Estepa y mar. La sensación de libertad se abraza al horizonte que dibuja el océano junto a la meseta en el litoral marino costero de la Patagonia argentina. Lxs ruterxs de alma sumergen su corazón entre historias de navegantes, Patagonia rebelde y un circuito de lujo natural con tres puertos tres parques que se perfilan como la vanguardia para esta primavera.

Es el Corredor de la Ruta Azul que une junto a la traza de la RN 3 a Chubut y Santa Cruz por la costa y zigzaguea entre parques nacionales, reservas, estancias y ciudades de una Patagonia infinita.

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De tan especial, hay una anclaje en este recorrido que fue declarado de interés por los legisladores nacionales (HCD) a principios de septiembre: “Circuito Turístico Tres Parques Tres Puertos”, siempre dentro del gran corredor de la Ruta Azul y que integra a las localidades santacruceñas de Puerto Deseado, Puerto San Julián; y Puerto Santa Cruz, junto a los Parques Nacionales cercanos.  

Recorrer la costa patagónica es una invitación a re descubrir historias y leyendas de marinos de hace tres siglos, con los restos arqueológicos de corbetas hundidas de 1770 y hasta un Perón adolescente en su casa paterna. Pero la estrella del viaje es el océano azul profundo que juega con la RN 3 y siempre, siempre junto con la naturaleza poderosa.

Parece ostentoso pensar que serán varios viajes en una misma travesía. Pero no. La propuesta en este corredor es unir desde la ciudad puerto de Camarones en Chubut hasta la punta del mapa continental en Río Gallegos, Santa Cruz, pasando por todas las historias mínimas y enormes.

La duda es cuándo concretar la aventura, para luego ver que hasta visitantes extranjeros en bicicleta recorren estos rincones, con ganas y fuerza para avanzar y el deseo de los más urbanos de caminar por la costa en soledad aunque sople fuerte uno de los emblemas de la Patagonia: El Viento.

En avión hasta Comodoro Rivadavia (Chubut) o en auto propio o de alquiler y hasta en bus es posible iniciar este recorrido que si trazamos una línea recta alcanza los 1300 kilómetros. Pero es mucho, mucho más.

En Camarones, todas las casas dan al mar. Hay travesías náuticas de culto pero lo sorprendente es que un almacén de más de un siglo se mantiene tal cual como fue fundado y vende desde vino hasta costureros como eran en sus comienzos las proveedurías y los boliches de ramos generales. Apenas son dos cuadras hacia el centro del pueblo donde una de las casas, sencilla, también de chapa,  lo diferente es su historia. Aquí vivió la familia de Perón. Hoy es un Museo y conocerá desde una bata del mismísimo Perón hasta sus primeras cartas escritas de puño y letra donde le contaba a sus padres cómo le iba en el Colegio Militar de la Nación. Quizás, descubrir al niño que hubo antes del tres veces presidente es un hallazgo en recorrido que va por la Ruta Nacional 3 y sobre la playa, también se pueden disfrutar de algunos tramos de una antiquísima ruta 1.

Hay más, porque la famosa en estos lares era la madre de Juan Domingo Perón. Doña Juana. Y está allí en fotos, saludando gente desde la ventana de su casa. El mobiliario, la marca de la yerra del ganado donde trabajaba el padre de Perón, son parte de un universo que humaniza a líder.

Muy cerca, siempre en términos patagónicos, se llega al Parque Interjurisdiccional Marino Costero Patagonia Austral al que se accede por la ruta que conduce al que fuera el Parque Provincial y Reserva Cabo Dos Bahías, que pasa por caleta Sara –un oasis playero–, con aguas tranquila de mar donde se refugian navegantes que recorren el mundo en embarcaciones a vela. El área se integra hoy el Parque que resguarda la avifauna que habita en las más de 40 islas es islotes y a todo lo que nace debajo del agua para que crezca y llegue la mar donde será pescado más adelante, por ejemplo, los langostinos. Muchos le llaman la “nursery”. Pero así se cuida el recurso. Si uno reserva lugar, se puede conocer el único pueblo alguero del mundo donde la familia Soriano llegó en 1950 para explotar las algas marinas. Hoy, las casitas que fueran de los dueños y trabajadores, integran un lodge visitado por gente de todo el planeta. Hay, además, cabalgatas, treckking y travesías en lancha o canotaje para descubrir la avifauna de la región. Todo de cara al mar.

