La indiscutible estatura creativa de John Coltrane comienza a cristalizarse en 1961, con la publicación de My Favorite Things. Se trata de un disco que, en más de un sentido, divide las aguas de su carrera.

Un año antes había dejado atrás su participación con Miles Davis y, además, había plasmado su etapa de exploración armónica en su reconocido disco Giant Steps, dejando un registro de profunda autoridad instrumental que, sin embargo, nunca lo conformó plenamente.

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Esta nueva etapa necesitaba de interlocutores precisos que le permitieran desarrollar otra forma expresiva, con menos límites formales y de duración. La sección rítmica de este disco, con McCoy Tyner en piano, Steve Davis en contrabajo y Elvin Jones en batería, comenzaba a abrir esa puerta para Coltrane. Tiempo después, con la inclusión de Jimmy Garrison en remplazo de Davis en contrabajo, le daría forma final a lo que se conoció como su «cuarteto clásico”.

A fines de 1959, la necesidad de Coltrane de improvisar sobre otras estructuras musicales había sido potenciada por la experiencia modal de Kind of Blue, disco mítico y determinante del sexteto de Miles Davis. Sus encuentros con el pianista y compositor Sun Ra y la idea jamás llevada acabo de hacer algo juntos, dejaba entrever lo qué estaba pasando por su mente.


Sin embargo, en Kind of Blue, «Trane» se expresa casi con introspección, con una intensidad contenida que ya no lo hacía sentir cómodo. La necesidad de “limpiar el espejo”, como él decía, era cada vez más fuerte.

Pero a veces y solo a veces, la fortuna juega a nuestro favor.

Podríamos creer que My Favorite Things hubiera ocurrido de cualquier manera, que la pulsión creativa de Coltrane lo habría resuelto de alguna forma. Pero no es un hecho menor que, en ese momento de cambio, un saxofón soprano llegará a manos de Coltrane un año antes de la grabación del disco. Se cuenta que Miles Davis, mientras estaban de gira por Europa, le regala a John un saxo soprano y que él quedó inmediatamente fascinado con su nueva herramienta expresiva.

Si bien este instrumento tuvo como referente a Sidney Bechet a mediados de la década del veinte, su uso era poco habitual en el jazz de la década del cincuenta. Coltrane, con una renovada aproximación, terminaría dándole un lugar definitivo en la historia del jazz.

La aparición del saxofón soprano es, indudablemente, un punto crucial para desandar este disco. El sonido de Coltrane en ese instrumento dista mucho de ser el esperado en términos tradicionales. El corte acornetado y nasal nos refiere a instrumentos de doble caña como el alghaita de África occidental, el zurna turco o el shehnaiindú. Estaba claro que la inspiración para ese sonido fue consecuencia de su forma orientada de escuchar. Tenía la necesidad de nutrirse de otras culturas, de abrir el abanico de sonidos, colores, estructuras y ritmos. En ese sentido, el saxofón soprano fue un nexo perfecto, un vehículo con rumbo definido: My Favorite Things.

Esa avidez de conocimiento hacía que leyera sobre filosofía, matemáticas, culturas orientales y africanas simultáneamente. Cuentan que era común verlo en el piso rodeado de varios libros. Su discografía era tan variada como su lectura y contenía música de cada región del planeta.  “Todo el mundo es mi comunidad”, decía, y no hay duda alguna de su profundo convencimiento en ese sentido.
¿Será My Favorite Things, entonces, la forma musical de esa comunidad global que John expresaba?

En el documental El mundo según John Coltrane, el narrador Ed Wheeler comenta sobre el tema:  “Transformó «My Favorite Things», la alegre y popular canción de The Sound of Music, en una danza hipnótica derviche oriental.”

Indudablemente, este es el disco fundamental para entender el desarrollo de la música de John Coltrane, la piedra basal en que se apoyaría para direccionar su música por los próximos seis años.

My Favorite Things no suele aparecer en primer lugar de las inútiles listas que pretenden ordenar lo mejor del género. Sin embargo, es una placa crucial para el curso del jazz, en una forma por la indiscutible calidad e impronta revolucionaria de los cuatro temas, pero más que nada, por la importancia que tuvo en términos de aceptación popular.

John Coltrane- My Favorite Things (Live in Belgium) (1965) from Michael Dunaevsky on Vimeo.

Claramente eso no cambió la idea de Coltrane con respecto a su música. Él no pensaba en términos de éxitos radiofónicos o de mercado. Prueba de esto es la contratación, poco tiempo después, de Eric Dolphy, talentoso y cuestionado ejecutante de saxo alto y clarinete bajo, a quien John admiraba profundamente. No sabremos, de todas formas, si la idea de tensar la cuerda, estéticamente hablando, con la inclusión de Eric en el cuarteto, haya sido un acto reflejo de defensa.

My Favorite Things es el séptimo álbum de estudio de John Coltrane, publicado por Atlantic Records. Poco tiempo después, el contrato de Coltrane fue adquirido por Impulse, transformándose así en el primer artista del nuevo sello discográfico. En 1998, el álbum recibió el premio Grammy Hall of Fame. Alcanzó el estado de récord de oro en 2018, habiendo vendido 500 mil copias. Hoy sigue cautivando a nuevas generaciones de fanáticos.

Un año después del lanzamiento, Trane le diría al crítico francés FrancoisPostif que el tema “es mi pieza favorita de todo lo que he grabado”. Aún hoy, en la portada del disco, John sopla su música invisible e inolvidable.


My Favorite Things. Atlantic Records. 1961. Personal: John Coltrane: saxofón tenor y saxofón soprano. McCoyTyner: piano. Steve Davis: contrabajo. Elvin Jones: batería.

Temas

1. My favorite things. 13:47
2. Ev’ry time we say goodbye. 5.43
3. Summertime. 11:37
4. But not for me. 9:35

* Carlos Lastra. Músico y docente.