El viceministro de Salud del Gobierno de Hamas, Yusef Abu Rish, informó este lunes que «siete bebés prematuros» y «27 pacientes en cuidados intensivos» murieron debido a la falta de electricidad en el hospital Al Shifa en la Franja de Gaza, el territorio palestino bajo asedio de bombardeo israelí.

El hospital de Al Shifa, el más grande de Gaza, ha sufrido cortes de energía en los últimos días y además está sitiado y bajo la amenaza de los feroces combates entre las tropas israelíes y los milicianos del movimiento islamista palestino Hamas.

Rish informó que todos los hospitales del norte de la Franja de Gaza están «fuera de servicio».

La cercanía de los combates amenaza la situación de cientos de pacientes y de miles de personas que se refugiaron en las instalaciones de Al Shifa.

Israel anunció el sábado que está dispuesto a ayudar a evacuar a los bebés de las unidades de pediatría hacia un lugar más seguro, pero esta operación no se ha concretado y el hospital sigue expuesto a la ofensiva terrestre lanzada por Israel en este territorio gobernado por Hamas.

El Ejército israelí también afirmó que sus soldados entregaron 300 litros de combustible para el hospital.

El director del centro, Mohammad Abu Salmiya, indicó que el Ejército israelí lo llamó y le informó que dejarían combustible a unos 500 metros del hospital.

«Yo les dije que si quieren ayudar, necesitamos al menos 8.000 litros para hacer funcionar el principal generador y salvar a cientos de pacientes y heridos», relató.

Israel prometió «destruir» a Hamas tras sus ataques del 7 de octubre, que dejaron unos 1.200 muertos, en su mayoría civiles. Unas 240 personas, entre ellas una veintena de argentinos, fueron secuestradas y llevadas a Gaza.

Los ataques de Israel a su vez dejaron más de 11.000 muertos, entre ellos unos 4.500 niños, de acuerdo a las autoridades de la Franja de Gaza.

Además, 44 soldados israelíes han muerto en la Franja de Gaza desde que el Ejército lanzó su ofensiva terrestre.