Velasco y un legado que va mucho más allá de los resultados

El entrenador de la selección anunció que dejará su cargo luego del Mundial de Italia y Bulgaria. En cuatro años, sumó un diploma olímpico en Río, un oro en Panamericanos y un primer puesto sudamericano. Además, compartió charlas con técnicos de distintos deportes y dejó aportes desde el mensaje.
19 de Mayo de 2018

Pep Guardiola todavía era jugador del Brescia pero ya había decidido su futuro: iba a ser técnico. En ese paso no perdió el tiempo y empezó a tener reuniones para capacitarse en el nuevo rol. Una de esas fue con Julio Velasco. El jugador y el entrenador de voley multicampeón en Italia charlaron durante tres horas. Pep le preguntaba todo lo que se le venía a la cabeza y anotaba. De ese encuentro Guardiola siempre recuerda un concepto que tomó de Velasco: "No todos los jugadores deben ser tratados de la misma manera".

El comunicado publicado por la Federación de Voley Argentina confirmó lo que hasta ese momento era un rumor: Velasco, el entrenador de la selección masculina, rescindirá su contrato luego del Mundial (que se juega en Italia y Bulgaria del 10 al 30 de septiembre). A los 66 años, después de cuatro al mando de la selección y pese a tener contrato hasta los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, Velasco confirmó su despedida en octubre. La FeVa ya confirmó que lo reemplazará Marcelo Méndez (ver recuadro).

"Los motivos son exclusivamente personales y familiares. No quiero que esta decisión sea interpretada como una consecuencia de las dificultades de trabajar en Argentina o de fallas en nuestra organización", aclaró. La referencia es porque Velasco manifestó en abril su mirada sobre una posible mudanza del Cenard a la Villa Olímpica de Soldati. "Es una preocupación que tengo que el Enard no es más autónomo, y también porque quiere trasladar todos los deportes a la Villa Olímpica. En esto último no tengo problema. Sí tendría problema si la estructura está en veremos", había señalado.

Sin embargo, en el comunicado aclaró que no es cierto que se oponga a que se mude el Cenard pero aclaró: "Sí les expresé a las autoridades de la FeVA que las estructuras necesitan modificaciones importantes después de la Olimpíada Juvenil y que la Selección no debería trasladarse hasta que esos trabajos no estén terminados". Sus palabras deberían ser una alerta pensando en lo que puede suceder con la casa de los deportistas argentinos.

El viernes, en el Aeropuerto de París, previo a llegar a China para disputar la Nations League, Velasco firmó su contrato con el Modena de Italia, equipo en el que ya trabajó en dos períodos (desde 1985 a 1989 y entre 2004 y 2006). Para Velasco volver a la Argentina era una deuda. Así lo expresó cuando tomó el cargo en 2014 después de su exitoso camino por Italia, España, República Checa e Irán. Desde su desembarco en el país su figura generó un consenso que pocas veces sucede en un rol tan discutido como el de ser entrenador de un seleccionado. Con él en el banco nadie se animó a cuestionarlo, ni siquiera cuando le dio descanso al mejor jugador de la selección, Facundo Conte. Generó muchas expectativas en Río 2016 y si bien se cruzó con Brasil y ahí terminó su suerte, logró un valioso quinto puesto que le permitió a la Argentina sumar un nuevo diploma olímpico. Obtuvo la medalla de oro en los Panamericanos de Toronto 2015. Y logró el primer puesto sudamericano 2014, cuatro podios en el Copa Panamericana (bronce 2014, plata 2015 y 2016 y oro 2017), más un séptimo y un quinto puesto en las Copas Mundiales de 2014 y 2015, respectivamente. 

Pero su legado –con Mundial por delante– va más allá de resultados y el salto de calidad en el juego. Su presencia en el país fue importante no sólo en el microclima del voley. Velasco compartió charlas con otros entrenadores argentinos en las que intercambiaron su método de trabajo, conceptos de liderazgo, gestión de grupos y experiencias. El año pasado mantuvo una extensa charla en Ezeiza con Jorge Sampaoli y Sebastián Beccacece, también con Carlos Retegui, Sergio Hernández y otros entrenadores nacionales. También su aporte estuvo muchas veces en el mensaje: durante los Juegos fue consultado por la eterna rivalidad con Brasil y su mirada crítica al respecto colaboró para bajar los decibeles y hacer un aporte superador. Eso también es Velasco.

Méndez será el técnico después del Mundial 

​El entrenador argentino Marcelo Méndez, multicampeón con el club SADA Cruzeiro de Brasil, fue confirmado ayer como el nuevo entrenador de la selección argentina de voleibol en reemplazo de Julio Velasco. Méndez asumirá en el cargo después del Mundial de Italia-Bulgaria, que se disputará entre el 10 y el 30 de septiembre de 2018. La selección, mientras tanto y con Velasco al mando, se prepara para arrancar su exigente temporada en el primer weekend de la Volleyball Nations League, torneo anual que reemplazará a la Liga Mundial, en China.

A los 53 años, Méndez, ex River, tendrá su gran oportunidad en el país. Su carrera como entrenador comenzó en España y se consagró en Brasil. Lleva diez temporadas con el SADA Cruzeiro en las que cosechó 31 títulos en 39 torneos jugados, con los Mundiales de Clubes 2013, 2015 y 2016. En la elección de la Federación del Voleibol Argentina (FEVA), Méndez se impuso a Raúl Lozano, actual entrenador del seleccionado de China pero con pasado en Polonia, Alemania, España e Irán. El Mundial de Italia-Bulgaria será la despedida de Velasco. Para Méndez, entonces, la vara quedará muy alta. "Esperé toda mi vida este desafío", fueron las primeras palabras después de la confirmación.

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