El Ministerio de Salud dispondrá de fondos adicionales por $ 39.039 millones para la adquisición de vacunas contra el coronavirus. La suma extraordinaria, equivalente a unos U$S 411 millones al tipo de cambio oficial mayorista, será solventada con la recaudación del Aporte Extraordinario Obligatorio, impuesto creado por el Congreso para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia.

La decisión administrativa 524, publicada en el Boletín Oficial el último lunes y firmada por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, incrementa en esa cantidad la partida presupuestaria destinada exclusivamente a la compra de fármacos contra el Covid-19.

De acuerdo a la Ley 27.605, que dio origen al impuesto, el 20% de la recaudación se destinará de manera específica “para la compra y/o elaboración de equipamiento médico, elementos de protección, medicamentos, vacunas y todo otro insumo crítico para la prevención y asistencia sanitaria”. Por eso, Salud recibirá $ 45 mil millones, un quinto de los ingresos estimados por $ 225 mil millones que dejará ese tributo, según el cálculo realizado por la AFIP en base a las declaraciones juradas de los contribuyentes alcanzados.

Según el desglose realizado por la Oficina de Presupuesto del Congreso en un informe especial, la asignación para Salud también incluye $ 1500 millones para el servicio de almacenamiento, logística y traslado de las vacunas contra el Covid-19; $ 804 millones de equipamiento sanitario y de laboratorio destinado a la pandemia; $ 900 millones para otros insumos médicos; $ 2175 millones para otras vacunas incluidas en el calendario nacional; y un refuerzo adicional para asegurar la operatividad del Hospital Posadas ($ 276 millones), el Instituto Malbrán ($ 217 millones) y el Hospital Favaloro ($ 92 millones).

A quién comprar

El refuerzo de fondos triplica los $ 13.698 millones que destinaba el Presupuesto 2021 para la compra de vacunas. Esa cifra quedó rápidamente desactualizada por la dinámica de la pandemia. En su informe de gestión brindado al Congreso en la última semana, Cafiero señaló que los contratos que se fueron firmando con proveedores alcanzaron $ 43.578 millones. La cifra “seguirá incrementándose a medida que nuevos convenios sean acordados con laboratorios a nivel mundial para la obtención de nuevas dosis”, dijo el jefe de Gabinete en respuesta a una pregunta de la senadora neuquina Lucila Crexell.

El aprovechamiento de la nueva partida dependerá de las gestiones de compra que se realicen. Las que se hicieron hasta el momento dieron resultados muy dispares. Los precios de los contratos suscriptos por el gobierno oscilan entre los 4 dólares por cada vacuna de AstraZeneca (incluyendo las de la iniciativa Covax) y los 20 dólares de las Sinopharm, pasando por los U$S 9,95 de la Sputnik V, la más utilizada y la primera en ser aplicada. De acuerdo a datos oficiales, el convenio con la empresa china ya fue completado y pagado en su totalidad, mientras que en el celebrado con el Fondo de Inversión Directa de Rusia se pagó y se ejecutó la misma proporción, 30,2 por ciento. En cambio, en el firmado con AstraZeneca, la ejecución financiera es del 60% pero no hubo entregas.

Además, la Jefatura de Gabinete reconoció que se realizan negociaciones con otros laboratorios, entre ellos el Serum Institute of India (que posee licencia para fabricar las vacunas de AstraZeneca y envió una partida de 580 mil dosis), Pfizer, Johnson&Johnson, Bayer, Cansino y Sinovac. El Ministerio de Salud dijo que “sigue con atención el estado de los desarrollos de otras vacunas candidatas a los efectos de abrir instancias de diálogo y negociación oportunas”, abriendo la puerta a nuevos proveedores o desarrolladores.

Otros gastos

Tal como lo estableció la ley aprobada en diciembre, la recaudación del Aporte Extraordinario Obligatorio también será utilizada para otros fines vinculados con la pandemia. Así, $ 45 mil millones serán derivados al Ministerio de Trabajo para cubrir los gastos del Repro 2. El programa, del que por estos días se apresta a realizar los desembolsos de la segunda etapa de este año, cubre una parte de las remuneraciones de los trabajadores para aliviar las cargas a las empresas de los sectores más afectados por la pandemia.

Además, otros $ 45 mil millones se destinarán a financiar el programa Progresar, de respaldo a los estudiantes; $ 56.250 millones irán con destino a la empresa Integración Energética Argentina, para la exploración, desarrollo y producción de gas natural; y $ 33.750 millones al Fondo de Integración Socio Urbana (FISU), enfocado en la mejora de las condiciones habitacionales en los barrios más populares. «