La temporada porteña del Cervantes se inaugura en la Biblioteca Nacional a partir del 21 de enero, con nuevas funciones de Teoría King Kong, una experiencia teatral que se basa en el libro (publicado hace 15 años) de las memorias de la cineasta y novelista francesa Virginie Despentes y que teoriza en sus historias en relación al género, a la violencia, al lugar de la mujer y contra la, todavía, hegemonía del machismo.

Esta versión teatral que surgió del trabajo de Alejandro Maci es un manifiesto feminista, dividido en cuatro espectáculos unipersonales (que pueden ser vistos por separado o de modo integral, cada uno con una actriz y directora diferentes). Muestran como la sociedad capitalista heteropatriarcal, aunque viene cambiando lentamente su concepción sobre lo femenino, todavía tiene camino por recorrer en su deconstrucción.

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“Son textos potentes que dan muchas ganas de hacerlos, como mujer y como actriz. Es tan interesante todo lo que tiene para decir que cuando me convocaron el año pasado y no pudimos concretar el proyecto, me quedé esperando otra oportunidad. Por suerte este año cuadró la agenda y logré aportar lo mío. Es una mirada necesaria”, señala Eleonora Wexler que inaugura la renovación del ciclo con Porno brujas, el unipersonal que tiene la dirección de Corina Fiorillo. Será durante enero y febrero, como también lo hará Susy Shock, dirigida por Barby Guamán, con la obra Chica King Kong. Ya en febrero y marzo será el turno de Cristina Banegas, bajo la dirección de Graciela Camino con la pieza Imposible violar a esta mujer llena de vicios y Valeria Lois, dirigida por Victoria Roland  con Durmiendo con el enemigo.

La premisa era que cada actriz eligiera a su directora y Wexler optó por Fiorillo: “Vi todas sus obras y ya habíamos trabajado juntas, así que nos pusimos rápidamente a buscar el tono de la historia, ya que nos tenemos confianza, algo que con una dirección que no conocés quizás te cuesta varios ensayos conseguir. Aprovechamos la propuesta y nos pusimos a trabajar para darle nuestro toque a la obra”.

Esta puesta se realizará en la explanada de la Biblioteca Nacional. “Lo espacial es clave y este es un marco imponente, que pone al espectador en un lugar estimulante, por estar viendo teatro al aire libre, pero escuchando lo mismo: un texto fuerte que lo pone a pensar”, afirma Wexler.

El texto propone una mirada de mujer sobre el mundo de la pornografía. “Es una fuerte reflexión sobre el lugar de la mujer en ese tipo de cine. Pero el hombre también termina siendo víctima del ideal que construye el porno como ideal o necesario a la hora del sexo. Es interesante porque es una investigación exhaustiva del género y de cómo es una industria absolutamente manejada por hombres, aunque empieza a aceptarse que las mujeres también lo consumen y es necesario darle lugar a creadoras que quieran meterse en esto”. 

Foto: gentileza Mauricio Caseres

Para Wexler es muy bueno el análisis de la autora francesa sobre los roles predeterminados que tiene el hombre y la mujer en el grueso de las producciones y cómo al ser un tipo de cine, habría que empezar a tratarlo de esa manera y cuidarlo estéticamente para que mejore. “Ella disiente de mitificar el porno. Es una representación de una fantasía, en general masculina, y que además le exige a la mujer que sea creíble. Pero en definitiva es una actriz que le pagan para fingir una situación. Además, se le exige al género ser imagen de lo real cuando en realidad es cine, un tipo de cine, que no es otra cosa que una técnica de ilusión por esencia. ¿Entonces? Está muy bien planteado y tiene muchos ángulos de análisis”, afirma la protagonista.

Wexler destaca lo provocador y necesario de este tipo de obras “porque nos hace pensar, reflexionar y moviliza estructuras de pensamiento. Dentro del espectador pasa eso de quedarse con lo que acaba de ver en la cabeza. Lo sé  porque el año pasado estuve en las butacas y me pasó, espero poder lograrlo desde el escenario.”  El unipersonal es algo que ya hizo, por lo que está acostumbrada a la adrenalina de estar sola en escena, y de hecho prepara otro monólogo para mayo en el Picadero (aunque todavía no quiere adelantar mayores precisiones). “Son etapas y no es algo que uno busca, a veces los textos te encuentran. Me parece que compartir con colegas es un tipo de experiencia y estar solo te pide otro tipo de expresividad. Ambas son buenas, no tengo preferencia, sino que uno en esta profesión lo que quiere es explorar y se van dando las cosas a medida que uno busca”.

La actriz está contenta, con los cuidados necesarios, de la reactivación de la actividad teatral en la cartelera. “Que se mueva ya es buena señal. Tanto en teatro como audiovisual es algo que le gusta a la gente y da trabajo, me parece que la pandemia nos hizo dar cuenta de la falta que nos hizo cuando no estaban dadas la condiciones para poder tener la chance de hacerlo.”

Wexler terminó de filmar una serie producida por Nacho Viale y dirigida por Diego Palacio y espera estrenar Ariel (una coproducción con Canadá), otra película que se llama Algo incorrecto, que filmó en Mar del Plata con Cesar Bordón, y también Historias invisibles bajo la dirección de Guillermo Navarro. “Todo lo que hago lo hago con mucha pasión, me gusta recorrer muchos mundos en mis personajes, me gusta ensayar y mi éxito es trabajar”.


Porno brujas. Dirigida por Corina Fiorillo, protagonizada por Eleonora Wexler y con música en vivo de Tomás Pol, este es un unipersonal que es parte de Teoría King Kong, de Virginie Despentes. Enero: Viernes 21 y sábado 22 a las 22. Domingo 23 a las 21:30 h. Febrero: Viernes 4 y sábado 5 a las 22. Domingo 6 a las 21:30. En la explanada de la Biblioteca Nacional, Agüero 2502.