El retroceso de la actividad económica continuará durante la transición política

Entre los industriales prima la idea de que recién a mediados de 2020 se sentirán los efectos de una recuperación. Reclaman la "mayor calma cambiaria posible" tras las elecciones.
(Foto: Eduardo Sarapura)
27 de octubre de 2019

Los argentinos votarán hoy un presidente haciendo equilibrio sobre los restos de una economía que, según los últimos datos oficiales, cayó en agosto un 3,8% y que, de acuerdo con los que difunden las consultoras privadas, siguió en la misma tendencia en septiembre y en lo que va de octubre.

En la semana se conoció además una nueva suba de la canasta de alimentos y del tope de indigencia a pesar de lo cual en los últimos días las fábricas de esos productos sensibles al consumo masivo ajustaron sus precios hasta un 20 por ciento.

Además, el descontrol del dólar anticipa más aumentos de costos y precios. La moneda verde cerró el viernes a $ 65 pesos en medio de la fuga de divisas y de temores de una nueva gran corrida cambiaria a partir de mañana.

Las empresas que mayoritariamente descuentan una victoria de la fórmula del Frente de Todos creen que el día después será tranquilo pero advierten que abrirá una transición problemática que demandará acuerdos entre las fuerzas políticas.

Recuperación en 2020

En las empresas industriales atribuyeron la caída de la actividad de agosto al impacto de la devaluación del peso que siguió a las PASO. Proyectaron los primeros signos de recuperación recién para mediados de 2020, "siempre y cuando se tomen las medidas para frenar la incertidumbre financiera y cambiaria", políticas que consideran claves para terminar con la sangría de reservas y el estancamiento de las inversiones.

Un referente de la gran industria señaló a Tiempo que "lo primero será atacar la macro y reactivar el consumo y después una mejora del crédito y un reincentivo de la obra pública".

La impresión de los industriales es que a partir de mañana se dará una transición para la que desean "la mayor calma cambiaria posible". En ese sentido señalan que lo que suceda con el dólar "dependerá del Banco Central y del Ministerio de Hacienda" porque "hay margen para que no haya una escalada del dólar, pero depende de la voluntad" de las autoridades.

"Después del domingo todo debería transitar mejor porque el mercado descuenta que gana Alberto Fernández y no piensa en un balotaje", concluyó una de las fuentes que consultó este medio.

Derrumbe

El último Estimador Mensual de la Actividad Económica (Emae) del Indec informó el jueves pasado una nueva caída de la actividad económica en agosto, del 3,8%, con picos negativos en el sector financiero, la industria y el comercio.

Los especialistas del sector privado anticiparon que la tendencia negativa continuó en septiembre y en octubre.

En agosto, los sectores más recesivos fueron la intermediación financiera, que cayó un 16,4%; la industria manufacturera (-6,6%); el comercio mayorista y minorista (-8,8%); la construcción (-4,6%); electricidad, gas y agua (-3%); hoteles (-2,1%); y sector inmobiliario (-0,5 por ciento).

Apenas cinco de los rubros analizados terminaron en positivo, entre ellos el agro, principal sostén de la economía en este tramo del gobierno de Mauricio Macri, con una suba del 6,5%. La minería creció un 3,8 por ciento.

Pero esos pocos sectores están lejos de poder revertir la tendencia.

Así, en septiembre y octubre se repitieron los cuadros de caída de la actividad económica.

La consultora Orlando Ferreres y Asociados (OJF) precisó que en el noveno mes el retroceso fue de un 1% y que la actividad acumuló una contracción del 3,2% desde enero, anclada por el comercio, la construcción y la intermediación financiera.

El pronóstico de OJF es de una actividad "sin indicios de reactivación en el corto plazo".

En el caso puntual de la industria, el think tank liberal Fiel midió en septiembre una caída del 0,4% y del 5,8% en el acumulado del año.

Para el Instituto de Trabajo y Economía Germán Abdala (Itega), la caída de la economía en septiembre fue del 4,8% respecto del mismo mes de 2018.

Esta fuente subrayó que el número significó una nueva perforación del piso de la actividad después de algunos meses de estancamiento. La caída anterior más importante fue en junio de este año (-5,7%); en julio y agosto este trabajo midió retrocesos del 3,2% y del 3,9% respectivamente. En los primeros nueve meses la caída de la economía fue del 5,6 por ciento.  «

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