La inflación de febrero fue del 3,6 por ciento, según el Indec, lo cual implica una leve desaceleración con respecto a los últimos dos meses, aunque se mantiene aún en un ritmo alto. De hecho, la variación interanual volvió a superar la barrera del 40% después de 5 meses, al marcar un 40,7%.

El principal motivo (aunque no el único) de la aceleración de los últimos meses son los alimentos y bebidas no alcohólicas, ítem que representa la mayor parte de la canasta que mide el Indec.

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En febrero, Alimentos creció un 3,8%. En el Gran Buenos Aires, ese rubro creció un 4%. En lo que va del año, la inflación de los alimentos fue del 8,8% a nivel nacional, contra una media general del 7,8%. En los últimos doce meses, la variación de ese ítem fue del 43,9%, contra una media general del 40,7%.

Dentro de los alimentos, la carne y las frutas y verduras marcaron el ritmo de la inflación. En ese sentido, desde el Observatorio de Precios del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), se realizó un análisis de los rubros carnes, frutas y hortalizas durante febrero de 2021.

Con respecto a las variaciones de la carne, el informe destaca que “largo del año 2020 y comienzos de 2021, se observan incrementos significativos durante enero (7,6%), marzo (5,6%), abril (9,2%), noviembre (7,7%), diciembre (20,2%) y enero (6,3%)”. Luego de la fuerte dinámica alcista, “en febrero el incremento ponderado promedio de los cortes de carne vacuna anotó una fuerte desaceleración, resultando en 0,5%”.

El informe alertó también que en febrero “los cortes económicos son los que más han aumentado: 3,7%. Junto a ello, el pollo, que incrementó su precio 5,7%. Los cortes intermedios y caros han aumentado levemente: 0,3% y 0,5% respectivamente”.

En términos interanuales, la variación de precios nominales de la carne (+72,4%) se movió muy por encima de la variación de precios del período (40,7%). A la cabeza de los aumentos, “sobresalen cortes de alto consumo popular como el asado (84,2%), matambre (77,1%) y vacío (76,9%)”. En estos casos, “observamos incrementos que duplican la inflación del período”.

Por el lado de las verduras, los números son más complejos de analizar debido a la volatilidad estacional de los precios. El caso del tomate es un buen ejemplo: comenzó 2020 en torno a los $ 20 por kilo; durante la primera semana de junio, llegó a un pico de $ 70 por kilo; luego, volvió a valores de $ 20 por kilo; en septiembre, pasó por los $ 60 pesos por kilo, para llegar a un máximo de $ 108 durante octubre; en noviembre, el precio se desplomó a $ 34 por kilo; en diciembre, finalmente, llegó a los $ 12 por kilo en el mercado mayorista.

Durante el mes de febrero de 2021, los principales aumentos se vieron en el tomate (74,6%), la mandarina (62,9%), la naranja (24,4%) y la lechuga (20,9%). Por otra parte, también resalta la caída del zapallo (-27,2%), el limón (-26,3%), la batata (-15,8%), la banana (-14%) y la papa (-13%).

Con todo, en los últimos doce meses el promedio de aumento de los precios mayoristas de frutas y hortalizas fue del 117%.