Condicionado por esos asuntos tan caprichosos como las circunstancias y acaso el destino, Carlos Hernán Carcacha supo construir un camino propio y singular. De una infancia en Ciudad Evita marcada por algunas privaciones, problemas en el colegio y una enfermedad congénita, aquel niño algo tímido pero que nunca pasaba desapercibido se transformó en Carca: uno de los últimos héroes locales del rock & roll, príncipe oscuro del boogie-woogie y devoto crónico de la psicodelia. El cantante, compositor y multiinstrumentista construyó una celebrada carrera solista y recorre las grandes arenas del país y Latinoamérica como parte de Babasónicos desde hace casi 15 años. Ese mismo Carca al que la pandemia “no aplacó” se presentará este viernes en la Usina del Arte en un show que funcionará como un puente hacia su próximo disco, del cual ya adelantó bastante en las plataformas pero ocultó todavía más.

El músico también entiende la presentación del viernes como una oportunidad inmejorable para el reencuentro y la celebración en tiempos que todavía considera amenazantes. “La cosa está mucho mejor, eso se nota. Pero no sabremos si esto tendrá un rebrote con una nueva cepa o qué pasará. Si algo nos enseñó toda esta desgracia es que hay que cuidarse y disfrutar lo más posible”, puntualiza. El show ofrecerá algunas particularidades notorias: “No puedo pensar una presentación en la Usina como en un show clásico de rock y no me gusta tocar en piloto automático. La acústica del lugar te lleva para un lado y el hecho de que el público va a estar sentado en cómodas butacas profundiza esa situación. Soy fan de 2 Minutos, por ejemplo, pero no me los imagino haciendo uno de sus shows clásicos en la Usina. Por eso armamos una lista de temas pensada para el lugar y sus circunstancias. No vamos a tocar varios clásicos míos, eso que no llamaría hits pero que levantan cualquier show porque el público los está esperando. Prioricé una lista que propone un viaje multicolor, con matices, pero sin contrastes abruptos. La pandemia no me aplacó, un show así es otra forma de ser honesto con lo que siento.”

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La llegada del coronavirus obligó a Carca a cancelar muchos shows –“obvio que fue muy feo, pero no me gusta quejarme, mucha gente perdió cosas mucho más importantes, como la vida de seres queridos”– y congeló un disco casi terminado que decidió no editar. Pero para saltear las imposiciones de la pandemia optó por ir adelantando simples. Los elegidos fueron “Mi amigo del bosque”, “Pestañas postizas”, “Mamá cultiva marihuana”, “Una canción de amor” y “Silente la serpiente”. Más que a la gramática contemporánea de edición cíclica de simples, la difusión del material obedeció a la necesidad de Carca de romper el aislamiento y regenerar el contacto con sus seguidores.

“La verdad que salió muy bien –reflexiona–. Porque además que a mí me gustan mucho los temas nuevos, recibí muy buenas devoluciones de fans, curiosos y colegas. Y eso siempre te alimenta. Los adictos siempre persiguen y añoran la sensación del primer pico, de la primera línea. Pero nunca más la encuentran. En la música busco esa misma sensación de deslumbramiento que siento cuando algo sale como me gusta. Cada tanto logro reencontrarme con esa emoción y trabajo para hacerlo cada vez más seguido.”

El disco que saldrá el año próximo incluirá la participación de invitados como Javier Martínez, Julieta Venegas, Daniel Melero, Dante Spinetta y los integrantes de Babasónicos, entre otros. Pero el álbum pretende dar un salto más ambicioso que reunir un conglomerado de colegas reconocidos. “Sé que mucha gente me conoce más por el personaje que por mi música. Y que Carca puede ser una trampa que impone ciertos clichés. Pero yo lo miro de otra forma. Cada disco es más difícil de hacer porque tengo que crear algo distinto a lo que hacen los demás y algo distinto a lo que hice en mi carrera. Quizás soy una mezcla de clichés, de pasiones y obsesiones, que de alguna manera dan algo distinto. Para estas canciones me exigí todavía más, encontré más música, más ideas y cuando salga cada cual podrá opinar”, propone. 

Acaso el tema “Pestañas postizas” funcione como el adelanto más preciso de la nueva búsqueda de Carca. En poco más de cuatro minutos y medio el tema deviene en balada psicodélica, suma arreglos entre los Beatles más barrocos y Queen, agrega temperatura pop y se lanza en un desarrollo instrumental que por momentos se hace inquietante. “Me gusta mucho ese tema –confiesa–. Lo grabamos bastante rápido, pero lo pensé muchísimo. Yo soy fan de Queen desde que tengo memoria, así que puede haber un eco de eso, pero en un contexto y con sonoridades muy diferentes. Creo que el disco que va salir el año que viene tiene también algún punto de contacto con Mis universo (1994, su debut solista). Pero, claro, con muchos más años de prueba y error encima, y –espero– con más sabiduría y precisiones.”

Carca está acostumbrado a las grandes arenas con Babasónicos, a sumarse en múltiples colaboraciones –Daniel Melero, Los Espíritus y largos etcéteras– y a una dedicada carrera solista que también incluye bandas de sonido, como la reciente “Palmera” (2020). ¿Cómo se hace todo junto? “Pura pasión, puras ganas. Soy vago, pero la música me enciende. Y decidí creérmela. En el buen sentido. Creo que, con errores y aciertos, logré convertirme en algo parecido a lo que siempre quise. E insisto todos los días porque esto es corto y nunca se sabe cuándo termina. Le doy para adelante y hago. Siempre. A veces me sale mejor y otras peor, pero siempre insisto”, subraya.

–¿El error puede ser una oportunidad creativa?

–Totalmente. Eso lo aprendí con el maese (Daniel) Melero. Me hubiera gustado poder estudiar música académica y tener más y mejores herramientas. Pero eso tampoco te garantiza nada. Hay infinitos caminos para la música. Algunos son virtuosos y aburren, y otros son virtuosos y te encienden el alma. Hay tipos que con dos acordes te tocan el corazón y otros que se quedan en la caricatura. Los errores enseñan y pueden abrir las puertas a una música más original, a descubrir quién sos, a encontrar tu propio camino. Si estás atento y lo laburás, claro.

El futuro, como siempre y acaso bastante más desde marzo de 2020, continúa siendo una gran incógnita. Pero Carca lo asume según su propia filosofía: “No espero nada, no tengo esperanza. La esperanza me suena a algo muy cristiano, a quedarte quieto para que alguien venga y te salve. Yo recibí muchas manos y estoy más que agradecido. Pero en definitiva, sé que me tengo hacer cargo de mí mismo, es la única manera. Desde muy chico tengo una enfermedad congénita y cargar con eso y hacer todo lo que hago ya es un montón. Pero siempre trabajo para más. Para los locos que disfrutan de mi música y para que más locos puedan hacerlo. Estoy contento con las nuevas canciones, no quise sacar el disco y que quedara en el olvido por la pandemia. Estoy muy feliz por la posibilidad de volver a un escenario este viernes. Y le voy a seguir dando para adelante siempre, sin pálidas, porque es mi forma de entender todo esto.” «

¿Cuándo?

Carca vuelve a los escenarios con su banda solista. Viernes 29 de octubre a las 21 en la Usina del Arte, Agustín R. Caffarena 1.