El seleccionado argentino de básquet desperdició anoche una ventaja de 17 tantos, se durmió en el último cuarto y terminó perdiendo mucho más que un partido: la derrota contra República Dominicana, por 79-75 en Mar del Plata, significó su eliminación del Mundial 2023 a jugarse en Indonesia, Japón y Filipinas. Argentina es la vigente subcampeona mundial, tras su segundo puesto en 2019, y no faltaba a una Copa del Mundo desde 1982. El golpe es durísimo.

Nada hacía suponer ese fracaso hasta los tres primeros cuartos del partido, dominados por Argentina con autoridad. Como morbo añadido, Dominicana es dirigido por el anterior técnico argentino Néstor «Che» García, despedido hace pocos meses.

El combinado argentino, que concluyó las Eliminatorias con un registro 8-4, finalizó cuarto en la zona E, detrás de Canadá (11-1), República Dominicana (9-3) y Venezuela (8-4). Entonces, la clasificación a la Copa del Mundo tuvo correlación directa con lo que ocurrió con los rivales que intervenían con chances en el grupo F. Y todos ellos, México (8-4), Puerto Rico (8-4) y Brasil (8-4) se impusieron en sus respectivos encuentros.

La increíble derrota argentina tuvo una sola figura en el rectángulo de juego. El alero santiagueño Gabriel Deck, quien viajó especialmente desde España para unirse al equipo del DT Pablo Prigioni. El actual valor del Real Madrid terminó con una planilla de 27 tantos (10-13 en dobles, 0-2 en triples, 7-8 en libres), 3 rebotes, 2 recuperos, 2 asistencias y una tapa.

El estratega Facundo Campazzo, el más ovacionado por el público marplatense, tuvo una noche con altibajos, tal como lo exhiben registros de 10 puntos, 5 asistencias, 4 rebotes, 4 recuperos y un bloqueo, pero 4 pérdidas de balón. En el equipo visitante se destacó el alero Jean Montero, responsable de 22 unidades (18 en el segundo tiempo).

El partido empezó con con la energía de Campazzo y la capacidad anotadora de Deck (8 tantos en el primer cuarto). Cuando el equipo del cordobés Prigioni pudo correr la cancha, el seleccionado albiceleste logró escaparse y quebró la primera línea del rival.

Pero algunas pérdidas inoportunas complicaron y los dirigidos por el bahiense García continuaron en partido, más allá de que abusaron del tiro exterior desde distintas posiciones (3-11 en triples). La diferencia osciló entre los 7 y 10 tantos en favor del quinteto local y se estacionó en 7 (42-35) al cierre del primer período.

A pesar de que en un momento la diferencia parecía enorme (17 tantos), en el capítulo de cierre Argentina equivocó todos los caminos: no tuvo fluidez, forzó tiros desde posiciones complejas y el aro se secó. Entonces, República Dominicana, con la contribución de Montero más algunas apariciones de Víctor Liz (ex Obras Basket) recortó diferencias y, a falta de 2 minutos, se puso 71-71.

En el tramo final, los nervios le jugaron una mala pasada al equipo albiceleste, que falló conversiones potables en el perímetro y tampoco pudo aprovechar dos libres de Nicolás Laprovíttola. El equipo centroamericano, con la cabeza más fría y el corazón caliente, se quedó con la victoria y la clasificación al Mundial Indonesia-Filipinas-Japón 2023.

«Es un golpe durísimo y va a doler mucho mirarlo por televisión», reconoció Prigioni, el DT. «Creo que por muchos momentos pensamos que lo teníamos controlado y no fuimos capaces de tener tranquilidad para mantener la diferencia o abrir el partido», señaló.

-Síntesis-

(75) Argentina: Facundo Campazzo 10, Nicolás Laprovíttola 10, Nicolás Brussino 7, Gabriel Deck 27, Marcos Delía 10 (fi) Leandro Bolmaro 3, Carlos Delfino 2, Tayavek Gallizzi 3, Patricio Garino 3, Máximo Fjellerup 0, Juan Pablo Vaulet 0. DT: Pablo Prigioni.

(79) República Dominicana: Andrés Feliz 11, Víctor Liz 8, Rigoberto Mendoza 5, Angel Delgado 7, Eloy Vargas 6 (fi) Antonio Peña 3, Gelvis Solano 2, Jean Montero 22, Angel Suero 13, Jhonatan Araujo 0, Juan Guerrero 0, Juan Suero 2. DT: Néstor García.

Progresión: Argentina 24-19, 42-35, 64-54 y 75-79

Estadio: Polideportivo Islas Malvinas (Mar del Plata)