Presentan el libro “Justicia por Leandro Bravo” en el pueblo de Charata, provincia de Chaco, trata la historia de un hombre de treinta y siete años que fue asesinado a golpes por la policía. Su hermana -para construir su memoria- escribió el libro sobre el caso de violencia institucional.

La obra fue presentada en distintos puntos del país, en la Ciudad de Buenos Aires, La Plata, Guernica, Pompeya, en una imprenta recuperada del Sistema (ERP) en Villa Giardino, Córdoba, Rosario. Este jueves lo hacen en el pueblo de Charata, el viernes en Resistencia y el sábado en Corrientes. De este modo construyen institucionalidad, formar conciencia y siguen visibilizando un asesinato que fue perpetrado bajo la tutela del Estado.  

“El libro ‘Justicia por Leandro Bravo’ es una sistematización de la experiencia llevada a cabo sobre el proceso judicial y político que se desarrolló por el crimen de mi hermano Leo”, explicó Florencia Sánchez, de veintinueve años, a Tiempo. Su asesinato ocurrió el veintiséis de febrero del 2022 y fue “protagonizado por once policías en el pueblo Charata, en la provincia de Chaco”.

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

Florencia es médica  en su pueblo y militante del Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía. “Compilé entrevistas, crónicas, relatos sobre la causa, el despliegue de acciones por el reclamo de Justicia” contó Florencia a este diario. Lo hizo para poder llegar “a la verdad y conseguir la prisión perpetua y efectiva de los policías implicados en el crimen de mi hermano”, reclamó.

“Para confeccionar el libro realicé entrevistas a mis familiares, a la perito de parte, la doctora Virginia Creimer, crónicas de integrantes de Pañuelos en Rebeldía, fotos enviadas en solidaridad por referentes de Derechos Humanos, organizaciones sociales y políticas”, reconstruyó Florencia. También contiene” relatos sobre otros casos similares al de Leo”.

La joven siente mucho dolor y no puede aceptar lo que pasó con su hermano. Es el amor que la llevó a realizar una obra colectiva. Lo hizo con el objetivo de que este terrible caso de brutalidad policial no se vuelva a repetir: “Sé que nadie me va a devolver a mi hermano, pero necesitaba desahogarme y poder expresar la injusticia que padeció Leo como así también nosotros como familia”, soltó Florencia. Profundizó en que su deseo es que “que nadie sufra lo mismo, esto no puede seguir pasando”.  

“No podemos permitir que las pibas y pibes sufran cotidianamente la violencia e impunidad institucional-estatal”, señaló Florencia. Continuó remarcando que “nos tenemos que animar a denunciar, es necesario que se cree una red que actúe frente a estos abusos de poder y crímenes de lesa humanidad que ocurren continuamente”.

El libro “Justicia por Leandro Bravo”  busca alzar las voces de las y los oprimidos “por este sistema de muerte”, denunció Florencia. Además ahondó en que “como militantes nuestra misión es multiplicar las sonrisas de los pibes, como la de mi hermano, reivindicar la vida, denunciar las muertes bajo custodia policial-estatal” expresó muy angustiada. Finalizó invocando la “paz, el amor, la verdad, la justicia y gritemos muy fuerte ¡Nunca más! para dejar un registro de lo que ocurrió con Leo”.

Leandro Bravo

El caso Leandro Bravo

Leandro Bravo, a los 37 años, esperaba cumplir su sueño de recibirse de abogado. Le faltaba solo una materia. En 2017 había sido detenido y golpeado por la policía, y a partir de ese momento se agudizó su consumo problemático de sustancias. El 26 de febrero murió bajo custodia policial luego de haber sido levantado de la calle sin haber ofrecido resistencia y en medio de una golpiza que le propinaron en el suelo tres policías.

En uno de los 70 videos que hicieron los vecinos -que están incorporados a la causa- se ve que lo suben a uno de los cuatro patrulleros que habían acudido al lugar. Llegó al hospital sin vida, con lesiones en la cara, hombros, marcas en las muñecas y lesiones en las piernas. El 14 de marzo por este caso fueron detenidos cuatro uniformados, Alexis Fleitas, Franco Sosa, Agustín Díaz y Enzo Gómez, quienes están a la espera del juicio y los familiares de Bravo piden que sean condenados a prisión perpetua.

Todo el mal procedimiento policial quedó registrado en los celulares de los vecinos del lugar. En el pasado mes de abril se pudo realizar una nueva autopsia, que muestra la brutalidad policial que sufrió Bravo antes de morir. Los familiares están acompañados por organismos de Derechos Humanos, distintas organizaciones sociales y políticas que exigen justicia.

Leandro Bravo