Los desafíos que enfrenta el turismo social como temática estratégica en la agenda regional, tanto en materia de investigación y formación como de gestión y acción en el territorio, fueron parte del Primer Simposio Internacional de Turismo Social en Mar del Plata, que se desarrolló hasta el sábado pasado. 

La iniciativa, organizada por el Ministerio de Turismo y Deportes, la Universidad Nacional de Mar del Plata y la Organización Internacional de Turismo Social (ISTO), generó un espacio de encuentro para abrir los debates que atraviesa el turismo social en estos tiempos de reactivación turística pospandemia, reflexionar acerca de las problemáticas vinculadas al disfrute del tiempo libre en Latinoamérica y visibilizar experiencias públicas y privadas tendientes a contrarrestarlas.

Con una agenda colmada de disertantes desde internacionales, académicos y de la economía social, el evento incluyó además la presentación del libro “El turismo como derecho”, editado por el Ministerio de Turismo, con imágenes históricas y fundacionales de las unidades turísticas. Entre ella hay una perla: un Diego Armando Maradona muy pequeño en 1973 en Embalse. En otro capítulo se publican fotos que registran las recientes tareas de recuperación y una tercera serie que refleja el disfrute de quienes se alojan en Chapadmalal y Embalse. 

Además, se programó un recorrido por las instalaciones del Complejo de Chapadmalal. “Es muy emocionante, yo me crié aquí”, dijo Cintia Suárez, megáfono en mano, al dirigir la visita por “Chapa”, como le dicen al complejo de Turismo Social. Es nieta de un trabajador de los complejos de Chapadmalal y donde su padre, ”Tony” Suárez, también trabajó, se crió y se enamoró.

Una de las habitaciones visitadas está acomodada con los elementos originales desde las camas de hierro, la mesa de luz, lámpara, velador, sillas y placard y hasta la colcha de las camas con estampado de crisantemos en tonos amarillos y ocres. Los propios trabajadores lograron preservar de los años de cierre y desmantelamiento, como durante el gobierno de Macri.

Clase magistral

En la tercera jornada, la del 7 de octubre, todos los participantes visitaron la unidad Turística de Chapadmalal y el cine teatro original de la Unidad 8, reinaugurada una semana atrás. Allí la historiadora Elisa Pastoriza, especialista en la temática, brindó una clase magistral a modo de cierre del evento.

Pastoriza contó cómo fue el surgimiento de Mar del Plata como balneario de Elit, cómo se forestaron los 40 kilómetros junto al mar hasta la estancia de Los Martínez de Hoz y cómo se generó e mayor programa de turismo social al que llamó “integral”. Además, puso como ejemplo las decisiones económicas, sindicales y administrativas, laborales, de obras públicas y caminos en los años 40 y 50. 

“Se dieron cuenta que los trabajadores no se anotaban para ir a vacacionar en los complejos”, contó la experta y reveló que, a partir de distintas encuestas, se concluyó que los trabajadores no entendían de qué se trataba “ir de vacaciones”, “hacer turismo”, ni que ropa tenían que llevar “de viaje”. Fueron dos horas impecables de relatos, datos y emoción.

Además, hubo una disertación a cargo de Erica Schenkel, investigadora del CONICET, sobre “El turismo social desde una perspectiva latinoamericana”, y otra de Verónica Gómez Aguirre, directora sobre ISTO Américas, referida a “El ADN del turismo social, solidario y sostenible”.

La agenda también abarcó una exposición de Sergio Rodríguez Abitia, presidente de ISTO Américas, sobre “Diseño e implementación de itinerarios de turismo social en clave regional” y la participación de referentes de Chile y Uruguay, además de la charla de Lisandro Pérez Losinno, subsecretario de Promoción Turística del Ministerio, sobre PreViaje.

