Veinticinco grados a inicios de junio. No parece normal, o quizás es la nueva normalidad a la que deberemos adaptarnos. El fin de las estaciones intermedias, como sostienen diversos especialistas. Este otoño lo demuestra: según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) fue uno de los tres más cálidos del país desde que se tiene registro de temperaturas.

El jueves por la tarde hubo localidades alcanzaron los 28 grados de máxima. La Ciudad de Buenos Aires llegó a tener 25. En el norte del país traspasaron la frontera de los 30. Todo a escasos once días del invierno.

El organismo dependiente del Ministerio de Defensa detalló que este otoño (marzo-abril-mayo) ocupa el podio de los tres más cálidos junto con los del 2015 y 2009, con una temperatura promedio 1,27 grados por encima de lo normal para el periodo 1961-2023. Nótese también que los tres más calurosos de la historia son de este siglo, y dos de ellos en los últimos 8 años. Por si aún hay negacionistas que pongan en tela de juicio el fenómeno.

En algunas ciudades del norte de Buenos Aires, Santa Fe, oeste de Entre Ríos, este de Catamarca, gran parte de Córdoba y el centro de Cuyo las anomalías de temperatura respecto a los registros promedio fueron más significativas, superando los 2 grados.

Un otoño seco y caluroso

A nivel país este otoño se presentó «anómalamente seco con un desvío estimado en -16.2% y se ubicó en el lugar número 12 de los más secos de toda la serie 1961-2023″, según remarcaron desde el SMN.

En los últimos 20 años predominaron en promedio otoños más secos que lo normal. La excepción al país caluroso que vivió este otoño fue el sur de Patagonia que estuvo dentro del rango normal.

Pilar, en Córdoba; Reconquista, en Santa Fe; Merlo, Buenos Aires, todas alcanzaron los 23 grados este jueves. En Las Lomitas, provincia de Formosa, y en Ceres, Santa Fe, llegaron a los 30 grados. Ramón de La Nueva Orán (Salta), Presidencia Roque Sáenz Peña (Chaco), Villa de María (Córdoba), San Fernando del Valle de Catamarca y Villa Reynolds (San Luis) alcanzaron los 28 grados.

Se abren las puertas del invierno

Ahora bien, el calor dejará finalmente el lugar al frío. De cara al domingo «habrá un marcado descenso de temperaturas por el ingreso de aire muy frío en el país», aseguró el SMN. En Patagonia se prevén una mínima de entre -12 °C y -2 °C y máximas entre -3 °C y 8 °C.

En el centro y norte del país se esperan valores de temperatura mínima entre -4 °C y 5 °C, mientras que las máximas oscilarán entre los 8 °C y 16 °C. «Esta situación se mantendrá la próxima semana», afirmaron. En el AMBA el día más frío será el lunes 12 de junio: esa jornada la temperatura máxima apenas llegará a los dos dígitos y la mínima en los 2 grados.

Desde el organismo alertaron por otro fenómeno que afecta al sur del país: los vientos. En Chubut hubo ráfagas superiores a los 80 km/h. «Algunos sectores de Patagonia reportan ráfagas de viento entre los 90 y 120 km/h. Se observan las nubes de tierra y polvo en suspensión sobre la zona de Comodoro Rivadavia y Rawson», mencionaron.

otoño

Las perspectivas para el próximo trimestre

Según el SMN, durante este invierno hay una mayor probabilidad de que se registren, en promedio, temperaturas superiores a lo normales en el Noroeste, Cuyo, Litoral y el este de Buenos Aires, y valores normales o superiores a lo normales en Córdoba, el oeste de Santa Fe, oeste de Buenos Aires y La Pampa.

«En el extremo norte del país y el centro y norte de Patagonia se favorecen valores dentro del promedio para la época, mientras que en Tierra del Fuego y el sur de Santa Cruz incluso pueden estar por debajo de la media«, remarcaron.

En cuanto al agua, en este trimestre «se favorecen las lluvias por encima de lo normal en el norte del Litoral, el este de Buenos Aires y todo el oeste de la Patagonia». Además, en el sur del Litoral, oeste de Buenos Aires, La Pampa, sur de Cuyo y este de Patagonia hay una mayor probabilidad de que las precipitaciones sean normales o superiores a lo normales.