El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, condenó este miércoles la visita a Taiwán de la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, y la calificó de «completa farsa» al advertir de que «quien ofenda a China será castigado».

«Aquellos que juegan con fuego no terminarán bien y los que ofendan a China deben ser castigados», dijo Wang en declaraciones a la televisión china CCTV desde Nom Pen, la capital de Camboya, donde participa desde hoy en la reunión de ministros de Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y sus socios.

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Wang también acusó a EE.UU. de «violar la soberanía de China bajo el disfraz de la democracia» y advirtió de que aunque Taiwan se apoye en el poder de Washington «no cambiará el consenso internacional de que solo existe una China en el mundo» ni se revertirá «la histórica tendencia a la reunificación entre la China continental y Taiwán».

El canciller chino coincidirá en la capital camboyana con el secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, quien también participará en la reunión ministerial, pero no está previsto que ambos mantengan una cita bilateral.

“Medidas contundentes”

Previamente, la portavoz de la Cancillería china Hua Chunying aseguró que las medidas de China serán «las que tengan que ser» y tendrán una naturaleza «contundente y efectiva», en referencia a visita de Pelosi.

La portavoz declaró que Pelosi «intenta confabularse con las fuerzas separatistas taiwanesas» para «violar la soberanía y la integridad territorial de China».

Asimismo, la Administración de Aduanas de China anunció restricciones a la importación de frutas y pescado desde Taiwán, al alegar la detección excesiva de residuos de pesticidas.

A su vez, el Ministerio de Comercio chino anunció que suspendía la exportación de arena natural a Taiwán, sin dar más detalles.

China también convocó al embajador estadounidense Nicholas Burns a quien el viceministro de Asuntos Exteriores, Xie Feng, dijo que «Taiwán es el Taiwán de China», informó la agencia de noticias estatal Xinhua.

Pelosi: «No abandonaremos nuestro compromiso con Taiwán»

Por su parte, Pelosi reafirmó el compromiso de su país con la autonomía de gobierno de Taiwán.

«Nuestra delegación (…) llegó a Taiwán para dejar claro, de forma inequívoca, que no abandonaremos nuestro compromiso con Taiwán y que estamos orgullosos de nuestra amistad duradera», declaró Pelosi este miércoles en un acto con la presidenta de la isla, Tsai Ing-wen.

Foto: AFP

«El mundo enfrenta hoy una elección entre la democracia y la autocracia. La determinación de Estados Unidos de preservar la democracia, aquí en Taiwán y alrededor del mundo, se mantiene incontrovertible», agregó.

El origen del conflicto

«Dados los entrenamientos con fuego vivo en esta actividad militar, Japón expresó su preocupación a la parte China», dijo a periodistas el jefe del gabinete japonés, Hirokazu Matsuno.

China y Taiwán están separadas de hecho desde 1949, cuando las tropas comunistas de Mao Zedong derrotaron a los nacionalistas, que se refugiaron en la isla.

Estados Unidos reconoció en 1979 al gobierno de Beijing como el de toda China, incluyendo a Taiwán, aunque siguió dando respaldo militar a la isla.

Pelosi, que realiza una gira asiática, es la más alta funcionaria estadounidense en visitar Taiwán desde su predecesor Newt Gingrich en 1997.

El anuncio de esa escala puso al rojo vivo las tensiones entre las dos superpotencias.

«Estados Unidos cargará con la responsabilidad y pagará el precio por socavar la soberanía y la seguridad de China», indicó unas horas antes una vocera de la diplomacia china.

China anunció que «se realizarán ejercicios navales y aéreos conjuntos en los espacios marítimos y aéreos del norte, suroeste y sureste» de la isla.

En algunos puntos, la zona de operaciones chinas se acercará a menos de 20 kilómetros de la costa de Taiwán, según las coordenadas compartidas por el Ejército Popular de Liberación.

El Ministerio de Defensa de Taiwán dijo este miércoles que los ejercicios violaban las aguas territoriales de la isla.

«Algunas áreas de los ejercicios chinos violan (…) las aguas territoriales» taiwanesas, indicó el vocero del Ministerio de Defensa, Sun Li-Fang en conferencia de prensa. «Esta es una acción irracional que desafía el orden internacional», agregó.

La «reunificación» de China es un objetivo prioritario para el presidente chino, Xi Jinping, quien la semana pasada le dijo formalmente al presidente estadounidense, Joe Biden por teléfono que evitara «jugar con fuego».

Para respaldar su mensaje, el ejército chino difundió el lunes en internet un video de tono marcial que muestra a soldados gritando listos para la lucha, combatientes despegando, paracaidistas saltando de un avión o una lluvia de misiles que aniquilan varios objetivos.

Las tensiones provocaron el martes la caída de los mercados mundiales de Asia a Europa y Estados Unidos, con bajas en las principales bolsas y monedas, aunque el petróleo se cotizó al alza.

La visita de Pelosi fue objeto de todo tipo de conjeturas en los últimos días, y el Gobierno taiwanés no la incluyó en su agenda.

El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, dijo esta semana que Pelosi tenía el «derecho» de viajar a la isla.

«No hay motivo para que Pekín convierta una posible visita, congruente con la política estadounidense de hace tiempo, en un tipo de crisis», añadió.

Kirby advirtió de la posibilidad de que China lleve a cabo demostraciones de fuerza que podrían incluir el disparo de misiles en el estrecho de Taiwán o incursiones a «gran escala» en el espacio aéreo taiwanés.