El presidente Alberto Fernández instó este viernes a «seguir apoyando a la industria» como estrategia «central» para avanzar con la generación de empleo, al tiempo que destacó la necesidad del «consenso» entre sectores políticos, gremiales y empresarios.

El mandatario encabezó este mediodía un acto en la planta de la fábrica Ford en la localidad bonaerense de General Pacheco, en ocasión de la promulgación de la ley de Promoción de la Industria Automotriz, sector al que consideró «una nave insignia de la Argentina».

«Esta no es una ley más, es una ley singular», remarcó Fernández, luego de señalar que no se trató de un proyecto del Poder Ejecutivo sino fruto del «consenso», y que tuvo un amplio apoyo en las dos cámaras del Congreso.

El Presidente de la Nación resaltó que «la mejor Argentina es la que da trabajo, y en los tiempos que vivimos no hay nada más importante que tener un lugar donde trabajar».

En ese sentido, puso de relieve el rol del sector automotriz, que con su proyección internacional le ha permitido al país «ganar mercados, con dólares que ingresan y ayudan a fortalecer nuestras reservas y nuestra moneda».

«Hay que seguir bajando como lo estamos haciendo los índice de desocupación, tenemos menos de la mitad de lo que recibimos pero no nos quedamos tranquilos», manifestó Fernández , por lo que enfatizó que «seguir apoyando a la industria es central».

El primer mandatario encabezó el acto junto con el ministro de Economía, Sergio Massa; el presidente de Ford, Martín Galdeano; la subsecretaria de Industria, Priscila Makari, y el secretario general de Smata, Ricardo Pignanelli.

Por su parte, el ministro Massa recordó que «cuando se discutió la ley, todavía tenía otro sombrero», en alusión a su desempeño anterior como presidente de la Cámara de Diputados, al tiempo que ponderó «el esfuerzo que hizo la cadena de valor, desde las concesionarias a las terminales, y el sindicato».

«Cuando nos ponemos de acuerdo, podemos constituir una política de Estado», acotó, luego de destacar como unos de los aspectos positivos de la ley que «cuantos más empleos se generan, más exportaciones se realizan, y mayor nivel de integración nacional de autopartes se logra, menos impuestos se pagan».

Al respecto, subrayó que la iniciativa apunta a que «el Estado resigne impuestos para que el sector privado pueda invertir mejor y tenga previsibilidad».

Asimismo, destacó que la industria automotriz «puede mirar de manera conjunta el mercado interno con el regional y el global, con el valor de poder vender trabajo argentino al mundo».

Por su parte, Galdeano dijo que la ley tuvo «amplio apoyo en el Congreso» y que las inversiones del sector automotor «son mayoritariamente destinadas a la exportación».

«La industria automotriz es el segundo complejo exportador de la Argentina, más del 60% de lo que produce se exporta», planteó.

Por su parte, Pignanelli enfatizó que «los trabajadores fueron los verdaderos autores de la ley», y remarcó que «el gran desafío que tenemos en la Argentina es convertir a ocho millones de trabajadores en obreros industriales».

La norma dispone de beneficios fiscales como la exención del derecho a la exportación hasta el 2031, y declara sector estratégico a la producción autopartista.

Además contempla beneficios para las inversiones automotrices, como la devolución anticipada del Impuesto al Valor Agregado (IVA), ya que establece que el plazo se reducirá de seis a tres años y, en el caso de la amortización de bienes de capital, se reduce de cinco a tres años.

Fernández
Foto: Télam

La iniciativa establece un conjunto de medidas de incentivo orientadas a los nuevos proyectos de inversión que aseguren mayor producción, exportaciones y empleo en las terminales y empresas autopartistas, de manera de agregar valor a partir de procesos industriales.

La norma, a su vez, crea dos nuevas entidades: un programa de fomento a nuevas inversiones y el Instituto de la Movilidad.

El primero de los entes comprende tanto inversiones de capital como obras de infraestructura, y beneficia tanto a terminales extranjeras como nacionales.

El segundo eje estratégico crea un instituto que tiene por objeto coordinar los distintos eslabones de la cadena de valor automotriz con el sector público, el de los trabajadores y el de innovación tecnológica.