“Este fue el primer lugar de encuentro en el que nos vimos intercambiando experiencias con diferentes lugares de procedencia, con diferentes perspectivas, pero por supuesto que nos hizo parte de una identidad, de una idea muy profunda que además está arraigada en nuestro país que tiene que ver justamente con el derecho al ocio, con el derecho al descanso, con el derecho al disfrute”, dijo a Tiempo, Inés Albergucci, subsecretaria de Calidad, Accesibilidad y Turismo Social.

Para Federico Tonarelli, experto en cooperativismo, “el primer Simposio de Turismo Social es el resultado de años de trabajo desde el Ministerio de Turismo en la implementación del Plan Nacional de Fortalecimiento del Turismo Social”.  Y explicó a Tiempo: “La puesta en valor de los establecimientos de Embalse y Chapadmalal por parte del estado nacional se complementan a la perfección con el universo de establecimientos hoteleros gestionados por organizaciones de la economía social, como cooperativas y mutuales”.

Cómo trabajan las provincias 

Otro de los paneles integró a todas las provincias argentinas donde se han desarrollado programas de Turismo Social: San Juan con la Difunta Correa y la cooperativa de trabajadores que se organizó allí es uno de ellos. También Misiones, con la puesta en valor de cabañas que existieron hace medio siglo y que se dejaron al abandono total y ahora se pueden utilizar en Parque Iguazú. También Buenos Aires con los viajes estudiantiles, entre otros. 

El corredor del río Paraná y el río Uruguay en la localidad de Federación son los complejos de turismo social en Entre Ríos. “Le dimos un vuelco al tema de accesibilidad con la adquisición de sillas de trekking, sillas anfibias y rampas”, contó la subsecretaria de Turismo entrerriana, María Laura Saad, sobre el trabajo con otras áreas que les permitió impulsar nuevos programas. 

San Juan desarrolló programas sociales como “Conocé San Juan”, dijo la directora de Turismo Social, Marcela Hinojosa, y agregó que con que viajaron “más de 7000 personas y hubo unas 100 instituciones favorecidas”. También con el plan 50 destinos se puso en valor un hotel en el oratorio de la Difunta Correa, uno de los centros turísticos y sociales más importantes de la provincia. 

Desde Tucumán, la vicepresidenta del Ente Tucumán Turismo, Elena Colombres Garmendia, presentó un material audiovisual donde se relata y muestra el antiguo hotel de turismo social de la localidad de El Mollar. “Está puesto a nuevo y con elementos de primera calidad”, dijo. “El complejo de La Angostura en El Mollar fue un emblema que no había recibido inversión desde su fundación”, agregó.

Misiones recuperó un sitio destinado al Turismo Social clausurado desde 1995. “Dentro del Parque Nacional Iguazú. Se firmó un acuerdo y se reconstruyeron 10 cabañas para ocho personas que representan 80 plazas hoteleras, con baño privado y accesible, actividades educativas, ambientales”, explicó el ministro de Turismo misionero, José María Arrúa.

Buenos Aires estudiantil

Los números de la provincia de Buenos Aires son impresionantes cuando se los compara con otros estados provinciales. “Somos 135 municipios, 17 millones de habitantes, 5000 escuelas y una matrícula de 220 mil estudiantes en su último año del secundario”, dijo la subsecretaria de turismo bonaerense, Soledad Martínez, al exponer el Programa de Viajes Estudiantiles. El plan se diseñó en pandemia y en estos dos últimos años se implementó con un resultado de unos 187 mil estudiantes que pudieron hacer su viaje de fin de curso. 

“Son 14 empresas privadas de turismo que trabajamos en conjunto con 14 destinos, en viajes de cuatro días tres noches con excursiones, todas las comidas, traslados y boliches”, contó. Además, precisó: “Eran hoteles que estaban cerrados en baja temporada y con este programa, además de que los estudiantes tienen su viaje de fin de curso, se terminó la baja temporada en esos destinos”, sintetizó.

Este primer Simposio Internacional de Turismo Social puso en la palestra la importancia del rol del Estado y el trabajo junto con los privados para desarrollar propuestas. Y para que la gente pueda conocer lugares, vivir la experiencia como turista y descansar, un derecho de todos y todas.