La visión revela un cambio rotundo cuando de lo inhóspito de las playas se llega hasta Comodoro Rivadavia, Capital Nacional del Petróleo. Y un parque para visitar lleno de molinos de viento modernos que generan la energía eólica que uno sólo leyó hasta el momento. El paisaje es monumental cuando cae el atardecer y se despegan del cielo naranja y turquesa las aspas gigantes de estos ventiladores imponentes. Ciudad petrolera que lucha por recrear otras actividades sustentables, la hotelería sorprende por sus servicios que apuntan a los empresarios de esta metié.

Con rumbo Sur, Caleta Córdoba con su feria de Mariscos es imperdible los fines de semana, hay que estar atentos cuando se realiza y más allá, Radatilly que, protegida por los acantilados brinda una playa que fue famosa por el Campeonato Mundial de Carrovelismo y tiene su escuela para este deporte junto al viento.

La bienvenida a Santa Cruz se la dará “El Gorosito”, un monumento gigante que homenajea al trabajador del petróleo. Lo verá porque si conduce distraído casi lo choca en la rotonda de entrada a Caleta Olivia. La ruta 3 sigue perfecta por tramos junto al mar y en otras partes, en la estepa y acantilados. Ahí nomás, junto a la ruta se ve la reserva Natural se ven en determinados momentos del año, pasar por el mar hasta siete especies diferentes de ballenas. Un contrapunto en la Ruta Azul.

Más al Sur, Jaramillo y Fitz Roy son enclaves de la historia del ferrocarril y de los hechos donde fusilaron a un millar de peones laneros en la primavera de 1920 y el verano de 1921. La estación del ferrocarril está intacta y allí, está uno de los viejos almacenes donde lo detuvieron al líder de la movida en aquel momento, José Fondt, “Facón Grande”, y donde lo fusilaron.

Desde Jaramillo el mayor orgullo es la proximidad con el PN Bosques Petrificados que es un lugar único en el mundo porque se encuentran troncos de las especies que integraban un bosque tropical en el lugar. Muchas veces uno conoce restos de troncos petrificados que quedaron en un yacimiento, pero lo colosal aquí es que el bosque estaba en este mismo sitio. Hay audioguías vehiculares que los conducen desde el pueblo hasta le portal de ingreso para conocer este paisaje que relata la evolución del planeta. Dentro, en un pequeño recorrido frente a las 70 mil hectáreas que posee el área protegida, verá, entre muchos restos, uno de los troncos que mide ¡35 metros de largo!

Desde la misma RN 3 hay que tomar el empalme de ruta 281 porque es imperdible llegar a Puerto Deseado. Aquí donde la estación central del ferrocarril es un Museo importantísimo. Imaginen que fue punta del ferrocarril y cuando fue diseñado pensaban llegar hasta Bariloche, pero se quedó junto a los vaivenes del país. La arquitectura del edificio de tres plantas que los deseadenses mantienen impecable, fue construido por los picapedreros eslavos que llegaron aquí ¡un siglo atrás! Los ex ferroviarios lo cuidan y los pioneros aparecen en las fotos de hace casi medio siglo cuando fueron los protagonistas en la filmación de La Patagonia Rebelde . Hasta aquí llegó el Coronel Benigno Varela y sus tropas del Ejército Argentino a las que dirigió en los fusilamientos de más de un millar de peones rurales.

