoria

Biografías

No es la única vez que Landet se vale de la construcción de personajes ficticios. En La visión detrás hay cinco personajes desplegados en una serie de núcleos adosados a la pared, que contienen: un par de auriculares a través de los cuales se puede escuchar una entrevista al personaje (realizada con la voz de los actores); un identikit lombrosiano; retratos e ilustraciones hechos a partir de fotos carnet de personas reales; la carta astral y una mini biografía de cada uno. Para pensar la identidad de cada personaje, Landet rastreó producciones de pintores amateurs (reales) de los años 40 y 70 en mercados de pulgas. Seleccionó cinco de ellos y mandó a analizar la firma con un grafólogo. A partir de ahí, fue configurando la personalidad de cada uno. Todos son artistas y juntos conforman un colectivo que se llama «Lo imposible es estético». En la inauguración de la exposición, los actores de La bomba de humo representaron a cada uno de los personajes inventados por Landet.

«Las biografías en esta intervención específica del Parque de la Memoria tienen un significado particular. Si vos lees nombres y apellidos y estás en un memorial de los desaparecidos… hay algo que resuena. Además, el colectivo de teatro La bomba de humo ha trabajado en Teatro por la Identidad. Entonces, tienen un manejo muy específico, muy claro. Y, otra vez, si uno se pone una ropa y asume un nombre, un apellido, una localidad, y una personalidad psicológica, se está poniendo en el lugar de otro que ya no está o que está y no se sabe dónde», cierra Landet.

Con entrada libre y gratuita, la exposición puede visitarse de martes a domingos y feriados de 11 a 17 en el Parque de la Memoria (Avenida Costanera Norte Rafael Obligado 6745, CABA).

La función de La bomba de humo se repetirá el sábado 14 de octubre a las 15 de la tarde.