El 24 de marzo, La Cámpora movilizó más de 60.000 personas en los casi catorce kilómetros que unen la Ex ESMA con Plaza de Mayo. Una cifra que superó las expectativas de los propios organizadores. Además de ser un acto de memoria y el regreso a las calles para exigir Verdad y Justicia después de dos años de pandemia, las columnas extensas que caminaron por Avenida Libertador también fueron un mensaje en momentos en los que las disputas del Frente de Todos se agudizaron, con el presidente Alberto Fernández liderando el respaldo al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional frente a a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y su hijo Máximo en abierta oposición a los términos firmados. Tiempo Argentino habló con analistas para indagar sobre lo que implicó la convocatoria multitudinaria.

El sociólogo y docente de la Universidad Nacional de La Matanza, Manuel Zunino, considera que se trató de un gesto de unidad. “Hubo presencia de distintos sectores de la dirigencia y de fracciones del Frente de Todos. La palabra que más se repitió ayer fue ‘unidad’, que es el activo que todos los sectores del frente están entendiendo que es necesario. Si se piensa en una opción competitiva para el 2023, sin unidad no se puede, pero también con unidad no alcanza. No se trata solamente de una foto, lo que planteó la columna de La Cámpora es una unidad que vaya en pos de una coincidencia programática de cierto cambio en el rumbo de la gestión. Sobre todo en los temas más importantes: inflación y salarios. Lo que se planteó es una demostración de unidad, de que es lo necesario, pero no una unidad que quede solo en una foto que se desvanece dentro de una semana. Sino que sea una unidad de rumbo, de gestión, de programa de gobierno para resolver lo que demanda la ciudadanía en general y sobre todo las bases”, afirmó el director de Proyección Consultores.

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Por su parte, la directora de Comunicación de Analogías, Marina Acosta, opina que la concentración no tiene una incidencia relevante hacia el interior de la alianza de gobierno. “Confluyó buena parte de la institucionalidad del peronismo: el PJ de la Provincia de Buenos Aires con el gobernador Kicilof y los intendentes, La Cámpora y otras organizaciones kirchneristas. No creo que particularmente la movilización de La Cámpora tenga alguna implicación fuerte en la interna de la coalición de gobierno. Se trata de una organización dentro del frente que tiene una visión distinta sobre cómo encarar la política económica porque su base de representación está muy golpeada por la situación económica y demanda posiciones más firmes ante los poderes fácticos. Todas las fuerzas políticas intentan demostrar que tienen acompañamiento de sus bases y lo hacen de distintas formas”, afirmó Acosta.

Correr el límite

Junto con La Cámpora marcharon otras agrupaciones, entre ellas, Kolina, Patria Grande, Peronismo Militante, la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo, Fecoba, el Frente Peronista Descamisados, Martín Fierro y Unidad Piquetera. También estuvieron intendentes e intendentas y funcionarios y funcionarias como el ministro del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro; el secretario general de La Cámpora, Andrés «Cuervo» Larroque, la titular del PAMI, Luana Volnovich, y la ministra de Gobierno bonaerense y vicepresidenta del PJ nacional, Cristina Álvarez Rodríguez. “Esto marca la decisión que tenemos para querer transformar la patria, esto es militancia (…)  Nosotros no manejamos los canales de televisión, lo habrán visto en los últimos cincuenta días que se han dedicado todos los canales a criticar nuestra postura frente al Fondo Monetario. Uno elige: los estudios de televisión o la calle y la gente. Esto está claro”, dijo Máximo Kichner ese día.

El sociólogo y director de la consultora Ceis, Fernando Larrosa, cree que la movilización tiene que ver con una demostración de fortaleza. “El mensaje de Máximo va en línea con lo que se venía diciendo desde el sector más cercano al kirchnerismo dentro del FDT. El discurso de La Cámpora siempre fue: ‘nosotros somos la juventud y tenemos la obligación de correr por izquierda a nuestros propios dirigentes, de correr los límites’. Un poco es hacia donde apuntó el discurso Máximo, a correr los límites y mostrar dónde se para el kirchnerismo en la discusión. El mensaje estuvo no solo en lo que se dijo sino en la marcha en sí. Lo que se ve en todo el mensaje (que es marcha, movilización, gente en la calle y las palabras) es el mostrar la correlación de fuerzas, el ir a pelear desde el lugar en el que más posibilidades de ganar tiene cada uno. Cada uno muestra sus colmillos en el terreno en el que mejor está parado y La Cámpora demostró eso: mucha gente en la calle y capacidad de movilizar. Eso es parte de lo que aporta y de lo que pone en juego dentro del FDT”, sostuvo. «