Padres y docentes reclaman que no se cierre un secundario en San Justo

La comunidad educativa de la Escuela Secundaria Básica N°185 en Villa Luzuriaga se encuentra en estado de alerta por el cierre del primer año días después de la inscripción.
20 de Noviembre de 2017

Días después de finalizar la inscripción a las escuelas públicas para 2018, las autoridades de la Escuela Secundaria Básica N°185 de la localidad de San Justo, partido de la Matanza, les informaron a los padres que cerrarán el primer año y los ya inscriptos no podrá cursar. Miembros de la comunidad educativa participaron de diversas reuniones con la inspectora de la institución, quien solo dio como solución traspasar a casi 100 chicos a escuelas aledañas.

La Escuela Secundaria Básica 185 comparte edificio con la Escuela N° 16, donde se dicta el nivel primario. Está ubicada en Garibaldi y Almafuerte, en Villa Luzuriaga.

En octubre, los padres, docentes y gremios fueron citados para tratar de encontrar una solución al cierre del nivel. En dicha reunión se firmó un acta acuerdo con el compromiso de las autoridades y la inspección de la continuidad del secundario. Aseguraron que estaba todo dispuesto para la continuidad del nivel y sin explicación ni motivo fue cerrado.

“Las autoridades del colegio no cumplen con lo firmado y dejan a los chicos sin la posibilidad de estudiar”, expresaron miembros de la comunidad educativa en un comunicado.

“Si la escuela se cierra es pura y exclusivamente porque así lo deciden las inspectoras Araya y Terranova que buscan a costa de los chicos satisfacer la política de recorte, desoyendo lo que toda la comunidad exige”, señalaron desde la comunidad educativa y agregaron: “Exigimos que esto no se lleve adelante, que los funcionarios escuchen nuestro pedido y se respete el acta firmada”.

En diálogo con Tiempo, Diego Romero, padre de tres hijos que concurren a ese colegio, expresó su preocupación por no saber donde podrán estudiar sus hijos durante 2018.

Romero contó que el martes anterior anotó a sus hijos y hasta ese entonces la escuela no había informado nada sobre un presunto cierre del nivel secundario.

“Anoté a mis hijos, me dieron un papel firmado y a la otra semana los dejan sin escuela”, expresó Romero. “No me dieron una solución estable solo la posibilidad de cambiarlos de colegio”, continuó.

Esta nota fue posible gracias al apoyo de nuestros lectores.

Su aporte nos permite hacer periodismo sin condicionamientos. El sueño de un medio libre no es solo nuestro.

SEAMOS SOCIOS