Diego Armando Maradona ya tiene su plaza como un homenaje en Brasil, está ubicada frente a la playa de Botafogo, en Río de Janeiro y la iniciativa contó con la unanimidad de los concejales de la ciudad maravillosa, menos con la del más famoso de los legisladores municipales, Carlos Bolsonaro, hijo del presidente Jair Bolsonaro.

“Para nosotros es un gran reconocimiento y una alegría poder darle impulso a esta iniciativa”, dijo el cónsul general de Argentina en Río de Janeiro, Claudio Gutiérrez, quien anticipó que habrá una estatua de Maradona en el lugar, para lo cual debe abrirse una suerte de concurso.

La plaza Diego Armando Maradona fue creada oficialmente el 24 de junio por una ley aprobada en dos votaciones por la Cámara Municipal, como se llama oficialmente el concejo deliberante de Río de Janeiro. Será erguida en uno de los espacios verdes de la Avenida Naciones Unidas, frente a la Bahía de Guanabara y del Edificio Argentina, donde está ubicado el consulado general.

Allí existe desde 1961 un busto del expresidente Bartolomé Mitre, inaugurado en aquel año bajo la presidencia de Arturo Frondizi en la Argentina, en una ceremonia en la cual participaron en la época directivos de la empresa que edita el diario La Nación, descendientes del político, militar e historiador. 

La iniciativa de ponerle Diego Armando Maradona al espacio público aún sin nombre fue de un fanático del 10, el concejal Felipe Michel, del derechista Partido Progresista (PP), fuerza que a nivel nacional es aliada del presidente Jair Bolsonaro en el Congreso. “Para mí, los mejores futbolistas que vi de Argentina fueron obviamente Maradona y después Juan Román Riquelme. Pero por Maradona tenemos un reconocimiento grande, cariño, admiración; él era admirador de Brasil y de Río de Janeiro”, destacó Michel en una entrevista con Télam. El concejal es un exfutbolista que jugó en Flamengo y Arabia Saudita en los noventa, es amigo del argentino Alejandro Mancuso y por eso participó hasta 2013 de algunos campeonatos de showball en los clásicos entre argentinos y brasileños. 

El proyecto de ley comenzó a tomar forma luego de la muerte de Diego, el 25 de noviembre de 2020. En Brasil solamente personas fallecidas pueden tener homenajes en lugares públicos. “Yo que soy un admirador del fútbol pensé que no había nada mejor que darle a Maradona una plaza que mire a a la playa de Botafogo, a la Bahía de Guanabara, y también al consulado argentino en Rìo”, comentó el concejal.

Como se podía suponer el nombre de la plaza en pleno corazón brasileño tuvo su polémica. El proceso de votación, según informó el departamento jurídico de la cámara de concejales de Río, incluyó dos turnos. En el primero se votó a mano levantada, por unanimidad, y la plaza Diego Armando Maradona se convirtió en ley. Pero, a los pocos días, el intendente de Río de Janeiro, Eduardo Paes, un centroderechista del Partido Social Demócrata (PSD) y opositor a Bolsonaro a nivel nacional, vetó la ley, argumentando que bautizar a estos lugares públicos es una función del Poder Ejecutivo.

Fue así que el concejo deliberante de Río se reunió nuevamente el 23 de junio para votar si eliminaba o no el veto. En esa votación, según las actas, el único que se opuso a la creación de la plaza fue el concejal Carlos Bolsonaro, quien es famoso por administrar las redes sociales del padre y fue acusado por la oposición de llevar adelante lo que se conoce en Brasilia como el “gabinete del odio”, una usina de trolls bolsonaristas en Internet.

También este 29 de junio, aniversario número 35 del día en que Diego Armando Maradona se adueñó de la Copa del Mundo junto a la Selección del 86, la embajada argentina en México inauguró un mural en homenaje a Diego Maradona en el legendario estadio Azteca. El homenaje fue impulsado por el embajador argentino en México, Carlos Tomada, y el Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur), del Ministerio de Turismo y Deporte. “Es un orgullo inaugurar hoy un mural en homenaje a Diego, el máximo representante del fútbol argentino, en el estadio Azteca, donde realizó sus mayores hazañas deportivas y al que siempre consideró como una segunda casa”, señaló Tomada, quien estuvo acompañado en el acto por el Subsecretario para América Latina y el Caribe en la Cancillería de México, Maximiliano Reyes. 

El mural, que muestra a Maradona con un sombrero mexicano con la idea de graficar el vínculo de hermandad entre ambos pueblos latinoamericanos, es un trabajo de Jorge Alderete, ilustrador y diseñador argentino que vive hace 20 años en México. La obra, de 15 metros de altura por 5 de ancho, está ubicada frente a una placa preexistente en el mítico estadio, que conmemora el antológico Gol del Siglo de Diego a Inglaterra por los cuartos de final de la Copa de 1986.