La inquietud y la creatividad distinguen a los deseadenses.  Hace unos años, el mismo Osvaldo Bayer, historiador y autor de la saga, estuvo presente cuando se inauguró una obra de teatro que representó el pueblo de Deseado para narrar estos hechos trágicos. Hoy forman parte de un circuito: “De cara a la livertá”, frase que los anarquistas que sobrevivieron a los fusilamientos alcanzaron a grabar en una cruz de madera que clavaron para marcar una fosa común hacia el verano de 1921. La fuerza de la historia está presente en cada paso, pero la naturaleza del lugar también revela otras historias como la del naturalista inglés, Charles Darwin, cuyos pasos se pueden recorrer en 4×4, de a caballo o caminando su huella que sigue por la Reserva Natural Provincial Ría Deseado, unos 42 kilómetros de mar que se sumergen dentro del continente por el antiguo cauce del río. Aves costeras, lobos marinos, pingüinos, ñandúes, pueblan la zona que aún reserva otros secretos. Como los restos de la corbeta inglesa Swift que se hundió en 1770 y unos jóvenes descubrieron buceando en los años ochenta y en los últimos quince años la arqueóloga submarina, Dolores Elkin, junto con el equipo de investigadores del Conicet, desarrollaron la tarea científica de rescate de piezas arqueológicas que se pueden ver en el Museo Municipal Mario Brozoski. De culto.

La historia de Marinos, navegantes, piratas y adelantados se desprende en cada tramo de este litoral marino costero donde el Parque Interjurisdiccional Isla Pingüino es el que recibe cada mes de octubre y hasta abril a los Pinguinos de Penacho Amarillo y convierten a este sitio en el lugar más cerca del continente para verlos sino hay que ir a Islas Malvinas o hasta la Antártida. También hay una colonia de lobos marinos y otra de pingüinos de Magallanes.

Por la RN 3, se llega a Puerto San Julián donde la Nao Victoria que comandaba Hernando de Magallanes y Sebastián El Cano en 1520 está aquí. Es una réplica a escala exacta a bordo de la actual protagonizaron la primera vuelta al mundo en la historia de la humanidad. La semana pasada, fue el aniversario y los julianenses estrenaron la puesta en valor de esta nave a la que se puede abordar y conocer la historia. Hay otros tres museos para visitar y en la costanera, homenaje a la gesta de Malvinas. Muy cerca es el Parque Interjurisdiccional Makenke, el que distingue a este recorrido que junto a Deseado y Puerto Santa Cruz despliegan el nuevo circuito.

El Corredor pasa por Comandante Luis Piedra Buena donde es posible descubrir la historia del fundador y además, recorrer el primer parque temático accesible que cuenta con figuras de la saga de Paturuzú, el personaje de un indio tehuelche recreado por Dante Quinterno. Además, es la Capital Nacional de la Trucha Steell Head (cabeza de acero) y cada otoño convoca a los pescadores deportivos para participar de la fiesta nacional.

Más al Sur, hacia Puerto Santa Cruz, que es la Capital Histórica de la provincia y también reserva parte de la gesta Magallánica en sus costas. Muy cerca, la antigua estancia Monte León, donde hoy está el Parque Nacional conduce al borde del acantilado y el mar. Hay un banco de madera que deja admirar el horizonte desde el borde mismo de un acantilado. Es común, fuera de la pandemia, que en verano, los viajeros europeos que llegan aquí, se pasen la tarde leyendo un libro, sentados mirando el horizonte. Y el mar. Justo en el portal de acceso, aún se puede visitar el galpón de esquila originales y se puede ver el casco histórico de la estancia.

En Río Gallegos, la actual capital santacruceña está el ritmo de las capitales y ofrece todos los servicios turísticos. Hay recorridos por la arquitectura de principios del siglo pasado, bien patagónica con casas de piedra, chapa y madera. Hoy, muchos de los turistas que llegan para iniciar travesías visitan el cementerio donde descansa el ex presidente de los argentinos, Néstor Kirchner. Además, muy cerquita, a unos 124 kilómetros más al sur, está el mítico KM 0 de la Ruta Nacional 40. Y a menos de una hora del centro de la ciudad un anclaje para conocer es el la Reserva Geológica Provincial Laguna Azul. Pero es quizás, el horizonte el que atrapa el alma y expresa a esta travesía por la Patagonia infinita.

Más info

Santacruzpatagonia.gob.ar

Parquesnacionales.gob.ar

www.argentina.gob.ar/parquesnacionales/marinocostero

www.larutanatural.gob.ar

www.bahiabustamante.com