El robo de corderos de las instalaciones del INTA Balcarce generó preocupación porque se trata de animales no aptos para consumo humano. “Son parte de un ensayo experimental por lo que no son aptos para su consumo. Su ingesta puede ocasionar graves problemas de salud”, alertaron desde esa institución.

El robo ocurrió el viernes último. El sábado, el INTA usó su cuenta de Twitter para difundir el mensaje de alerta. Luego, el organismo detalló que “los animales habían recibido un tratamiento ante enfermedades propias de la especie con medicamentos aprobados, por este motivo es necesario un periodo de carencia largo para evitar el consumo humano de residuos de fármacos en la carne”.

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«Les quería avisar que en la reserva 8 del INTA Balcarce nos faenaron cinco corderos que están con un tratamiento de un ensayo y no son aptos para consumo. Estaban puestos en un lugar donde no es fácil acceder. Lamentablemente (los delincuentes) se equivocaron de lote y esto les puede traer consecuencias, porque son corderos que no estaban aptos para consumo. Les agradeceré que den difusión a esto para evitar tener problemas de salud con la gente”, advirtió Federico Hozbor, a través de un audio que envió a diversos grupos agropecuarios, según consignó Página 12. Hozbor es el jefe del grupo de trabajo Biotecnología de la Reproducción de la entidad.

«Estos animales están en un tratamiento para el control de parásitos que suelen afectar la vida de los ovinos. Fueron medicados el día jueves. Y el viernes a la noche o el sábado a la madrugada fueron faenados. Entendemos que el destino es consumo. Los animales deben tener un período de carencia antes de ir a faena, para que no tengan residuos en la carne”, explicó Hozbor a Tiempo. Y agregó: “Hemos tenido otras veces robos, pero lo que pasó en esta oportunidad es que robaron animales que habían sido medicados el día anterior”.

El hecho se conoció pocos días después de un episodio similar en Misiones. En la localidad de Comandante Andresito, generó gran preocupación el robo de un ternero sospechado de estar enfermo de rabia. El animal fue faenado y la Municipalidad tuvo que hacer una campaña de difusión para advertir a la comunidad que no consumiera carne si desconocía su procedencia. Para evitar «posibles intoxicaciones alimentarias que pueden causar mucho daño».

El animal, de unos 100 kilogramos, fue faenado y su carne fue vendida a carnicerías de la zona del paraje La Selva. «El problema es que hoy hay alrededor de 100 kilos de carne que no se sabe en qué carnicería, mercado o freezer están. A causa de los cuatreros, nuestra población consume carne sin ningún tipo de control”, lamentó Víctor Chamula, de la Asociación Ganadera de Andresito (AGA), en diálogo con el canal 2 de esa localidad.