Mientras el gobierno persigue el objetivo de terminar septiembre con más del 50% de la población total con el esquema completo de vacunación (hoy es el 35%, y más del 62,2% con una dosis), y con todos los inscriptos ya vacunados, avanza otra etapa: inmunizar a la “población de difícil acceso”, para la que el Ministerio de Salud de Nación reservó una vacuna en especial: la CanSino.

La Argentina ya recibió 200 mil dosis de los 5,4 millones acordados con el laboratorio chino-canadiense, y de acuerdo a lo informado por Salud se prevé que desde hoy hasta el 16 de septiembre arriben 400 mil más “para aplicar a personas en situación de calle, migrantes, refugiados y otras poblaciones dispersas”. CanSino mostró una eficacia del 95,47% en la prevención de la enfermedad grave, pero tiene otra ventaja mayor: es monodosis.

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“Es la oportunidad para destinarlas a personas que tienen barreras de acceso, a veces geográficas, otras sociales, con quienes es más difícil completar esquemas”, resalta en diálogo con Tiempo el subsecretario de Estrategias Sanitarias, Juan Manuel Castelli. Y acota: “Permite alcanzar a esas poblaciones que quizás tienen alguna reticencia sobre el esquema de vacunación, adultos jóvenes que se manejan con una estrategia de utilidad y a veces no ven peligro en el virus, también transportistas o pueblos originarios que suelen movilizarse durante mucho tiempo”. Los veinteañeros, con un 73% de vacunados, son la única franja etaria que no llegó al 80 por ciento. Una monodosis que no produce efectos adversos les sonará más tentador.

Luego, cada jurisdicción decidirá cómo y con quién utilizarla. El gobierno porteño anunció que junto con organizaciones sociales y religiosas ya vacunaron a más de 600 personas en situación de vulnerabilidad, en comedores o paradores, pero con dos asteriscos: por ahora aplican AstraZeneca, que necesita dos dosis. Además, está el subregistro. En 2019, la gestión de Horacio Rodríguez Larreta censó a 1200 personas en situación de calle. Seis veces menos que las organizaciones sociales, que relevaron 7251, de las cuales 5412 no tenían acceso a paradores ni a establecimientos oficiales, y el 40% presentaba problemas de salud, sobre todo respiratorios. Este año, la Ciudad volvió a censar: 2573 personas.

En Provincia de Buenos Aires, el 9 de julio comenzó la “etapa comunitaria” de la vacunación: postas itinerantes en organizaciones barriales, clubes, plazas, colectivos y en el tren sanitario, en mercados populares, comedores, paradores y estaciones de tren, y luego “casa por casa”, para buscar a quienes aún no se vacunaron. “En total, vacunamos a más de 140 mil personas a las que de otro modo no habríamos llegado”, explica Noelia López, directora de Salud Comunitaria bonaerense.

En el casa por casa, la mayoría son personas que nunca se anotaron. “Encontramos con gente que tiene dudas o miedo, por toda la información que circuló en contra de la vacunación. Otros, por razones laborales o sociales, no tuvieron tiempo o temían efectos adversos que les impidieran sostener su trabajo. La única manera de revertir esto es acercarse con promotores y vacunadores para transmitir información de calidad y que se saquen todas las dudas. Y ahí rápidamente se vacunan”.

Las recorridas suelen hacerlas con referentes comunitarios, claves para conocer cada zona y ubicar a cada vecino. Las barreras de acceso son notorias. En el barrio Ejército de los Andes, en Tres de Febrero, había nueve personas con capacidades reducidas, que viven en un 9° piso de monoblocks sin ascensor, y querían vacunarse pero les era imposible movilizarse. “En el barrio Las Torres, en Pontevedra, partido de Merlo, llevamos 400 vacunas y aplicamos las 400”, ejemplifica López.

La vacuna también es una oportunidad. Muchas personas en situación de calle o inmigrantes carecen de DNI. Se decidió trabajar junto con Migraciones: medio centenar de personas lo obtienen cada día, y luego les otorgan el otro gran derecho de ciudadanía en pandemia: la vacuna. «

El mejor escenario epidemiológico desde julio del año pasado

Está finalizando la mejor semana desde el punto de vista epidemiológico en más de un año. El viernes se llegó a un piso de 4598 contagios diarios de Covid–19, el valor más bajo desde julio de 2020. El número de camas de UTI ocupadas por casos de coronavirus es el más bajo desde septiembre del año pasado. Y ya hay más personas vacunadas con dos dosis que con una. Y todo esto mientras se espera la expansión de la variante Delta, que ya lleva casi cinco meses con presencia en el país y aún no se volvió predominante. En Brasil y México, le costó menos de ocho semanas lograrlo.

“Hoy tenemos un ritmo de vacunación por encima de las 9 millones de dosis por mes. Estamos estudiando cómo avanzar desde ese número en un esquema mixto: seguir completando segundas dosis e iniciando esquemas en la población entre 18 y 30 años. Hemos tenido promedios semanales de 2.300.000 aplicaciones”, explica Juan Manuel Castelli.

Tal como apuntó el viernes el bioquímico Santiago Olszevicki, el 96% de los 112.195 fallecimientos por coronavirus en el país se dieron en mayores de 40 años. “En este segmento de la población, la cobertura con una dosis hoy supera el 90%, y con dos, el 64 por ciento. En los mayores de 60, la cobertura con dos dosis es del 80 por ciento”. Hoy, la Argentina tiene más cobertura de primeras y segunda dosis que Reino Unido cuando irrumpió Delta.

Sobre la nueva variante, Castelli sostiene que no afecta la eficacia de las vacunas: “Con una dosis hay un buen nivel de respuesta inmunológica, y con dos, la prolongás y reforzás. Lo que tiene Delta es que es más transmisible, entonces genera más cantidad de casos y tensiona el sistema”. Y agrega: “La edad es un factor bastante importante en relación a la morbilidad. Por eso, el objetivo de completar esquemas rápidamente en adultos mayores. Hoy más del 72% de los mayores de 50 tienen dos dosis”.

¿Es esperable que suceda aquí lo mismo que en Reino Unido, es decir, miles de contagios que no se traducen en más hospitalizaciones y mortalidad? Responde Castelli: “Es posible, y es lo que se busca con la vacunación: que los casos ocurran con pocos síntomas y no requieran internación”.

COBERTURA

El país ya cuenta con más de 57 millones de vacunas. Se aplicaron 44,1 millones. El 85% de los mayores de 18 años recibió al menos una.