Escándalo internacional por la detención de un miembro de una ONG en Ezeiza y la deportación de una periodista británica

Se trata de un ciudadano noruego que fue deportado tras pasar varias horas detenido. El papelón llegó a la ONU y a la Unión Europea. Tampoco dejaron ingresar al país a una periodista aunque tenìa un hábeas corpus.
9 de Diciembre de 2017

Mientras el foco de los medios se concentró en los procesamientos y detenciones ordenados por el juez Claudio Bonadio por la firma del Memorandum con Irán, en el aeropuerto de Ezeiza permanecía detenido un ciudadano noruego que había llegado al país para participar de la cumbre de la OMC en el país.

Se trata de Petter Titland, líder de la ONG noruega AttacNorge, quien finalmente fue deportado por las autoridades migratorias argentinas. El dirigente llegó al Aeropuerto de Ezeiza para participar de la cumbre de la OMC que se realizará en Buenos Aires los próximos días pero fue uno de los nombres que integra las listas negras del gobierno para ingresar al país.

La periodista británica Sally Burch, de ALAI (un medio latinoamericano) sufrió similar trato y recibió amenazas de ser deportada a Ecuador, donde reside hace más de una década.

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Así lo denunció Beatriz Busaniche, de Vía Libre, quien detalló que Titland fue enviado a Brasil y no atendieron reclamo diplomático de la Embajada de Noruega.

El caso del Titland no es el único. En los últimos días se produjeron varias detenciones luego de que la organización de la cumbre de la OMC, encabezada por Susana Malcorra, le quitara las acreditaciones a 43 organizaciones. 

El argumento fue explicado por Cancillería en su página web. “El equipo de Seguridad de la organización de esta Conferencia Ministerial anticipó a la OMC la existencia de algunos inscriptos, registrados por dicha Organización en nombre de algunas ONG’s, que habían hecho explícitos llamamientos a manifestaciones de violencia a través de las redes sociales, expresando su vocación de generar esquemas de intimidación y caos”, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores.

“En función de la calificación de tales antecedentes, la organización local ha entendido oportuno indicar que las personas asociadas a tales propuestas disruptivas y/o violentas no podrían ser acreditadas para ingresar al recinto de reuniones de la Conferencia Ministerial”, agregó. 

El caso no pasa desapercibido a nivel mundial. Las últimas quejas provinieron desde la ONU y desde la Unión Europea.

Cecilia Malmström, a cargo de Comisaria de Comercio en la Comisión Europea, envió una carta el miércoles al canciller Jorge Fourie en la que pide explicaciones por la decisión de revocar las acreditaciones a ciertas organizaciones. Considero que es “muy importante” que las políticas de intercambio sean “abiertas, inclusivas, transparentes e informadas. “Para la Unión Europea esto significa darle a todos los representantes de la sociedad civil la posibilidad de hacer escuchar su voz”, indicó.

“No veo cómo los representantes de ONG europeas pueden ser una amenaza para la seguridad”, advirtió.

Cuenta allí que varios países europeos han intervenido para que se revierta la decisión de revocar las acreditaciones, pero esto no ocurrió. “Solo puedo expresar mi deseo de que se cambien estas decisiones y permitir la participación de la sociedad civil europea”, concluyó.

Otra voz que se escuchó es la de David Kaye, relator especial para la libertad de opinión y expresión de la ONU, quien manifestó su preocupación por la decisión de Argentina de “prohibir a varias ONG de participar de la OMC”.

— David Kaye (@davidakaye) 7 de diciembre de 2017
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